El entrenador del primer equipo del Real Oviedo, Carlos Granero, ha comparecido esta mañana ante los medios de comunicación presentes en El Requexón y ha realizado las siguientes declaraciones:
-¿Cómo se encuentran David Alba y Sergio García?
-David Alba y Sergio García son dudas, aunque no están descartados. Mañana harán una última prueba y valoraremos.
-Hace una semana hablaba de que el equipo tenía que tener una respuesta contundente después de una derrota. Ahora tendrá que hacerlo después de dos revés consecutivos en Liga…
-El equipo está bien y se ha enfrentado a situaciones raras al pasar del mejor inicio a perder dos encuentros consecutivos en Liga. Hay que trabajar muchos los aspectos anímicos desde la tranquilidad, paciencia y creer en lo que haces para llegar fuerte al partido en Luanco.
-¿Han encontrado esa paciencia para corregir los errores?
-Tenemos que ocuparnos de las cosas que pueden ser mejorables y de las situaciones que se dan en los entrenamientos y partidos porque somos los responsables. No sacamos pecho cuando ganamos y ahora no podemos volvernos locos por perder dos partidos.
-¿Está ante el momento más complejo desde que dirige al Real Oviedo?
-Sí, desde que soy entrenador del Real Oviedo no he perdido dos encuentros seguidos. La competición te va marcando y no me desgasto en decir que sean dos derrotas injustas, sino que creo que el equipo está poniendo más de lo que está recogiendo. Nos están penalizando las llegadas rivales y no tenemos mucho premio en las ocasiones de gol que generamos. Igual tenemos que enseñar al equipo a jugar en 50 metros, algo que es difícil en el futbol actual. Hay dificultad y cuesta. Todo es cuestión de estados de ánimo, el inicio fue bueno y ahora estamos en un momento complicado de la temporada. Otros conjuntos, que tienen los mismos puntos que nosotros, están contentos y satisfechos, mientras que el entorno del Real Oviedo está en otra línea.
-El pasado domingo le comentaban que dio la sensación de que el equipo no entró bien al partido ante el Coruxo…
-El equipo estuvo plano durante la primera mitad, pero no creo que haya entrado mal ante el Coruxo. La ansiedad por sumar los tres puntos hizo que se precipitasen en las jugadas. Esta mañana les hemos enseñado la jugada del penalti rival, en la que nuestro defensa central sacó de banda, algo que no se puede hacer nunca. Hubo una pérdida de balón y Antunez envió directo a nuestra área y tuvimos que correr para atrás. ¿Qué necesidad había de hacerlo si íbamos 0-0? Hay que saber madurar los partidos, jugar entre líneas y rupturas a las espaldas de los rivales porque los encuentros empiezan a cambiar en el último tercio. El equipo quiere y tiene claro cómo ganar, igual que la apuesta de juego. En ese sentido no hay ninguna duda, solo que hay que ajustar determinadas cosas para superar un duro golpe que nos ha dado la competición.
-¿Tiene en mente cambiar el estilo de juego?
-No vamos a cambiar nuestra idea, sino que vamos a corregir esos detalles que nos permitan jugar en 50 metros. Aunque la gente sea crítica con el equipo, creo que le gusta lo que ve a pesar de que no están llegando los resultados. Nos gritan y nos chillan, pero hacemos unas cosas bien y nos aplauden. Ven que hay algo que se intenta hacer. Ahora no salen los resultados y cuando eso ocurre todo se pone en duda. Somos nosotros mismos los que tenemos que sacar esto adelante.
-¿Qué referencias tiene del Club Marino de Luanco?
-El Marino es un buen equipo que se mantiene invicto en su casa. Sabe competir y te hace los partidos incomodos y difíciles. Será un buen encuentro.
-El estilo de juego que plantean acarrean posibles descuidos en las acciones defensiva…
-Ya he dicho que el penalti rival viene de un desajuste que no se puede permitir. Las ganas de querer ganar el partido nos llevan a ese tipo de cosas. El Coruxo nos llegó únicamente en la acción del penalti y en otra posterior. Los contrarios nos generan mucho con muy poco y nosotros ahora mismo no tenemos ese gol. El problema del Real Oviedo del pasado domingo no fue la defensa, sino que igual no supimos aprovechar las ocasiones que hemos generado. Estamos hablando de que hay que tener tranquilidad y saber jugar los partidos en 50 metros, desgastar al contrario y tener paciencia. No podemos volcarnos a tumba abierta ni salirnos de las posiciones. Los contrarios quieren aguantar cuando juegan contra nosotros porque saben que nos volcamos y la gente puede empezar a chillarnos. Somos nosotros los que tenemos que cambiar esto, asumiendo que no vamos a jugar replegados ni a esperar. No somos equipo de jugar atrás, este año no.
-¿Ve suficiente capacidad para que el equipo supere esta situación?
-Yo creo que sí. Nosotros hablamos y analizamos las cosas con los jugadores, vemos cómo jugamos, donde están nuestros defensas, cómo tiene que aparecer los interiores… El domingo había mucha decepción en el equipo, pero en el vestuario hay experiencia y calidad para saber darle la vuelta a esta situación. Creo que es un tema anímico porque en el resto de clubes están contentos y llevan los mismos puntos que nosotros. Estamos a 2 puntos del liderato. Somos el cuerpo técnico y los jugadores quienes tenemos que sacar esto adelante.
-Ya comentó hace unas semanas que conoce cómo van a plantear los rivales los partidos ante el Real Oviedo…
-Habrá pocos equipos que nos diputen la posesión porque nos esperan atrás para aprovechar el contraataque. Es cierto que nunca he tenido un equipo en esta categoría que tenga tanta posesión de balón y que sea capaz de jugar en 50 minutos. Es una circunstancia nueva que hay que trabajarla.
-Para acabar, ¿plantea hacer cambios en el once titular?
-Cuando las cosas van bien no hay por qué cambiar, incluso hay que matizar algunas cosas. Los entrenadores no nos solemos complicar mucho. En un equipo como el Real Oviedo, que pueden jugar desde el futbolista 1 hasta el 20, es lógico y normal que cuando no haya ese resultado y dependiendo del partido pueda haber algún cambio.