El Real Oviedo afrontaba la visita al Carlos Belmonte con la necesidad de reencontrarse con la victoria después de dos jornadas en el Carlos Tartiere en las que el conjunto azul había sumado un empate y una derrota. Enfrente, un Albacete Balompié que también llegaba necesitado de puntos ante su afición. El encuentro arrancó con mucha igualdad, aunque el Oviedo consiguió hacerse ligeramente con el control del juego. Sin embargo, a los de Julián Calero les costaba encontrar espacios y las ocasiones claras brillaban por su ausencia en los primeros compases.
La primera gran oportunidad del partido llevó sello azul. Aisar encontró a Jacobo con un buen centro y el centrocampista oviedista tuvo el primer tanto en sus botas, pero su remate salió demasiado flojo y terminó en las manos de Mariño. El Albacete respondió poco después con un disparo desde la frontal que Aarón despejó. En un partido cerrado y con pocas llegadas, Pablo Sáez comenzó a asumir protagonismo. Primero, con una buena acción por banda que terminó con un disparo de Younes y saque de esquina tras el despeje de la defensa manchega.
Y fue precisamente Pablo Sáez el encargado de abrir el marcador. El Oviedo recuperó el balón en campo contrario y, tras la intervención de Işfan, el atacante español recibió en una posición favorable para sacar a relucir su zurda. Su disparo, raso y ajustado al poste, superó a Mariño y puso el 0-1 en el Carlos Belmonte. Un tanto que premiaba el buen trabajo del conjunto azul en una primera mitad igualada y que permitía al Oviedo marcharse al vestuario por delante.
Tras el descanso, el encuentro mantuvo el mismo guion. El Real Oviedo no introdujo cambios y siguió buscando soluciones con poco protagonismo con balón, mientras el Albacete asumía la iniciativa obligado por el resultado. En el minuto 65, Calero movió el banquillo con la entrada de Aldasoro y Mingo, y más adelante también participaron Nacho Vidal y Enzo Pérez. El ritmo continuaba siendo bajo y el marcador permanecía favorable al Oviedo. Un disparo de Aldasoro, desviado a córner, fue una de las pocas aproximaciones azules durante este tramo.
En los últimos minutos, el Albacete apretó algo más, especialmente a través de acciones a balón parado, pero la defensa carbayona logró resistir. Cuando el partido parecía encaminado al final, apareció de nuevo Aarón Escandell para sostener al equipo: en el minuto 89, el guardameta azul ganó un mano a mano ante Álex Rubio tras una peligrosa acción de los locales y evitó el empate. En el tramo final también llegó el debut profesional de Dieguito Menéndez en competición liguera. El Oviedo tuvo que trabajar hasta el último instante para proteger su ventaja y certificó así una victoria que supone el primer triunfo de la temporada.