La principal novedad en el entrenamiento matinal del primer equipo fue la presencia del defensa Carmona en el ejercicio de posicionamiento que el técnico Lobo Carrasco había programado. El extremeño, que llevaba varios días completando el apartado físico junto a sus compañeros, volvió a tocar el balón por primera vez desde la fractura en el quinto metatarsiano de su pie derecho que se produjo durante el encuentro ante el Tuilla del pasado mes de diciembre.
Una vez finalizado su trabajo, Carmona se mostraba muy ilusionado por su participación en el entrenamiento junto a sus compañeros y declaró que “ya tenía ganas de entrenarme más tiempo con mis compañeros y de tocar un poco de balón. La verdad que hoy me he sentido muy bien, he completado casi todo el entrenamiento y estoy muy contento por ello. No tengo ningún tipo de molestias y esperemos que pronto pueda completar todo el trabajo”.
La recuperación del extremeño se ha alargado un poco, pero llegará en condiciones de ayudar al equipo en la última parte de la temporada y señaló que “la verdad que he tenido mala suerte con la lesión, pero me ha cogido en una fase de la temporada que me ha permitido recuperarme a tiempo para el tramo final”.
Antes de su vuelta al trabajo junto al resto de sus compañeros, Carmona estuvo trabajando en solitario su forma física y declaró que “Fredy Valdés y Barreto me han puesto las pilas y la vuelta al trabajo físico ha sido menos dura de lo que esperaba, porque llevaba casi tres meses sin hacer nada y, tras dos semanas corriendo, me he puesto más o menos a tono. Ahora tengo que coger ritmo de balón, de entrenamientos y de partidos”.
El joven defensa no esconde que espera regresar pronto a una convocatoria y declaró que “ojala el entrenador me permita jugar pronto unos minutos y poder volver a sentir la sensación de saltar a un terreno de juego”.
Carmona no se marca una fecha exacta para su regreso a un partido de competición y prefiere mostrarse cauto al señalar que “para el domingo creo que no llego. Es mejor no precipitarse y no sufrir una posible recaída de cara a la fase final. Lo que el entrenador intenta es que estemos lo más tranquilos posible y que cuando volvamos al terreno de juego, lo hagamos con total fiabilidad”.
Finalmente, el extremeño es consciente de que el equipo tiene muchas bajas en la línea defensiva para el encuentro del domingo ante el Candás y no dudo ni un segundo en reconocer que “por mi encantado, pero mi vuelta está en manos del cuerpo técnico y médico. Si me preguntan, yo tengo muy claro que les voy a decir que si, pero tampoco es cuestión de arriesgar todo lo que hemos pasado en estos tres meses”.