El Real Oviedo ya se encuentra en la recta final de la preparación con vistas al inicio liguero del sábado ante el Burgos en El Plantío, donde buscará sumar los tres primeros puntos y reafirmar las buenas sensaciones que dejó durante la pretemporada. Ese fue uno de los argumentos expuestos este mediodía por el entrenador azul, Carlos Granero, durante su comparecencia semanal ante los medios de comunicación. “Estamos muy ilusionados y con ganas de que empiece la Liga. La pretemporada se queda un poco larga y ya necesitamos que comience la competición oficial. Ya queda muy poco para que el balón eché a rodar en El Plantío”, reconoció el valenciano, que comenzará la campaña desde el banquillo después haber dirigido al equipo en los tres últimos meses de la pasada campaña.
Su trabajo en las últimas semanas ha ido encaminado a tratar de conjuntar un equipo que presenta trece caras nuevas respecto al de la última temporada. Esa realidad se ha podido observar en cada entrenamiento y en cada partido amistoso, buscando siempre de que hubiera un mayor entendimiento entre los futbolistas. “La mayoría de entrenadores desearíamos tiempo para ver cómo se acoplan los nuevos jugadores y se podría acudir a esa excusa, pero veo a la plantilla ilusionada y con ganas de empezar este trayecto. Ahora hay que ser capaces de sacar el máximo rendimiento”. Esa ilusión es compartida con el oviedismo, que se muestra esperanzado con el proyecto que arrancará el sábado en Burgos: “Me llega esa ilusión a través de nuestro entorno más próximo, de la prensa y de la gente de la calle. Todos hay que sumar para conseguir el objetivo fijado”.
Precisamente, ese objetivo fijado para esta temporada no es otro que intentar conseguir el ascenso a Segunda División, categoría de la que el Real Oviedo lleva alejada más de una década. “Este proyecto se ha confeccionado para ascender. Estoy tranquilo, ilusionado y contento con la plantilla, aunque habrá otros equipos que competirán en el grupo y a los que habrá que respetar al máximo. Cuando uno es el entrenador del Real Oviedo tiene que asumir cuáles son tus obligaciones, para lo que has venido aquí y lo que tienes que hacer. No aceptar eso significa no afrontar la realidad. Si ya lo hemos hecho en otros clubes, ¿por qué no lo vamos a poder hacer aquí?”, se preguntó Granero antes de reconocer que “ascender con el Real Oviedo a Segunda División sería algo brutal”.
Ese camino hacia el futbol profesional comenzará el sábado en El Plantío ante el Burgos, un conjunto al que Granero definió como “un equipo que ha realizado bastantes incorporaciones y que mantiene la filosofía de un entrenador como es Calderé y con el que ha ascendido a Segunda B. Será competitivo, ordenado y te obligará a estar al máximo nivel para no cometer errores que te puedan costar caro”. En cualquier caso, al preparador carbayón prefiere centrarse más en su equipo y en sus jugadores: “Sigo entendiendo que no hay que ponerse la venda antes de la herida, sino que hay que disfrutar de las sensaciones y de lo que ha transmitido el equipo. Me deja tranquilo ver la respuesta y el talante de los jugadores que se han fichado”.
Para ese estreno liguero, el entrenador del Real Oviedo aún tiene algunas dudas en el once titular, tal y como lo reconoció durante su comparecencia ante los medios de comunicación. “Aún tengo dudas en el once porque la gente está muy bien y la pretemporada ha sido muy buena. Álvaro está en la recta final de su recuperación y Salva Rivas no puede jugar por sanción, por ejemplo. Vamos a esperar al entrenamiento de mañana”.
Lo que sí parece tener claro Carlos Granero es qué Real Oviedo se verá a lo largo de la competición oficial: “Nuestra idea es que en Liga veamos el equipo de pretemporada. Luego habrá un plan B y un plan C, pero lo que buscamos es lo que hemos intentado inculcar en las últimas semanas. Me remito siempre a los equipos en los que he trabajado y no debería de sorprender tanto a la gente. Es verdad que hubo un modelo diferente en el tramo final de la pasada campaña, pero mis equipos siempre se han caracterizado por lo que habéis visto en pretemporada”.
Ya para finalizar, y cuestionado acerca de un cambio de estilo respecto a lo que se pudo comprobar en los últimos meses de competición oficial de la pasada temporada, Granero reconoció que “en aquella plantilla había otras virtudes muy importantes, algo que siempre he destacado porque los jugadores lo dieron todo y tienen nuestro respeto, pero ahora iniciamos un proyecto nuevo con un perfil diferente de jugadores. El buen equipo es aquel que teniendo un modelo de juego sabe jugar toda clase de partidos ante toda clase de adversarios al tener recursos y riqueza táctica. Ese es el equipo que queremos construir”.