El entrenador del Real Oviedo, Julián Calero ha valorado la victoria de su equipo en Cádiz destacando que "el equipo ha hecho una primera parte muy buena, y en la segunda el rival se ha repuesto, pero hemos sido capaces de no estar muy atrás. La lástima es sufrir otra vez tanto. Creo que teníamos el partido en una situación en la que podíamos haber hecho más daño a la contra, pero se nos acabó la pila en algunos casos, y con tarjeta otros".
Preguntado por la lesión de Dani Calvo, el entrenador oviedista reconocía que "tiene mala pinta", lamentando que "es una tercera rodilla, después de Chris Ramos y de Carlos, y es una pena".
Con cambios en el planteamiento inicial, Calero explicaba que "hemos intentado variar, con los extremos, y Enzo, Youness y Goti en el medio. Destacar a Enzo o alguien, en esa primera parte especialmente, hemos estado todos muy bien. Enzo está haciendo un trabajo extraordinario, y está mostrando una madurez digna de admirar. Mañana se nos va con la selección".
Sobre la versión del Cádiz, entendía Calero que "ha sido más acierto de mi equipo que desacierto del rival. De hecho en la segunda parte ha revolucionado el partido en la medida que ha podido. Hemos cometido un error y hemos sufrido un poco, pero en general creo que ha sido más mérito de mis jugadores".
En cuanto a los futbolistas que han regresado tras lesión, reconoce el técnico que "a los buenos jugadores siempre se les hecha de menos. Estamos recomponiéndonos como podemos. Estoy satisfecho de cómo está respondiendo el equipo, porque las dificultades están siendo brutales, y no nos quejamos ni ponemos una pega. Estoy super tranquilo, confiando en mis jugadores, transmitiéndoles la seguridad que debo. Ahora, si tenemos otra desgracia, pues tendremos que recomponernos, porque así es la vida".
Además, insistía el entrenador del Real Oviedo en que "no hay que poner pegas, hay que tirar hacia delante. Cuanta más presión hay, más tranquilo y más seguro estoy yo para intentar ayudar a mis jugadores. De apagar nada, a por el siguiente partido".
Preguntado por el homenaje, el minuto de silencio y el parón en el minuto 9, el técnico ha reconocido que "lo he vivido con un nudo en el estómago, tenemos un dolor de corazón muy grande, pero espero que desde arriba haya visto que hemos sido dignos de darle un homenaje jugando al fútbol. Estoy convencido de que él hubiera dicho que jugáramos. Con todo el dolor que tenemos y con la semana que hemos tenido, hemos hecho lo que hemos podido, jugando al fútbol".