Fede Viñas compareció ante los medios tras la derrota del Real Oviedo frente al FC Barcelona y dejó claro que, pese al resultado, el equipo no baja los brazos y ya centra toda su atención en el decisivo compromiso de este sábado ante el Girona.
El delantero reconoció que el análisis del último encuentro no puede ser satisfactorio al no haber conseguido puntuar. “Es un rival muy complicado, pero nos queda una sensación amarga porque competimos bien en la primera parte y después los errores nos penalizaron demasiado”, explicó. Aun así, el uruguayo insistió en la necesidad de mantener la fortaleza mental: “Toca levantar la cabeza y seguir adelante”.
Con la permanencia cada vez más exigente, Viñas subrayó la importancia del próximo partido, al que calificó como clave en el devenir de la temporada. “El tiempo se acorta y necesitamos victorias. Ahora mismo solo pensamos en Girona. Para nosotros es una final, así nos lo transmitió también el míster”, afirmó, destacando la dificultad de gestionar una situación clasificatoria adversa. “Estamos a nueve puntos, pero mientras las matemáticas no digan lo contrario lo vamos a intentar. Hay que romper esa barrera psicológica y lograr la victoria que tanto buscamos. Si llega, creo que el equipo puede crecer”.
El atacante también analizó al conjunto catalán, recordando que hace no mucho se encontraba en una situación similar. “El Girona supo reaccionar enlazando triunfos y ahora está en una buena posición. Con los refuerzos que han hecho es un equipo competitivo, que juega bien, y nos lo va a poner muy difícil. Tenemos que hacernos respetar en casa”, señaló.
Por último, Viñas fue sincero sobre la necesidad de sumar de tres cuanto antes. “Llevamos mucho tiempo sin ganar y no podemos dejar pasar más oportunidades. No es solo por la afición o por el club, también por nosotros mismos. El vestuario está unido y con buen ambiente, pero en el fútbol lo que manda son los resultados y necesitamos esa victoria”.