El Real Oviedo rescató un punto in extremis de Anoeta en un partido donde el conjunto azul llegó a ponerse 0-2 pero donde no aprovechó su ventaja. La Real Sociedad le dio la vuelta al encuentro y en la última jugada Eric Bailly, de cabeza, rescató un punto muy amargo para los asturianos.
El conjunto azul afrontaba su duelo ante la Real Sociedad con un objetivo claro: sumar una victoria que le permitiera recortar distancias con la zona de permanencia. Desde el inicio se vio un duelo equilibrado, con dos equipos bien ordenados y pocas concesiones defensivas. Durante la primera mitad apenas hubo ocasiones claras, aunque las más peligrosas llevaron la firma de Ilyas Chaira, que primero probó fortuna con un remate desviado y posteriormente culminó una gran acción individual sin acierto en el disparo final.
Tras el paso por vestuarios, el Real Oviedo dio un paso adelante. El mayor atrevimiento ofensivo tuvo premio cuando Fede Viñas abrió el marcador con un potente cabezazo a la salida de un córner, adelantando a los azules y premiando el crecimiento del equipo en el partido. Apenas unos minutos después, el delantero uruguayo volvió a aparecer para firmar el segundo tanto tras aprovechar un error en el despeje del guardameta, Álex Remiro, que dejó el balón franco para ampliar la ventaja del cuadro visitante.
El encuentro parecía encarrilado para el Oviedo, pero la reacción local llegó de inmediato. La Real Sociedad recortó distancias poco después del segundo gol azul y, ya en la recta final, logró darle la vuelta al marcador con dos tantos consecutivos que cambiaron por completo el guion del partido.
Cuando todo apuntaba a una derrota cruel, el Real Oviedo encontró premio a su insistencia final en el último suspiro. En los últimos minutos, Bailly apareció para cabecear al fondo de la red el definitivo 3-3, rescatando un punto que evita la derrota pero que deja sensación de oportunidad perdida.
El empate, que es el número 300 de los azules en Primera División, permite sumar, pero no satisface a un Real Oviedo que llegó a acariciar una victoria clave y que se marchó de Anoeta con la sensación de haber dejado escapar dos puntos en un partido que tuvo ganado durante varios minutos.