El entrenador del primer equipo del Real Oviedo, Rober Robles, compareció en la sala de prensa del estadio Ruta de la Plata para dar a conocer su punto de vista del encuentro ante el Zamora, en el que encajó su primer revés desde que se hizo cargo del grupo hace tres semanas. El joven técnico se mostró contrariado por el resultado ya que, a su juicio, “el equipo generó ocasiones hasta última hora para haber sumado un punto como mínimo. Estoy orgulloso de mis jugadores porque el equipo hace méritos para lograr algo más pero no siempre se consigue”.
El conjunto zamorano planteó un sistema defensivo, cediendo todo el protagonismo a los futbolistas azules: “El Zamora no se acercó a nuestra área en la primera mitad, era un partido difícil porque el rival esperaba en su propio campo y había que generar espacios. Ellos no tenían prisa, pero en la primera parte generamos algunas oportunidades, con faltas laterales y tiros lejanos. El problema no fue generar juego, sino otras cosas de ritmo del partido y el planteamiento del encuentro. El tiempo real de juego no fue eficaz”. Lo que sí que tiene claro el joven técnico es que “partidos como el de hoy se van a repetir en más ocasiones y esas pérdidas te paran el partido. Cuando hubo ritmo generamos ocasiones y juego, aunque es cierto que tenemos que mejorar. Necesitamos muchos entrenamientos para mecanizar lo que queremos en el campo”.
Cuestionado acerca de la jugada del penalti fallado por el local Di Biasi y la jugada del decisivo gol local anotado por Rubén Sánchez, Robles comentó que “la jugada del penalti no la pude ver bien, mientras que su gol llega después de un error nuestro defensivo. No supimos solventarlo y no hay que señalizar a ningún futbolista. A pesar del resultado, e equipo trabajó y estuvo concentrado; creo que hizo bien las cosas”.
El centrocampista juvenil Mario Capelete debutó con el primer equipo, sustituyendo al lesionado David Alba en el minuto 40 del primer tiempo. El técnico, que conoce muy bien al prometedor futbolista de su paso por conjunto juvenil de División de Honor, señaló que “hay que darle normalidad al debut porque los jugadores de la cantera están para este tipo de situaciones. Mario hizo buen partido, igual que el resto de los que participaron”.
El conjunto azul estuvo alentado desde la grada por cerca de dos millares de oviedistas, que trataron de llevar a los jugadores en volandas durante todo el partido. Robles agradeció se respaldo y se mostró contrariado por no haber podido brindarles los tres puntos: “Agradezco el apoyo de la afición, que llevó en volandas a los jugadores. Nos aplaudieron al final, saben que hicimos un buen trabajo y el aficionado sabe valorar las cosas. Estoy jodido por no poder brindar los tres puntos a toda esta gente que hoy ha venido hasta Zamora”.
En su última intervención, Robles trató de levantar el ánimo del oviedismo, que confíaba en que los suyos lograsen en Zamora la tercera victoria consecutiva en el presente campeonato. “No quiero ver a la gente desilusionada, son tres puntos hay que seguir compitiendo. El camino va a ser muy largo, con lo que hay que seguir, seguir y seguir”, dijo con rotundidad ante los medios de comunicación.