Tras ser eliminado de la Copa del Rey el pasado miércoles ante la Ponferradina, conjunto de Segunda B, el Real Oviedo vuelve este domingo (18.00 horas, Santa Cruz) a la competición regular con un encuentro ante el Gijón industrial. El técnico Raúl González no podrá contar con el defensa David Fariña, que sufrió rotura del ligamento lateral externo de su rodilla izquierda en un lance del partido ante el conjunto berciano y estará alejado de los terrenos durante varios meses.
Esta mañana, al término del entrenamiento voluntario que la primera plantilla celebró en las instalaciones deportivas de El Requexón, el preparador oviedista lamentaba la baja del central avilesino y reconoció que “este tipo de contratiempos siempre son una lástima. David es un jugador muy carismático dentro de la plantilla y aporta mucha riqueza interior, aparte de la deportiva. Es un jugador muy equilibrado, con mucha experiencia y que ayuda mucho a todo el grupo. Cuando un jugador de estas características te falta, está claro que se nota por esa doble cualidad, la deportiva y la de hombre con experiencia. Siempre es una pena perder un hombre por lesión y más cuando es de estás características porque anima sin cesar a sus compañeros”.
respecto a un posible fichaje en la línea defensiva que palie la baja por lesión de Fariña, Raúl, fiel a sus palabras, comentó que “vuelvo a incidir en lo que llevo diciendo desde el primer día. Si cambiamos el discurso, salvo que haya motivos para ello, puede significar que las cosas no las tenemos claras. Por eso, desde mi llegada he señalado que el equipo puede mejorarse y si esas opciones entran dentro de los límites económicos de la entidad, pues estamos abiertos a mejorar. Cuando se hizo la plantilla y se comenzó a entrenar, allá por el 21 de julio, se puede decir que estaba sin rematar. Eso es algo que lo tenemos ahí, pero lo que pasa es que debemos de ir con mucha cautela y cuidando muchos los pasos que hay que ir dando. Todo es mejorable y si hay algún puesto que pueda ser mejorable y las opciones entren dentro de ese límite económico, pues lo intentaremos hacer porque todo va a ir en beneficio del Real Oviedo, algo que es absolutamente prioritario”.
En cuanto al choque del domingo ante el Gijón Industrial, el entrenador oviedista adelantó que el objetivo del equipo para este comienzo liguero es el de “consolidarnos y asentarnos cuanto antes, pero sin ansiedad y precipitación porque luego puede surgir la ansiedad y ésta es la antesala del miedo. Ni hay ansiedad ni miedo, lo que hay es mucha seguridad y una plantilla muy competitiva y mentalizada de todo lo que estamos haciendo. Tengo un grupo muy profesional y muy educado. Hay que procurar hacer las cosas como debemos porque ya estamos en la Liga y tenemos que demostrar, si podemos, que somos mejores. Si lo hacemos, los resultados nos irán acompañando e iremos asentándonos en los lugares privilegiados de la clasificación”.
El partido del miércoles ante la Ponferradina produjo mucho cansancio en los jugadores oviedistas. La eliminatoria duró 120 minutos y a pesar de que el técnico prefiere dar continuidad a un once en este comienzo de temporada, por su mente planea comprobar las evoluciones de otros integrantes de su plantilla en el campo de Santa Cruz. Así, Raúl reconoció que “en la vida, lo que va resultando es fundamental. Lo de insistir en un equipo referencia es bueno porque si no se hiciera, los futbolistas ni nosotros mismos sabríamos a que atenernos. Creo que lo mejor es tener una referencia al inicio de la competición. Necesitamos un punto de apoyo, pero esto no quiere decir que no se cuente con el resto del grupo, porque van a ir entrando. Por ejemplo, el miércoles se produjo una acción que no deseamos como es la lesión de Fariña y tuvimos que adoptar una decisión de manera inmediata. Y ésa fue la de retrasar al centro de la zaga a un jugador muy polivalente como es Mario Prieto, que puede jugar como pivote, central e incluso como lateral. Hablé con él y me dio la aprobación porque se veía capacitado para actuar en esa posición y optamos por dar entrada en el campo a Pelayo, un chico joven, de la cantera, y que tiene muchas posibilidades en el fútbol. Despachó un buen partido ante un rival de Segunda B que está llamado a ser de los importantes. Es cierto que pudimos haber hecho algún otro cambio, pero la gente no debe de olvidar que veníamos de un partido de liga ante el Cudillero, que ganamos, pero en el que tuvimos algún problema de altura”.
Añadió que “el miércoles no tuvimos esos problemas y por eso digo que hay que pensarlo todo. El fútbol es equilibrio y las cosas hay que estudiarlas. La gente piensa que los cambios se hacen porque sí, pero hay que decirles que llevan con un razonamiento lógico detrás. Cuando uno está muy acelerado, pero con la mente ágil, uno se puede equivocar, pero hay que tomar una serie de decisiones. Por eso digo que es muy importante la grandeza de la plantilla a lo largo de la temporada, aunque ahora tengamos que tener esa referencia y para el domingo igual introducimos algún cambio, por ejemplo en la portería, donde Iván sustituirá a Aulestia, que lo hizo muy bien en estos partidos, pero necesitamos que Iván, un chico que tiene mucha proyección, esté ahí, haga un buen partido y nos siga demostrando que se puede contar con él. El Real Oviedo tiene que demostrar grandeza con todos los jugadores a lo largo del año”.
Finalmente, el preparador oviedista espera que sus jugadores tengan en Liga la misma mentalidad con la que afrontaron las eliminatorias de Copa del Rey y declaró que “la competición regular es muy larga y tenemos que procurar no desfallecer. Hay que comprobar donde está la grandeza de la plantilla, es decir, de todos sus integrantes y que sepan que a lo largo de la temporada van a tener sus oportunidades, incluida la cantera. Está claro que es esa la mentalidad que debemos de tener y que yo creo que la vamos a tener. Lo que está claro es que vamos a volver a tener la misma mentalidad ganadora y de superación que tuvimos cuando nos enfrentábamos a equipos de Segunda B. Hay una ilusión interior muy grande y muchas ganas por agradar a los demás para que vean que estamos haciendo las cosas bien”.