El entrenador del Real Oviedo, Sergio Egea, ha comparecido esta mañana en sala de prensa valorando el trabajo de su equipo en una semana en la que quiere centrarse “en el Marino de Luanco, el resto ya vendrá”. Un rival, señala el técnico oviedista, “que está en una situación incómoda, y tratarán de salir compitiendo bien en el Tartiere para tener sus opciones en la Liga”. Lo que no cambia es la idea de un Real Oviedo que, insiste el entrenador, “respetamos al rival, independientemente de cómo vayan y eso nos ha dado buenos resultados”. Por este motivo, señala Egea, “competiremos como si fuera el partido más importante del año”.
El entrenador del Real Oviedo entiende que, a pesar de ser “un partido muy psicológico, que puede tentar a la relajación y la confianza, quienes rodeamos a los jugadores debemos evitarlo. Hay cero confianza, competimos al máximo por nosotros y por la afición que va a al estadio y quiere ver al equipo seguir compitiendo y ganando”. Egea reconoce que le concede “mucha importancia a la mente”, porque entiende que “sin una mente adecuada no puedes hacer nada, ni en el trabajo ni en la vida privada”. Un trabajo, el psicológico, que el técnico asegura “nunca voy a dejar de lado, porque es básico, siempre estoy encima de los jugadores, muy en privado, no hay que airearlo mucho pero dentro se hacen cosas muy importantes”.
En cuanto a los posibles cambios en el planteamiento del partido, el entrenador del Real Oviedo explica que “se baraja cambiar el dibujo, pero lo importante es que los futbolistas compitan como hasta ahora. Estamos muy satisfechos porque esto es gracias a ellos, el equipo tiene una puntuación correcta, durante la semana hay una intensidad muy alta que pone la alineación muy difícil al entrenador”,asegura.
Finalmente, Sergio Egea define el estado actual del equipo, y el ánimo con el que afrontan el tramo final de temporada como “excelente, esto es Hollywood, estamos genial, fenomenal. No hay palabra mejor”, asegura el técnico oviedista. “Llevamos siete meses con mucha normalidad, cada uno trabajando su parcela y parece difícil conseguir esto en un equipo de fútbol y vamos viento en popa”, deseando que “ojalá siga todo así hasta final de temporada”, sentencia el técnico.