El Real Oviedo igualó sin goles ante el Leganés en un partido en el que volvió a pagar su falta de punteria, especialmente en la primera mitad, cuando dispuso de varias aproximaciones al área rival
Real Oviedo, 0; C.D. Leganés, 0
ALINEACIONES:
Real Oviedo: Aulestia; Rubén González, Gonzalo, Jorge Rodríguez, Invernón; Curro, Rubén García (Mario Prieto, min. 81); Xavi Moré, Manu Busto, Jandro (Iván Ania, min. 60); y Rayco (Nacho Méndez, min. 46).
C.D. Leganés: Raúl Moreno; Gustavo, Garrido, Negral, Postigo; Juli (Casquero, min. 90), Zarandona, Morato, Carlos Martínez; Aníbal (Quini, min. 69) y Nacho Aznar (Garci, min. 81).
ÁRBITRO:
Arias López, perteneciente al Comité Cántabro. Amonestó al técnico local Pichi Lucas y al jugador visitante Garrido.
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la decimotercera jornada del campeonato de Segunda B, disputado en el estadio Carlos Tartiere ante 6.896 espectadores. Césped en buen estado. Dani Hedrera, Larrea y Sergio Villanueva fueron los tres descartes que Pichi Lucas realizó en los prolegómenos del encuentro. Los componentes del grupo rapero R.P.D., ganadores del concurso de maquetas del Real Oviedo, siguieron el partido desde el Palco Presidencial.
El Real Oviedo empató sin goles (0-0) ante el Club Deportivo Leganés en un partido que dominó con claridad durante la primera mitad, en la que disfrutó de hasta cuatro ocasiones de gol.
El técnico oviedista, Pichi Lucas, se mostró fiel a lo que ya había adelantado entre semana e introdujo tres novedades respecto al once que cayó derrotado hace siete días ante el Alcalá. Así pues, Rubén González –que reapareció tras su sanción de un encuentro-, Jandro y Rubén García sustituyeron a Dani Hedrera, Iván Ania y Mario Prieto. El resto, los mismos.
El Real Oviedo inició el partido dispuesto a finiquitarlo en la primera mitad. Los jugadores entrenados por Pichi Lucas salieron enrabietados tras su derrota de la pasada jornada y trataron de ofrecer una buena imagen ante sus aficionados. Para lograrlo se adueñaron del balón y lo circularon con mucha rapidez de una banda a otra, llegando con ello las ocasiones de gol. La rapidez de los extremos Jandro y Xavi Moré, unido a la aportación entre líneas de la dupla ofensiva compuesta por Rayco y Manu Busto, creó muchos problemas a la zaga visitante.
Precisamente el ariete canario disfrutó de varias ocasiones de gol, aunque no tuvieron el final deseado. En el minuto 11 disparó a las manos del guardameta Raúl Moreno, mientras que 3 después recibió un buen pase interior de Manu Busto e intentó “picar” el balón ante el guardameta visitante, que le adivinó la intención.
Los oviedistas se mostraban superiores a su rival y llevaban el peso del partido en su búsqueda de adelantarse en el marcador. La dupla Rubén García-Curro dio mucha velocidad al juego y surtió balones a los costados, especialmente al derecho, donde Xavi Moré le ganó siempre la partida su marcador Garrido. El catalán, que se mostró muy participativo e intentó siempre ganar la línea de fondo, protestó airadamente una caída suya ante el central Postigo dentro del área en el minuto 10.
Los jugadores ofensivos del conjunto local entraban en contacto con el balón y eso fue algo que animó a los aficionados a aumentar sus esperanzas de irse con ventaja al tiempo de descanso. Si anteriormente Rayco y Xavi Moré disfrutaron de ocasiones de gol, en el último cuarto de hora fue el turno de Manu Busto. En el 33 recibió un pase interior de Rayco y regateó al portero en su salida, aunque un defensa se le adelantó y despejó el peligro.
Eran los mejores minutos de los futbolistas de Pichi Lucas que apenas 1 después realizaron una rápida jugada de ataque que Xavi Moré no acertó a culminar.
El bagaje ofensivo aún no había llegado a su fin y en el minuto 44 Rayco chutó desviado desde la frontal del área.
La segunda mitad se inició con la sustitución de Nacho Méndez por Rayco, aquejado de unos problemas estomacales. El canterano formó pareja con Jandro, que intercambió su sitio en la izquierda con Manu Busto. El objetivo de los locales era reactivar su juego ofensivo, algo de lo que se defendió el Leganés al replegar sus líneas y ceder la mitad del terreno.
Así pues, los locales lo intentaron en numerosas ocasiones, pero, como ya sucedió en anteriores partidos, les faltó ese último pase que les pusiera en ventaja ante la meta rival.
Con el paso de los minutos, los locales se volcaron aún más en sus acciones ofensivas, algo de lo que supo aprovecharse el Leganés para aproximarse al área de Aulestia. En el 70, el de Ondarroa se tuvo que emplear a fondo ante sendos disparos de Nacho Aznar y Quini desde el interior del área pequeña.
En el tramo final, el oviedista Mario Prieto estuvo a punto de anotar gol con un lejano derechazo que fue despejado con muchos problemas a saque de esquina por el portero Raúl Moreno.