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Julián Calero: "Tenemos que volver a reencontrarnos con lo que queremos ser"

El entrenador del Real Oviedo confía en la capacidad de reacción del equipo y pide mantenerse juntos en los momentos difíciles

El entrenador del Real Oviedo, Julián Calero, compareció en la sala de prensa de El Requexón tras el último entrenamiento en Asturias, antes de poner mañana rumbo a Cádiz, donde el Real Oviedo completará la sesión previa al encuentro del sábado en el Nuevo Mirandilla.

Julián Calero comenzó su comparecencia con un recuerdo emocionado para Jesús De Miguel, jugador del CD Tenerife. El entrenador azul quiso trasladar su pésame a los familiares y allegados del futbolista, así como a todo el entorno del club tinerfeño y al mundo del fútbol.

«Mi más sentido pésame a la familia de Jesús, a todos sus allegados y a toda la gente directamente cercana a él. Le conocí y era un chaval extraordinario, con toda la vida por delante. A veces la vida nos está esperando donde menos nos lo creemos, incluso dentro de un campo de fútbol, donde más disfrutamos. Todo mi apoyo a su familia, al Tenerife, a la familia tinerfeña y al mundo del fútbol. Estamos todos conmocionados», señaló.

Tras este sentido recuerdo, el técnico centró su atención en el próximo compromiso liguero, reconociendo la importancia de regresar a la senda de los puntos después de la última derrota, especialmente por la necesidad de recuperar las sensaciones del equipo.

«Claro que es un partido importante. Cuando vienes de una derrota y en casa, sabes que fuera tienes esa sensación de que necesitas volver a sumar y, sobre todo, reencontrarte con lo que nosotros hemos sido o con lo que yo quiero que seamos. Estamos mentalizando a los chicos, recuperándonos y aprovechando el poco tiempo que tenemos para volver a rearmarnos y preparar la cabeza para competir», explicó.

Preguntado por sus sensaciones personales y por cómo afronta el momento del equipo, Calero transmitió tranquilidad y confianza en su trabajo. El entrenador insistió en su filosofía de no rendirse ante las dificultades y en la importancia de mantener la ilusión y la fortaleza en el día a día.

«Tengo una filosofía de vida en la que intento ser feliz cada día que me levanto y cada día que vengo a entrenar. Intento que mi grupo de trabajo esté metido, darle herramientas y transmitir a los jugadores valores a los que puedan agarrarse cuando llega una derrota o una caída. Uno de ellos es no rendirse jamás, pase lo que pase. Soy feliz con lo que hago y voy a intentar seguir siéndolo. Estoy tranquilo, feliz, seguro y trabajando», afirmó.

En esa misma línea, el técnico fue contundente al referirse a la confianza que mantiene en su proyecto y a la relación con los dirigentes del club. Calero aseguró que no necesita mensajes de respaldo externos y que su responsabilidad es transmitir seguridad al vestuario.

«No necesito apoyos, refuerzos ni nada por el estilo porque estoy fuerte y confío en lo que planteamos. Llevo 25 años entrenando y he tenido la fortuna de cumplir los objetivos con mis equipos. Estoy tranquilo y seguro de lo que hacemos. Lo que tengo que transmitirles a ellos es tranquilidad, seguridad y la capacidad de creer que podemos conseguir las cosas que nos hemos planteado», manifestó.

El preparador también valoró lo sucedido en las primeras doce jornadas del campeonato. Entre los aspectos positivos destacó la capacidad de reacción del equipo, especialmente en situaciones adversas, mientras que reconoció que todavía queda camino por recorrer para alcanzar la regularidad que desea.

«El equipo no se rinde. Llevamos tres días yendo por detrás en los partidos y, en ocasiones, con dos goles de distancia, y hemos demostrado esa capacidad de no rendirnos. Lo peor es que todavía no hemos sido capaces de ser tan consistentes como me gustaría, tanto con balón como sin él, para generar mejores sensaciones», analizó.

Calero apuntó también a las numerosas circunstancias que han condicionado la temporada, especialmente en el apartado de las lesiones, aunque dejó claro que no quiere utilizarlo como excusa. «Tengo mis justificaciones, pero no excusas. Han sucedido muchas circunstancias a lo largo de estas doce jornadas y no ha sido sencillo aunar a todo el grupo. Dicho eso, las excusas no valen de nada. Lo que tengo que hacer es acelerar el proceso lo máximo posible para conseguir que esas cosas buenas que pienso que pueden llegar vayan llegando paso a paso», añadió.

En relación con las alternativas tácticas y la posibilidad de utilizar diferentes perfiles en el centro del campo o jugadores de banda, el entrenador explicó que cada configuración ofrece características distintas. La recuperación progresiva de efectivos le permitirá disponer de más opciones, aunque pidió paciencia para que los futbolistas alcancen su mejor nivel competitivo.

«Cuando tienes centrocampistas tienes unas características que explotar y, cuando tienes extremos, ganas desborde por fuera y puedes ser menos previsible, pero también pierdes otras cosas. Tener más jugadores me da más opciones para modificar dibujos. Ahora hay que coger el punto con ellos. No es cuestión de tener un jugador y que ya esté todo hecho: tiene que recuperar el ritmo y la confianza. Eso lleva un proceso», comentó.

La recuperación de efectivos en la parcela ofensiva también fue uno de los asuntos abordados. Calero valoró el rendimiento de los futbolistas que han dado un paso adelante durante las ausencias y confirmó que Carlos Fernández continúa progresando en su incorporación al trabajo colectivo.

«Si le quitas a cualquier equipo dos de sus referencias, claro que afecta. Por momentos hemos tenido uno o casi ninguno, pero hemos tratado de encontrar soluciones. Carlos ha aparecido como un jugador que ha hecho muchos goles y también han llegado aportaciones desde segunda línea, como las de Goti o Pablo. Ahora tenemos más alternativas y Carlos Fernández ya va entrenando con el grupo, pasito a pasito. Creo que este mes podremos contar con él en breve», explicó, recordando que el siguiente paso será recuperar el ritmo competitivo.

Otro de los nombres propios de la comparecencia fue Enzo, convocado con la selección española sub-19. Calero felicitó al futbolista y destacó que su presencia en una convocatoria internacional también supone una buena noticia para el Real Oviedo, aunque reconoció que su ausencia durante aproximadamente dos semanas condicionará los planes del equipo.

«Lo primero es darle la enhorabuena. No solo es bueno para él, también para el club. Volver a tener un chico internacional es una buena señal. Estamos contentos porque se está convirtiendo en una referencia del Oviedo. Estaba en el juvenil, le hemos subido y le hemos dado un estatus, pero el mérito del rendimiento es suyo. Nosotros le damos instrucciones y le indicamos el camino, pero las condiciones las tiene él», señaló.

Sobre el rival del sábado, el entrenador azul espera un Cádiz complicado, que ha recuperado confianza desde la llegada de Borja Jiménez y que contará con el apoyo de su afición en el Nuevo Mirandilla.

«Me espero un Cádiz difícil, ordenado, seguro y con claridad cuando ataca. Se ha rehabilitado un poco con la llegada del nuevo entrenador y tiene un público extraordinario, que apoya a su equipo en todas las circunstancias. Te van a apretar y es un rival complicado», advirtió.

Calero también recordó los buenos momentos vividos en Cádiz, aunque dejó claro que el objetivo pasa por centrarse en el presente y ofrecer una buena versión del Real Oviedo para regresar con los tres puntos.

«Aquí hay buenos recuerdos de aquel ascenso en Cádiz, de ciertas situaciones, pero lo que espero es que el partido y nuestro rival no estén por encima de nosotros. Tenemos que ser capaces de dar una buena versión y traernos los tres puntos que nos hacen falta», apuntó.

Por último, el técnico profundizó en la necesidad de que el equipo aprenda a sostenerse en los momentos complicados de los encuentros. Para Calero, mantener la concentración, permanecer juntos y evitar que los malos momentos se conviertan en una desventaja difícil de remontar es una de las claves para ganar regularidad.

«El fútbol te da segundas oportunidades si eres capaz de sostenerte en los partidos. A veces no estás jugando bien, tu rival está mejor o las cosas no salen como quieres, pero si te mantienes dentro del encuentro puedes cambiar la dinámica. En Segunda es habitual que cambie el dominador y las circunstancias. Cuando vas dos goles por detrás es mucho más complicado», explicó.

El entrenador puso como ejemplo el último encuentro, en el que el equipo tuvo opciones de volver a meterse en el partido pese a las dificultades sufridas durante la primera parte. «Tenemos que entender que hay que sostenerse. ¿Y cómo te sostienes? Estando juntos y sufriendo juntos. Cuando tienes un problema en la vida te agarras a tu gente, y en un campo pasa lo mismo: hay que juntarse, pasar ese mal rato y rehacerse», concluyó.