El Real Oviedo vence (3-0) al Cerro Reyes y prosigue con su buena racha en el Carlos Tartiere, donde ya acumula siete victorias consecutivas
Los tantos de Jandro, Manu Busto y Pelayo permiten a los de Pichi Lucas afianzarse en la segunda plaza con 53 puntos, a 6 del líder y con 8 de ventaja sobre el quinto clasificado
Real Oviedo, 3; Cerro Reyes, 0
ALINEACIONES:
Real Oviedo: Aulestia; Rubén González, Jorge Rodríguez, Dani Hedrera, Javi Barral; Curro (Pelayo, min. 70), Rubén García; Xavi Moré, Manu Busto, Iván Ania (Miguel, min. 78); y Jandro (Rayco, min. 63).
A.D. Cerro Reyes: Arturo; José María, Tomillo, Parra, Rodolfo; Belfortti (Fran Miranda, min. 80), Nauzet; Cristo, Jorge Zafra, Juanito (Adrián, min. 74); y Enzo Noirn (Pierucci, min. 81).
ÁRBITRO:
Costas Soto, perteneciente al Comité Territorial Gallego. Amonestó a los locales Jorge Rodríguez y Pelayo, y al visitante Cristo.
GOLES:
1-0, min. 31. Jandro, de cabeza, tras saque de esquina botado por Manu Busto.
2-0, min. 76. Manu Busto, de penalti
3-0, min. 85. Pelayo, de cabeza
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la vigésimo novena jornada del campeonato de Segunda B, disputado en el estadio Carlos Tartiere ante 8.037 espectadores. Césped en buen estado. Los jugadores Nacho Méndez y Armando Invernón fueron los dos descartes que el técnico Pichi Lucas realizó en los prolegómenos del partido.
El Real Oviedo se impuso (3-0) al Cerro Reyes y dio esta tarde un paso más en su lucha por clasificarse para la promoción de ascenso a Segunda División. Además los de Pichi Lucas sumaron su séptima victoria consecutiva en el Carlos Tartiere y prosiguen su intento de alcanzar el primer puesto que el Alcorcón ocupa con seis puntos de ventaja.
El preparador azul únicamente introdujo un cambio respecto al once inicial que presentó hace siete días ante el Club Deportivo Tenerife B. El delantero Perona, aquejado de unas molestias en el oblicuo derecho, cedió su sitio en la punta de ataque a Jandro, que regresaba así después de varias jornadas relegado al banquillo.
El conjunto de Pichi Lucas regresó al Carlos Tartiere y con ello recuperó su estilo de juego, ese de mucha circulación de balón e internadas por bandas que tanto echó de menos en su salida de la semana pasada a Tenerife, donde cayó por la mínima. Así, los futbolistas locales quisieron olvidar muy pronto ese traspié y monopolizaron las jugadas de ataque, faceta en la que brillaron los de corte ofensivo, que combinaron numerosas ocasiones entre ellos y crearon muchos problemas a la zaga visitante, que pareció acusar las amplias dimensiones del municipal ovetense.
En las bandas, con Iván Ania y Xavi Moré, se fraguó la superioridad local, especialmente en la derecha, por donde el vallisoletano se mostró superior a su marcador Tomillo y dio origen a muchas de las oportunidades de gol. Moré recuperó su mejor estado de forma y se entendió muy bien con Manu Busto, que disfrutó de la primera aproximación al área rival pero elevó el balón en demasía. También lo intentó el propio Moré con dos disparos de zurda desde la frontal del área que se marcharon fuera, uno de ellos tras tocar en un compañero.
Tanta llegada hacía presagiar que el tanto estaba cerca y éste llegó en una jugada a balón parado, esas acciones que tantas veces resultaron esquivas para los intereses carbayones. Manu Busto botó un saque de esquina desde el costado izquierdo y Jandro, en colaboración con el defensa Tomillo, cabeceó el balón e inauguró el marcador. Buena recompensa para el canterano oviedista que regresaba al once inicial después de varias jornadas ausente.
Con ventaja en el electrónico, los azules quisieron ampliar la renta antes de que concluyese la primera mitad, pero los disparos de Xavi Moré y Manu Busto no tuvieron el final deseado.
El paso obligatorio por los vestuarios en el tiempo de descanso no minó el empuje de los futbolistas locales, que en los primeros cinco minutos de la reanudación ya habían llegado en tres ocasiones hasta las inmediaciones del guardameta visitante Arturo, todas ellas por el costado derecho.
Tras ese vendaval oviedista, los jugadores de Faustino Bueno estiraron tímidamente sus líneas y trataron de buscar con balones en profundidad a su delantero Enzo Noir, que se topó con una sobria defensa azul que prácticamente no dio opción de participar al guardameta Aulestia, a excepción de una anticipación a Juanito cuando le iba a encarar.
Ante ese momentáneo paso atrás dado por los suyos, el entrenador Pichi Lucas movió su banquillo y dio entrada a Rayco en detrimento del goleador Jandro. El canario supo aprovechar los huecos de la defensa rival y dio mucha movilidad al ataque azul. Precisamente de sus botas nació el pase a Manu Busto que a la postre fue el segundo gol en el minuto 76. Rayco recibió un balón en el círculo central y asistió al costado izquierdo a la entrada en velocidad de Manu Busto, que fue derribado en el área por el guardameta Arturo cuando ya le había regateado. El propio futbolista fue el encargado de ejecutar la pena máxima y subir el 2-0 al marcador.
Cuando ya se disputaban los minutos finales, el centrocampista Pelayo llevó la euforia total a la grada al anotar el tercero de la tarde con un perfecto cabezazo tras una asistencia de Manu Busto desde la banda izquierda.
En cualquier caso, la felicidad no fue completa en el conjunto oviedista, que pierde a Pelayo por acumulación de tarjetas para el partido de la próxima jornada ante el Puertollano.