El Real Oviedo se marchó de vacío del Spotify Camp Nou tras un partido de dos caras, en el que una gran primera parte de los ovetenses no tuvo continuidad tras el descanso. El conjunto azul compitió con personalidad y solidez durante los primeros 45 minutos, pero dos errores decisivos en la segunda mitad inclinaron el encuentro a favor del FC Barcelona, que acabó imponiéndose por 3-0.
Los de Guillermo Almada firmaron una notable primera parte en el Spotify Camp Nou, donde el equipo se marchó al descanso con empate ante el combinado catalán. El conjunto azulgrana llevó el peso de la posesión desde el inicio, moviendo el balón con paciencia, pero se encontró con un Oviedo muy bien plantado sobre el césped, serio y ordenado, que supo cerrar espacios y minimizar los riesgos durante los primeros 45 minutos.
El dominio territorial del Barça no se tradujo en ocasiones claras de peligro sobre la portería defendida por Aarón, que vivió una primera mitad relativamente tranquila hasta el tramo final. Fue entonces cuando el guardameta carbayón tuvo que intervenir con acierto para despejar un remate de Raphinha, la acción más peligrosa del rival antes del descanso y la única que exigió una respuesta de verdadero mérito.
Lejos de limitarse a defender, el Real Oviedo también supo llevar peligro a la meta de Joan García. Las internadas de Hassan por banda generaron constantes problemas a la zaga local, mientras que Chaira también se mostró muy participativo desde el costado opuesto. En resumen, un gran primer tiempo del conjunto azul, que aguantó el tipo en un escenario exigente y se marchó al descanso con un valioso empate sin goles.
La reanudación no tuvo nada que ver con lo visto antes del descanso. Nada más comenzar la segunda parte, un error de Carmo en la salida de balón fue castigado de inmediato por el FC Barcelona. Dani Olmo no perdonó y, con un disparo certero, batió a Aarón Escandell para abrir el marcador y cambiar por completo el guion del encuentro en el Spotify Camp Nou.
El golpe dejó tocado al Real Oviedo y, apenas unos minutos después, llegó el segundo tanto azulgrana. Un mal pase de David Costas a Aarón Escandell permitió que Raphinha se plantase solo ante el meta y resolviese el mano a mano con una elegante picada por encima del guardameta. A partir de ahí, el Barça se hizo dueño absoluto del balón y de las ocasiones, ampliando su ventaja hasta el 3-0 con un golazo de Lamine y dejando sin opciones a un Oviedo que ya no encontró la solidez ni la personalidad mostradas en la primera mitad.
Guillermo Almada movió el banquillo en busca de reacción, dando entrada a Nacho Vidal y Fonseca en el minuto 65 por Reina y Lucas, y ya en la recta final a Santi Cazorla, Borbas y Brekalo por Colombatto, Viñas y Hassan. Sin embargo, los dos errores iniciales de la segunda parte acabaron condenando al equipo azul, que se fue de vacío de Barcelona.