150 niños, entre los que se encuentra Fabián Figueroa, que procede de Liechtenstein, recibirán clases de fútbol durante las próximas dos semanas en las instalaciones de El Requexón.
La IV edición del campus de verano que organiza el Real Oviedo ha comenzado esta mañana en las instalaciones deportivas de El Requexón con la presencia de 150 jóvenes, en edades comprendidas entre los 6 y los 16 años, que han formalizado su inscripción para el primer turno que se prolongará durante las próximas dos semanas en horario de 10.00 a 19.00 de manera ininterrumpida de lunes a viernes, aunque los sábados solo habrá actividad hasta las 13.30 horas.
La buena labor realizada en ediciones anteriores y las numerosas actividades que se realizarán en el tiempo libre han sido algunas de las claves para que esta edición del campus sea la más numerosa desde su comienzo. “La verdad es que hemos en este primer turno hemos doblado el número de inscritos respecto al del año pasado. Eso demuestra que las cosas se están haciendo bien y que cada vez hay mas niños que quieren venir al Real Oviedo para ir formándose como jugadores de fútbol, aunque también habrá momentos para la diversión y conocer lugares emblemáticos de la región”, aseguró la coordinadora del campus, Carmen Mier.
La organización del evento tuvo en cuenta cualquier mínimo detalle, tal y como se desprende que se hayan contratado tres autocares, más el oficial del club azul, para recoger a los jóvenes en distintos puntos de la ciudad y trasladarnos hasta el complejo deportivo. “Como ya se hiciera el año pasado, los niños bajan hasta El Requexón en autocar para facilitar también a los padres. Hay cuatro autocares para tres líneas y en cada uno de ellos hay un monitor encargado de recoger a los niños en unos puntos concretos de la ciudad, dependiendo de la zona en la que vivan, y de que mantengan un correcto orden durante el trayecto”, recordó Mier.
La llegada a El Requexón está prevista unos minutos antes de las 10 de la mañana, hora a la que se inicia el trabajo. En el caso de hoy, lunes, el comienzo de los entrenamientos se retrasó unos minutos porque los jugadores recibieron material de Nike, concretamente sudaderas, camisetas y pantalones cortos.
Una vez recibido todo ese equipamiento deportivo, los jugadores se fueron distribuyendo según unos grupos preestablecidos en función de la edad. “La división de los niños se ha establecido según la edad que tengan. En total hay seis grupos: uno para los niños de 6 a 8 años, otro para los de 9, otro para los de 10, otro para los de 11, otro para los de 12 y otro para los de 13 a 16. En cada uno de ellos hay entrenadores que les enseñan distintos aspectos del fútbol y que les corrigen posibles errores. Todo ello con el objetivo de que los niños puedan tener la mejor enseñanza posible, algo fundamental en esas edades en las que consideramos que se ha de tener una especial atención en la formación como futbolistas”, matizó Mier.
Con el objetivo de mejorar sus cualidades como futbolista ha sido la principal causa de la llegada de Fabián Figueroa al campus. Este joven de 16 años, a punto de cumplir los 17, procede de Liechtenstein y conoció el campus mediante la información que la entidad azul ha facilitado en Internet. “El Real Oviedo es un club por el que siempre he tenido un especial cariño y conozco bastante información suya. Cuando vi que volvían a realizar un campus de verano se lo comenté a mis padres y muy pronto me inscribí”, comentó el joven Figueroa.
Sin duda alguna su presencia aquí la ve como una manera de seguir adquiriendo hábitos y conocimientos como futbolista para tratar de llegar lo más lejos posible en el mundo del deporte rey. “Por lo que pude ver esta mañana, el nivel de mis compañeros es bastante bueno y eso sin duda me permitirá crecer como futbolista. Me gustaría poder convencer a los entrenadores y tener la oportunidad de quedarme en el Real Oviedo”, reconoció el joven.
Una de las cosas que mas ha llamado la atención de Figueroa ha sido el complejo deportivo de El Requexón: “Hay muchos campos de entrenamiento y están todos muy bien cuidados. Los vestuarios son grandes y la verdad es que se nota que hay equipos para chicos jóvenes porque lo tienen todo muy bien”.
En su país de procedencia juega como delantero en la selección y el año pasado consiguió 33 goles. No le gusta definirse como jugador aunque sí que declaró que “mis entrenadores y mis compañeros me conocen como el futbolista completo porque le golpeó bien con las dos piernas y me defiendo bastante bien en el juego aéreo. Prefiero que los técnicos de aquí me vean y luego ellos sean los que decidan”.
El sueño de Fabián Figueroa es similar al del resto de los 149 niños que se han inscrito en el campus de verano: mejorar como futbolistas para intentar llegar lejos en el deporte rey.