El delantero del Real Oviedo, Miguel Linares, compareció esta mañana en sala de prensa tras la victoria del equipo ayer ante el UCAM Murcia en Copa del Rey. El ariete se mostró “feliz” por el triunfo que supone la clasificación para dieciseisavos, pero asegura que el equipo está “contento sobre todo porque el domingo nos llevamos un palo muy gordo y teníamos que levantar la cabeza otra vez, y la mejor forma era contra este rival, en casa, con un partido importante como el de ayer”.
Ante el sorteo de emparejamientos, que se celebrará mañana a las 10:30 horas en la Ciudad del Futbol de las Rozas, en Madrid, Linares espera “tener suerte, porque nos puede tocar un equipo muy importante”, pero sea como sea, “para el club, la afición y para todos, será una eliminatoria para disfrutar”. A pesar de que Linares no tiene una preferencia en concreto, el delantero sí entiende que “cualquiera de los dos o tres más importantes, Real Madrid, FC Barcelona, o Atlético de Madrid estaría bien, pero con estar en la siguiente ronda estamos contentos”. Lo que sí recuerda el delantero es que en el equipo “sabemos que la Copa es muy difícil en esa eliminatoria, el objetivo está en la liga”, e insiste en que “estamos pensando en el próximo partido, que es Celta B en casa”.
Además de haber logrado el pase, Linares destaca también la importancia de haber logrado imponerse a un rival como el equipo murciano. “El UCAM era una buena piedra de toque. Un rival de su categoría que está haciendo una gran temporada, que venía invicto y con muy pocos goles en contra, era una buena manera de medirnos, y el equipo estuvo muy bien”.
Sobre la jugada de su gol, que le dio al equipo la clasificación, el delantero oviedista reconoce que “la jugada sale perfecta, Néstor pone muy bien el balón, y yo la cojo bien y por suerte va a portería”.
A pesar de haber disputado dos partidos, con prórroga incluida, en apenas cuatro días, Linares asegura que “físicamente estoy bien, algo cansado, pero con ganas de que llegue el domingo para volver a disfrutar en el estadio, porque para nosotros es un placer y un privilegio jugar cada quince días en el Tartiere”. Además, el Carlos Tartiere despidió a Linares con una gran ovación, que para el delantero fue “emocionante, cuando la gente grita mi nombre es algo de agradecer, y me hace estar contento”. Sobre el cariño que está recibiendo por parte de la afición, Linares valora la conexión con el equipo como “inmejorable”. El delantero entiende que “la afición reconoce el trabajo del equipo, el mío también y contento porque los goles ayudan mucho a esa conexión y esperemos que siga toda la temporada”.