Los de Pacheta pierden por la mínima (1-0) ante el Alcalá y ven truncada su positiva racha de resultados de las últimas tres jornadas
R.S.D. Alcalá, 1; Real Oviedo, 0
ALINEACIONES:
R.S.D. Alcalá: Juancho; Cerrudo, Joselu, Dani Torres, Romero; Alexander (Julio, minuto 85), Oscar, Rodri, Javi Vicente (Rodellar, minuto 72); Plata (Gorka, minuto 72) y Miguel Ramos
Real Oviedo: Dani Barrio; Owona (Álvaro Cuello, minuto 57), Negredo, Juanma, Nano; Aitor Sanz, Pascual (Martins, minuto 79); Xavi Moré, Pelayo (Abasolo, minuto 65), Manu Busto; y Oscar Martínez
ÁRBITRO:
Ripoll Solano, perteneciente al Comité Balear. Amonestó a los locales Plata, Joselu, Rodellar y Julio, y a los visitantes Pascual, Juanma, Negredo y Owona
EL GOL:
1-0, minuto 76. Gorka, ajustado al poste derecho
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la octava jornada del grupo I del campeonato de Segunda B, disputado en el estadio municipal Virgen del Val, en Alcalá de Henares, ante cerca de un millar de espectadores. Presencia de seguidores azules en las gradas. Mañana soleada. Césped en buen estado.
Derrota azul en El Val. El Real Oviedo perdió (1-0) ante el Alcalá en un partido en el que ambos conjuntos apenas crearon ocasiones de gol y que decidió el solitario tanto de Gorka en el minuto 76 al aprovechar un error de la línea defensiva carbayona. Los de Pacheta, que no ofrecieron su mejor versión, ven truncada así su racha positiva de resultados de las últimas jornadas, cuando lograron siete puntos de nueve posibles, y el próximo domingo, ante el Vecindario, tendrán una nueva oportunidad para tratar de lograr una victoria que les permita situarse en posiciones más cómodas de la clasificación.
El técnico azul, José Rojo, Pacheta, ya había anunciado durante la semana que tenía prácticamente decidido el equipo titular para el compromiso liguero de esta mañana en el campo municipal de Virgen de El Val. El burgalés únicamente introdujo una novedad respecto al once que inició el encuentro regional del pasado domingo ante el Club Marino. Un cambio, precisamente, que ya había realizado en aquel encuentro, cuando Negredo sustituyo a Juanpa, y que coincidió con la mejoría en el juego del equipo.
Control del juego pero sin apenas ocasiones. El Alcalá no ha tenido el inicio de Liga esperado y se vio obligado a sustituir a su técnico hace dos jornadas. Vinsjic, en su tercera etapa en el club madrileño, debutó el pasado domingo con un empate ante el filial del Atlético de Madrid y trató de inculcar a sus jugadores rigor táctico y solidez defensiva para que los resultados comenzasen a llegar y poder escapar de los puestos de descenso. Así, los locales retrasaron sus líneas hasta campo propio, ejercieron una férrea presión en la zona central y cedían el control del juego a unos jugadores oviedistas que trataban de mover el balón con rapidez, aunque no tenían claridad en el último pase y no creaban el habitual número de ocasiones de peligro.
Los de Pacheta no estaban cómodos ante un conjunto alcalaíno que tenía un guión muy claro: balones en profundidad a la espalda de los laterales visitantes para las internadas de los extremos Javi Vicente y Alexander, quienes se hicieron notar por su velocidad y verticalidad. De las botas de ambos futbolistas nacieron las dos ocasiones más peligrosas de su equipo en este periodo. En la primera, el delantero Plata envió el balón ajustado al poste derecho tras un pase interior de Alexander, mientras que en la segunda, Miguel Ramos cabeceó desviado una asistencia de Javi Vicente.
A los azules les costaba llegar al área rival. El planteamiento defensivo local taponaba muy bien las bandas, por donde Manu Busto y Xavi Moré entraban poco en juego para desesperación de los suyos. Ante esto, las acciones interiores o los golpeos lejanos eran las dos únicas bazas ofensivas para los visitantes. En una rápida combinación al borde del área, el delantero Oscar Martínez le ganó la posición a sus dos marcadores y encaró al guardameta Juancho, que le adivinó el golpeo e impidió el tanto.
El paso por los vestuarios parecía abrir nuevos horizontes para ambos conjuntos. Pacheta recolocó a los suyos en el terreno de juego y el inicio fue esperanzador al aparecer Manu Busto en más acciones de ataque, aunque la claridad en el último pase seguía sin aparecer. Para tratar de contrarrestar ese déficit, el técnico burgalés movió su banquillo y dio entrada a Abasolo por Pelayo, desplazando a Manu Busto a la mediapunta. Previamente Álvaro Cuello había sustituido a Owona, que había recibido una cartulina amarilla en la primera mitad.
Más calidad para superar el entramado defensivo local. El tramo final del partido se iniciaba con la ilusión de los oviedistas de sumar los tres puntos en juego en el estadio Virgen de El Val. Abasolo, Manu Busto, Oscar Martínez y Xavi Moré forman un “poker” de futbolistas de calidad contrastada y que comparten el buen trato con el balón, aunque sus intentos por aproximarse al guardameta Juancho eran estériles.
Ese paso al frente en busca del gol propició que la zaga adelantase aún más su línea, algo de lo que se aprovechó el Alcalá para adelantarse en el marcador en el minuto 76 por medio de Gorka. El futbolista recién incorporado al terreno de juego, instantes antes había sustituido a Plata, aprovechó una indecisión dentro del área para batir al guardameta Dani Barrio con un golpeo ajustado al poste derecho.
Quince minutos en desventaja en el marcador. Nada más encajar el tanto, el técnico Pacheta dio entrada a Martins como compañero de Oscar Martínez en la línea más adelantada. Una dupla que funcionó muy bien en la segunda mitad del enfrentamiento ante el filial del Atlético de Madrid en el Cerro del Espino y a la que los azules se agarraban para tratar de sacar un resultado positivo ante el conjunto alcalaíno. Ese ímpetu se tradujo en dos llegadas en los instantes finales. En la primera, Martins “peinó” un balón para la llegada de Oscar, pero Joselu despejó cuando el delantero gallego lo tenía todo a favor, mientras que en la segunda fue en la que estuvo más cerca de llegar el gol del Real Oviedo. Una pared al borde del área entre Manu Busto y Oscar Martínez fue cortada en falta por un defensor local. El delantero cántabro, uno de los especialistas del equipo en las acciones a balón parado, fue el encargado de botar la acción en el borde del área, pero el balón se estrelló en el travesaño. Con ese disparo se esfumaron también las ilusiones de los aficionados carbayones de sacar algo positivo en su visita a Alcalá de Henares y de continuar con la dinámica positiva de resultados. La próxima jornada recibimos al Vecindario, conjunto ante el que hace dos temporadas certificamos la clasificación para la promoción de ascenso a Segunda División y ante el que ahora esperemos que se inicia una buena senda de resultados.