El Real Oviedo volvió a mirar a su historia reciente en los instantes previos al encuentro frente al Sevilla. El antepalco del Carlos Tartiere acogió el acto de entrega de las insignias de oro a los abonados que han alcanzado los 50 años de vinculación ininterrumpida con la entidad azul.
En esta ocasión, once abonados cumplían esta simbólica cifra, aunque fueron nueve quienes pudieron estar presentes para recoger el reconocimiento y compartir el momento con el Club.
El presidente, Martín Peláez, acompañado por miembros del consejo de administración, quiso destacar el valor de una trayectoria marcada por el sentimiento, agradeciendo a los homenajeados su papel como parte esencial del camino recorrido por la entidad.
El acto sirvió para poner rostro a décadas de apoyo inquebrantable, de entrega constante en las gradas y de compromiso con unos colores que forman parte de la vida de varias generaciones.
Un reconocimiento a una forma de entender el oviedismo que trasciende el paso del tiempo y que sigue dando sentido a cada partido, a cada temporada y a cada etapa del Club.