El delantero Borja Rubiato regresó esta tarde al trabajo junto a sus compañeros después de casi dos meses ausente por lesión. El madrileño, que el pasado 8 de noviembre sufrió una inoportuna lumbociatalgía, aún no había podido entrenarse bajo las órdenes de José Manuel Martínez y espera ganarse su confianza en la segunda vuelta. A la conclusión del trabajo ha realizado las siguientes declaraciones:
-Cuando uno está lesionado siempre tiene cierto recelo de ver a sus compañeros entrenarse y esta tarde usted ha podido regresar al grupo después de casi dos meses
-Pues sí, la verdad es que sí porque en estos dos últimos meses me ha tocado lo duro del fútbol, como es el estar lesionado, aunque en este tipo de casos se aprende a valorar esos pequeños momentos que te brinda el fútbol, hablo de los entrenamientos, de ese ambiente en el vestuario y en los partidos…Esperemos que en la segunda vuelta me toque vivir muchos de esos buenos momentos porque fijo que los voy a valorar.
-¿Cómo se combaten todas esas adversidades?
-Básicamente con el cariño de la familia, amigos y compañeros. En este tipo de lesiones ayudan mucho porque permite venir “con las pilas cargadas” y afrontar aún con más moral lo que resta de temporada.
-¿Cuáles son sus primeras sensaciones después de su regreso al trabajo?
-Bien, no he tenido ningún tipo de molestias, aunque llevo dos meses parado y estaba un poco cansado al final del entrenamiento. Cuando el corazón no está al cien por cien, pero la cabeza quiere, todo son ganas y no me importa el tardar a conseguir el ritmo porque tengo mucha ilusión de poder volver a jugar pronto.
-Precisamente, una vez que ha vuelto a los entrenamientos ahora querrá estar cuanto antes a disposición de José Manuel…
-Sí, desde que me lesioné me puse como meta el volver a “debutar” con el Real Oviedo y es una pena no haber podido participar prácticamente nada hasta ahora, pero confío en mí y sé que si estoy físicamente bien y me respetan las lesiones puedo dar muchísimo. Las cosas no me han ido como esperaba en las dos últimas temporadas, pero soy una persona fuerte y que se levanta pronto tras recibir un golpe. Este año no va a ser menos y tengo muchas ganas de ayudar al equipo para que pasemos una segunda vuelta muy distinta a la primera.
-Finalmente, ¿cómo ha visto al equipo desde su lesión?
-Es complicado porque hubo un cambio de entrenador y hubo que asimilar conceptos, pero poco a poco nos hemos ido asentando y creo que, desde el mazazo ante el Osasuna B, se está viendo al equipo con las ideas más claras. Somos más prácticos porque ahora mismo lo que importan son los resultados. Eso es lo que necesitamos para salir de ahí. La victoria ante el Real Unión, uno de los equipos “gallitos” de la categoría, nos va a dar mucha fuerza para afrontar los próximos compromisos, aunque siempre pensando en ir partido a partido. El domingo nos vamos a enfrentar al Logroñés, otro buen equipo, pero sabemos que si hacemos las cosas bien pocos conjuntos no pueden “meter mano”, aunque si nos relajamos cualquiera nos puede ganar.