Alineaciones:
Amurrio Club: 1 Llorca, 2 Pomar, 3 Alzola (T.A. 12’), 4 Iker Guereñu, 5 Cerro (Antúnez 5’), 6 Izeta (Galder Negro 65’), 7 Víctor Sánchez, 8 Solaun, 9 Kali Garrido, 10 Mikel Álvaro y 11 Iván Cano (Gebara 61’).
Banquillo: 12 Gebara, 13 Barandiarán (P.S.), 14 Galder Negro, 15 Antúnez y 16 Munduate.
Entrenador: Cándido Arroyo.
Real Oviedo: 1 Ponzo, 20 Mora (Nacho Fradejas 80’), 5 Ricardo, 13 Lusarreta, 24 Labrado (T.A. 47’), 2 Zamora, 7 Jandro, 21 Jon Carrera (Nacho Rodríguez 57’), 10 Michu (T.A. 16’), 26 Alberto (Yeray 63’) y 9 Cervero.
Banquillo: 8 Yeray, 12 Nacho Rodríguez, 17 Nacho Fradejas, 19 Rubén y 25 Roberto (P.S.).
Entrenador: Toño Velázquez.
Árbitro: Javier González Arévalo, auxiliado por José Lavín Carracedo y Diego Vázquez Pérez, del Comité Territorial Gallego.
Goles:
0-1. Minuto 38. Kali Garrido.
1-1. Minuto 42. Cervero.
2-1. Minuto 52. Jon Carrera.
2-2. Minuto 68. Solaun.
Poca asistencia al Estadio Carlos Tartiere, con sólo 4.265 espectadores en las gradas. La imposibilidad de acceder a los puestos de la fase de ascenso ha hecho bajar el interés, aunque nos queda un objetivo importantísimo, como es la clasificación para participar en la Copa del Rey la próxima temporada.
El partido comenzaba con un homenaje a los vencedores en el Campeonato Universitario de España, nuestro “Uni”, que el pasado jueves se alzaba con el título al derrotar a la Universidad de Navarra en la final por 2-1. Saque de honor, ovación y un saludo de unos aficionados que se alegrarían de tener a otro equipo de la ciudad en la misma categoría, siempre y cuando sea éste. Y camino lleva de conseguirlo, pues es líder de la Tercera División, prácticamente clasificado para la fase de ascenso. En junio, esta Página Web Oficial del Real Oviedo hará un seguimiento especial al equipo universitario, para apoyarles en su intento de llegar a Segunda B.
La primera parte del partido fue realmente soporífera, con dos equipos que no encontraron en ningún momento su sitio. La necesidad del Amurrio por conseguir los puntos para alejarse de los puestos malditos le obligaba a llevar algo más de empuje sobre la portería de Ponzo. Pero ni ellos lo conseguían ni los nuestros eran capaces de salir del tedio, no encontrando en ningún momento su sitio en el campo.
Cuando ya estaba llegando a su fin la primera parte, el Amurrio consiguió marcar en un despiste defensivo. Kali Garrido subía al marcador el primer gol del partido tras rematar a placer en el área pequeña de la meta azul. Un gol incomprensible que llevó el desconcierto a la grada.
No obstante, la alegría vasca no duraría mucho, puesto que cinco minutos después Cervero, en una jugada personal, con vaselina incluida, enviaría con la cabeza el balón a la red, lo que significaba el empate para llegar así al descanso.
Cuando sólo habían transcurrido cinco minutos de la segunda parte, se produjo la mejor jugada de todo el partido. Una buena combinación del equipo azul tuvo como resultado el gol. Cervero, muy activo durante todo el encuentro, engañaba a Llorca y cedía con la cabeza a Jon Carrera para que éste marcase de fuerte disparo.
El Real Oviedo fue superior en juego y ocasiones durante la segunda parte, pero de nada le sirvió, ya que en otro gran despiste de la zaga oviedista, el Amurrio consiguió el definitivo empate a dos goles en un saque de esquina, con remate de cabeza de Solaun. Nuevamente, como en los últimos partidos, una jugada a balón parado costaba un gol.
Al final, empate que no deja contento a nadie, aunque tampoco nadie se queja del punto anotado.
SALA DE PRENSA
Cándido Arroyo, entrenador del Amurrio, vio una primera parte en la que su equipo “disfrutó de más ocasiones aunque lo peor nos lo llevamos con las lesiones”. En el minuto cinco perdía a uno de sus centrales y “cuando ya habíamos hecho los cambios, Víctor Sánchez tuvo que mantenerse en el campo lesionado”. El entrenador era consciente de que “el Oviedo tuvo más remate y visto lo visto el empate era justo aunque no satisfactorio”. Además, señalaba que “quizás el Real Oviedo acusó el batacazo de la derrota en Lezama”.
Por su parte, Toño Velázquez vio “una primera parte horrible por parte de los dos, pero en mayor medida por nuestra parte”, que es en la que se fija. Comentaba que “no es buen espectáculo para el espectador oviedista, que es exigente, y jugando así no ve nada y es normal que se enfade”.
La segunda parte fue más del agrado del técnico oviedista que veía como su equipo mereció más pero la suma de los 90 minutos hizo justo el empate. Cuando se le preguntaba por la falta de ilusión al no jugarse nada el equipo contestaba que “todo el mundo tiene derecho a participar, y esa tiene que ser su ilusión, si la gente no tiene ilusión por jugar en Segunda B y ante esta afición…”. Pues eso.