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Xavi Moré lidera la fiesta azul

Dos tantos del centrocampista vallisoletano y otro de Manu Busto, todos ellos en el segundo periodo, permiten al Real Oviedo doblegar (2-3) al Atlético de Madr...

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Dos tantos del centrocampista vallisoletano y otro de Manu Busto, todos ellos en el segundo periodo, permiten al Real Oviedo doblegar (2-3) al Atlético de Madrid B y sumar la primera victoria en Liga *Juanma, con una fuerte contusión en la rodilla izquierda, se retiró lesionado en el minuto 29

Club Atlético de Madrid B, 2; Real Oviedo, 3
ALINEACIONES:
Club Atlético de Madrid B: Iago; Kader, Javi Cantero, Regalón, César Ortiz; Vicente, Cidoncha (Carlos, minuto 70), Roberto (Gerard, minuto 74), Noguera; Pedro Martín y Saúl (Iván, minuto 77).
Real Oviedo: Dani Barrio; Juanpa, Jorge Rodríguez, Negredo, Juanma (Pelayo, minuto 29); Aitor Sanz; Xavi Moré, Manu Busto, Abasolo (Martins, minuto 46), Nano; y Oscar Martínez (Jandrín, minuto 86).

ÁRBITRO:
Gil Coscolla, perteneciente al Comité Valenciano. Amonestó al local Vicente y a los oviedistas Juanpa, Jorge Rodríguez, Oscar Martínez y Pelayo.

GOLES:
1-0, minuto 13. Kader, con la derecha
1-1, minuto 58. Manu Busto, con la zurda, tras “peinada” de Martins
1-2, minuto 69. Xavi Moré, con la derecha, desde lejos
1-3, minuto 74. Xavi Moré, con la derecha
2-3, minuto 80. Gerard, tras asistencia de Noguera

INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la quinta jornada del campeonato de Segunda B, disputado en las instalaciones de Cerro del Espino, en Majadahonda, ante cerca de un millar de espectadores. Césped en buen estado. El ex oviedista Juan Luis siguió el partido desde la grada. Presencia de seguidores azules, que animaron a los suyos en todo momento.

Importante victoria en Majadahonda. El Real Oviedo parece haber encontrado un talismán en las instalaciones de Cerro del Espino. Sus dos últimas visitas, la de la temporada 2009/10 y la de esta mañana, le sirvieron para estrenar su casillero de victorias y poner fin a un inesperado comienzo de Liga. Aquella llegó con solvencia, mientras que la actual se produjo de manera heroica: remontando un 1-0 adverso, errando numerosas ocasiones de gol, marcando tres goles en el segundo tiempo y acabar sufriendo en los instantes finales. El conjunto que dirige Pacheta se impuso finalmente (2-3) al Atlético de Madrid B en un partido en el que volvió a cometer errores en los minutos iniciales que se fueron corrigiendo a medida que se iba asentando en el terreno de juego. Encajó un gol en los primeros minutos, supo sufrir las acometidas locales para ampliar la renta en el marcador y posteriormente tuvo una mayor presencia en las acciones ofensivas. Pudo igualar antes del descanso, pero no fue hasta el segundo periodo cuando el futbol hizo justicia y los tantos de Xavi Moré, en dos ocasiones, y de Manu Busto llevaron la alegría a un conjunto carbayón que supo sufrir en el tramo final para llevarse los tres puntos.

El técnico azul, José Rojo, Pacheta, se mostró fiel a lo que había ensayado durante la semana y presentó un once en el que hubo varias caras nuevas respecto al que se enfrentó el pasado domingo al Lugo. Se puede decir que hubo variaciones en todas las líneas, excepto en la portería, donde Dani Barrio volvió a ser titular una semana más. En la retaguardia hubo cambios en los laterales, donde Juanpa y Juanma sustituyeron a Owona y Álvaro, respectivamente. El centro del campo también sufrió variaciones, tanto en posicionamiento de jugadores como en la forma de juego. Aitor Sanz actuó pivote defensivo por detrás de una línea de cuatro hombres compuesta por Nano y Xavi Moré en los extremos y Abasolo, que se estrenó en el once, y Manu Busto como enganches. La referencia ofensiva fue Oscar Martínez, otro de los cambios del preparador burgalés.

Otro mal comienzo de partido. De tanto repetirse ya puede considerarse como habitual. El Real Oviedo volvió a entrar mal en el partido y no encontró su sitio en el terreno de juego hasta pasada casi media hora de juego, cuando ya iba con desventaja en el marcador y se había visto obligado a sustituir por lesión al debutante Juanma.
El Atlético de Madrid B, como buen filial, apostó por un fútbol de mucha posesión de balón y acciones combinativas, tanto por el interior como por los extremos. Los de Pacheta no estaban cómodos y sufrieron en demasía en los instantes iniciales. Sufrieron en el apartado defensivo al caer lesionado Juanma cuando apenas se llevaban disputados cinco minutos al sufrir un golpe fortuito con Cidoncha en un lance del partido y sufrieron en el apartado ofensivo en una acción individual de Manu Busto que, con todo a favor, chutó por encima del travesaño.

Ese sufrimiento azul se volvió en pesadilla en el minuto 13. El defensa Kader recogió un balón suelto en la frontal del área y en posición acrobática chutó con mucha intención al palo largo de la portería, tocando lo justo en un zaguero carbayón que hacía inútiles los intentos del guardameta Dani Barrio por desviar a saque de esquina. 1-0 para los locales.

Ese gol en contra fue un lastre momentáneo para el Real Oviedo, que vivía minutos de agobio. La presión por conseguir un resultado positivo en el Cerro del Espino parecía superar a los de Pacheta, que no encontraban su fluidez de juego y estaban a merced de unos futbolistas locales que obligaban al cancerbero oviedista a realizar intervenciones de mérito para evitar que la renta en el marcador se ampliase.

Pelayo sustituye a Juanma y se reordena el equipo. El grancanario Juanma no superó el fuerte golpe recibido en la rodilla izquierda en los minutos iniciales y fue sustituido en el minuto 29 por el centrocampista Pelayo, que formó pareja en el doble pivote con Aitor Sanz. Nano retrasó su posición hasta el lateral y Abasolo, que cada día va a más después de superar su problema en el tobillo derecho que le mantuvo en el dique seco durante las tres primeras jornadas de Liga, cayó a la banda, desde donde trató de crear peligro.
Los azules recuperaron el control del juego y afianzaron su mejoría en un centro del campo sólido, una de las primeras características del “método Pacheta”.

Los azules son un equipo temible con balón y espacios en campo contrario. Se sienten cómodos jugando al contragolpe y en el último cuarto de hora del primer periodo dieron buena cuenta de ello, bien con golpeos lejanos o con dos penaltis que el colegiado dejó sin señalar. El primer capítulo tuvo como protagonistas a Xavi Moré, que gozó de una doble oportunidad, especialmente peligrosa la segunda de ellas, cuando el portero Iago despejó “in extremis” una indecisión suya con su compañero Regalón, y a Oscar Martínez, que chutó alto desde la frontal del área con todo a favor. En el segundo capítulo, el de los penaltis, el colegiado valenciano Gil Coscolla no decretó pena máxima en la caída de Xavi Moré ante Javi Cantero ni en la acción de Pelayo, que vio como el portero Iago le golpeó en la cara en un balón aéreo.

El tiempo de descanso sirvió para que Pacheta alentara aún más a los suyos en la búsqueda de un resultado positivo en el Cerro del Espino. El fútbol estaba siendo muy cruel con los oviedistas, que merecían un mejor resultado. El burgalés se olvidó de la elaboración del juego y optó por regresar a uno más directo con la entrada de Martins en detrimento de Abasolo. Manu Busto fue quién cayó al costado izquierdo.
Los azules no tardaron en darle continuidad al último cuarto de hora de la primera mitad y en el minuto 47, Xavi Moré obligó a Iago a realizar una brillante intervención para despejar su derechazo a saque de esquina, que se botó sin consecuencias.

Lo primero para ganar es ir empatado. La frase del siempre recordado Tensi adquirió aún más importancia en la víspera de un día en el que el oviedismo recordará el vigésimo aniversario del partido de ida de la copa de la UEFA entre el Real Oviedo y el Génova. La frase del eterno capitán aúnaba la ilusión carbayona por sumar algo positivo en el Cerro del Espino e incluso la fortuna se alió con los de Pacheta al despejar Dani Barrio un cabezazo picado de Regalón dentro del área. Hubiese sido un excesivo castigo para un Real Oviedo que disfrutaba de llegadas de peligro, pero no gozaba de demasiado acierto rematador. Algo que sí logró Manu Busto en el minuto 58. El cántabro aprovechó una “peinada” de Martins en un balón aéreo para batir a Iago con un disparo cruzado. 1-1 en el marcador. Comenzaba otro partido. La premisa de Tensi para sumar la victoria ya se había cumplido.

Ese gol supuso una enorme inyección de moral a los futbolistas de Pacheta, que comenzaron a dominar con total claridad a su rival. Juego directo, brega en el centro del campo y presión en terreno rival fueron algunas de las características de los oviedistas. Los extremos Manu Busto y Xavi Moré, tan distintos en sus características individuales pero igual de demoledores en sus acciones con el balón, fueron los protagonistas de las jugadas ofensivas en la última media hora. Ambos se convirtieron en dos futbolistas básicos para sumar los tres puntos.
El cántabro, que había logrado la igualada, botó con mucha intención una falta lateral escorada en la banda izquierda, pero la defensa evitó el gol en el último instante. Si Manu creaba peligro en las acciones a balón parado, Xavi Moré lo hacía en balones en profundidad. El segundo, uno de los más entonados en el arranque de temporada, certificó su buen momento con dos goles. Se puede decir que dos tantos marca de la casa. Ambos con la derecha y desde lejos.El 1-2 llegó en el minuto 69 con un potente golpeo desde la frontal que acabó en el fondo de la portería tras tocar en un palo. Y, el 1-3 fue en el 74 tras un nuevo derechazo.

Sufrimiento final. La renta de dos goles en el marcador no fue suficiente para que el Real Oviedo viviese un tranquilo final de partido. Gerard aprovechó una bonita asistencia de Noguera en la frontal del área para batir a Dani Barrio cuando aún restaban diez minutos para la conclusión del partido. Los de Pacheta juntaron sus líneas para no pasar excesivos apuros, aunque a punto estuvieron de encajar el tercer tanto tras un centro de Iván en la banda izquierda que no encontró rematador.

Al final, el Real Oviedo se impuso al filial del Atlético de Madrid y logró su primera victoria en Liga que le permite sumar cuatro puntos y colocarse en la zona media de la clasificación a la espera de dos partidos consecutivos en el Carlos Tartiere.