El entrenador del Real Oviedo Cuco Ziganda comparecía esta mañana en la previa de la visita a la Ponferradina, prevista para mañana en El Toralín. Un partido que espera "con la complicación añadida del gran momento de juego en el que está la Ponferradina. Está creciendo poco a poco, pero sin parar, en los últimos años. Están muy bien. El campo también aprieta mucho, están teniendo muy buen ambiente, pero nosotros iremos a hacer el nuestro. Necesitamos ganar. Nosotros sabemos que no es una final para nadie pero sabemos las urgencias que hay en el fútbol, que llevamos tiempo sin ganar, y tenemos muchas ganas y necesidad de ganar".
Sobre la inmediatez de esta semana, con tres partidos en ocho días y lo que tiene disponible para este domingo, dice el técnico que "lo primero es hacer recuento de jugadores, cómo están los que terminaron el jueves, cómo están los tocados... pero estamos todos los equipos en las mismas condiciones y no hay problema".
Con respecto a la derrota, valoraba Ziganda que "el golpe fue duro, veníamos de una racha de empates y solo entraba en nuestra cabeza ganar, y la rompimos para nuestra desgracia perdiendo. El golpe fue duro pero tenemos que recuperarnos lo antes posible, porque esto es para fuertes. Las victorias te elevan por las nubes, las derrotas te tiran por el suelo, pero tenemos que mantenernos firmes, creer en lo que hacemos, entender a los aficionados y al entorno, y saber que está en nuestra mano cambiar la dinámica".
Finalmente y preguntado por su situación personal, analizaba con normalidad el entrenador oviedista asegurando que "solo pienso en mañana, es lo único que está en mi cabeza. Todos queremos lo mismo, que es ganar. Los tiempos en el fútbol son los que son, y hay urgencias. Presión que asumimos en un equipo como el Real Oviedo, me tomaré el partido con la misma seriedad y firmeza con la que me tomo todos los partidos. Todos los entrenadores asumimos la presión que hay alrededor de un resultado y de la figura del técnico", sentenciaba.