El Real Oviedo regresaba al Estadio Carlos Tartiere con el objetivo claro de volver a sumar de tres tras el parón internacional y la dura caída ante el Levante UD. Enfrente, un Sevilla FC exigente y también necesitado, en plena pelea por alejarse de la zona baja. Para este choque, el técnico uruguayo, Guillermo Almada, introdujo la novedad de Dani Calvo en el eje de la zaga, en lugar de Costas, formando así pareja con Eric Bailly.
El partido arrancó con mucho pulso y poco ritmo. Dos equipos bien ordenados, firmes atrás, que apenas concedían. Costaba enlazar jugadas y el balón vivía más tiempo en la disputa que en los pies. El Sevilla gozó de las mejores acciones a balón parado después de varios saques de esquina consecutivos aunque sin encontrar el premio del gol.
Cuando el descanso parecía llegar sin goles, apareció la estrategia. En un córner botado por Reina, emergió Fede Viñas para imponerse en el área y firmar un cabezazo potente, imposible para el guardameta. El tanto desató al Tartiere y premió al cuadro carbayón, que se marchaba al descanso por delante tras una primera mitad de mucha igualdad. Además, el cuadro dirigido por Luis García Plaza se quedó en el 38´ con un futbolista menos por la expulsión directa de Nianzou tras una entrada muy dura sobre Viñas.
Tras el paso por vestuarios, el Real Oviedo supo gestionar con inteligencia la ventaja obtenida antes del descanso, favorecido también por la superioridad numérica. El conjunto carbayón mostró madurez sobre el césped del Estadio Carlos Tartiere, controlando los tiempos del partido y evitando que el Sevilla FC pudiera generar peligro real. Los andaluces lo intentaron con más corazón que claridad, pero se encontraron con un rival bien ordenado y seguro en todas sus líneas.
La portería azul apenas sufrió y Aarón vivió un partido cómodo. Mientras tanto, el Real Oviedo dispuso de varias ocasiones para ampliar la ventaja, pero las intervenciones del guardameta visitante evitaron que el marcador fuera más amplio. La entrada de futbolistas como Santi Cazorla, Hassan, Colombatto, Borbas y Raim aportó frescura, dinamismo y una marcha más al equipo, que mantuvo el control del encuentro hasta el pitido final.
Con este triunfo, el Real Oviedo suma tres puntos de gran valor que le permiten volver a la senda de la victoria y encarar de otra forma el tramo final de la temporada. El siguiente compromiso llevará a los azules hasta Balaídos, donde se medirán al RC Celta de Vigo el próximo fin de semana.