El solitario tanto del malagueño fue suficiente para que los azules se impusieran al Tenerife en un partido en el que con el paso de los minutos fueron acusando el esfuerzo físico realizado el pasado jueves en Copa del Rey *Sexta victoria consecutiva en el estadio Carlos Tartiere
Real Oviedo, 1; C.D. Tenerife, 0
ALINEACIONES:
Real Oviedo: Lledó; Owona, Negredo, Juanma, Álvaro; Jandrín (Juanpa, minuto 71), Pelayo, Pascual, Nano; Manu Busto (Falcón, minuto 80) y Rubiato (Martins, minuto 73)
C.D. Tenerife: Sergio Aragoneses; Ayoze, Cristobal, David Medina (Germán, minuto 67), Tarantino; Marcos, Kitoko, Nico (Chechu, minuto 46), Ferrán Tacón; Perona (Zazo, minuto 67) y Kiko Ratón
ÁRBITRO:
Zarrabeitia Arrieta, perteneciente al Comité Vasco. Amonestó a los locales Pelayo y Juanma, y al visitante Perona.
EL GOL:
1-0, minuto 45. Nano, con la zurda, desde lejos
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la decimoséptima jornada del campeonato de Segunda B, disputado en el estadio Carlos Tartiere ante 6.215. Mañana soleada y fría. Césped blando. .
El Real Oviedo ya es tercero. Los azules se impusieron esta mañana por la mínima (1-0) al Club Deportivo Tenerife en un partido que decidió un bonito tanto de Nano con la zurda en los instantes finales del primer periodo. En cualquier caso, los tres puntos fueron muy trabajados ya que los de Pacheta acusaron durante la segunda mitad el exigente esfuerzo físico que realizaron el pasado jueves ante el Athletic Club en Copa del Rey, algo de lo que se aprovechó el conjunto tinerfeño para tener una mayor posesión del balón, aunque no se tradujo en excesivas ocasiones de gol.
El técnico azul, Pacheta, introdujo cuatro novedades respecto al equipo que el pasado domingo se impuso a domicilio al Real Madrid Castilla. Así pues, los centrocampistas Jandrín y Pelayo, y los delanteros Manu Busto y Rubiato sustituyeron a Xavi Moré, Aitor Sanz, Oscar Martínez y Martins, respectivamente. Tanta variación tiene como principal causa los tres partidos que la primera plantilla tuvo que disputar esta semana.
Buen comienzo de partido. El Real Oviedo comenzó francamente bien el partido. Pacheta supo transmitir a los suyos la importancia del encuentro y sus jugadores trataron de llevar el control del juego, lo que vino acompañado de que disfrutasen de las primeras ocasiones de peligro. Todas ellas nacieron a balón parado, como las cabezazos de Juanma y Negredo, los dos centrales, que fueron bien respondidos por el cancerbero visitante Sergio Aragoneses.
Ese ímpetu local a nivel de ocasiones disminuyó después del primer cuarto de hora, abriéndose una lucha en la zona central donde Pelayo y Pascual comenzaban a realizar una buena labor. Los azules no tenían tanta profundidad, pero tampoco pasaban agobios en una línea defensiva que despacha una gran labor y que volvía a jugar muy adelantada, tal y como desea el preparador burgalés.
El Tenerife no estaba cómodo en el terreno de juego y dos delanteros Kiko Ratón y Perona, éste último con pasado en la entidad carbayona, no entraban mucho en juego, hasta el punto de que Lledó no intervino prácticamente en ninguna acción de peligro.
Gol de Nano en el minuto 45. El primer tiempo llegaba a su fin y ambos equipos parecían dar por bueno el empate inicial, pero la cosa cambió en apenas unos segundos. Nano recibió un pase de Pascual en campo rival y se colocó el balón para su pierna izquierda. El malagueño no se lo pensó dos veces y soltó un potente zurdazo que se coló por la escuadra derecha de la meta defendida por el experimentado Aragoneses. Ese tanto de Nano fue muy festejado por los jugadores y la afición carbayona, todos ellos muy conscientes de la importancia de estos tres puntos.
El paso por los vestuarios sirvió para que el Real Oviedo cediese unos metros después del derroche físico desplegado durante los primeros 45 minutos, algo que aprovechó el Tenerife para estirar sus líneas e intentar sorprender a Lledó.
Posible penalti a Jandrín. La consigna local estaba clara y no era otra que buscar las acciones al contragolpe, donde la velocidad de los extremos Nano y Jandrín podía hacer mucho daño. Y la verdad es que el canterano estuvo a punto de restarle protagonista al bonito tanto del malagueño al realizar una fantástica acción individual, regateando en carrera a varios rivales, que fue cortada en falta por un defensa rival, pero el colegiado no señaló pena máxima. Era el minuto 51.
El balón parecía quemar en las piernas de los jugadores locales, que comenzaban a acusar el esfuerzo del pasado jueves. La afición se dio cuenta de ello y comenzó a animar sin cesar a los suyos. El Tenerife, que hasta esta última media hora de partido no se había prodigado en exceso en ataque, se adueñó del balón y comenzó a aproximarse a las inmediaciones del área local. Tacón chutó desviado y Perona remató alto desde el interior del área.
Manu Busto pudo cerrar el partido a la contra. Ante tanto agobio visitante, los locales encontraron un respiro en el minuto 77. Manu Busto recogió un despeje en largo de la defensa y comenzó una carrera al área visitante. Chutó antes de pisar el área, pero Aragoneses le adivinó la intención y despejó el derechazo cruzado. La habitual calidad en la definición del cántabro quizá se vió alterada por el cansancio en las piernas. Instantes después, Manu dejó su sitio a Falcón, un centrocampista de recorrido.
El partido entraba en su fase crítica. Los últimos diez minutos fueron frenéticos, con un Tenerife volcado en el área carbayona y un Real Oviedo defendiéndose de manera heroica para conseguir auparse a la tercera posición del grupo. La afición local dio ese último empujón a sus futbolistas y les animó cuando ya acusaban de una manera clara el esfuerzo físico realizado. El visitante Kiko Ratón tuvo la última oportunidad, pero su disparo se marchó desviado. El Carlos Tartiere enmudeció por unos instantes, pero muy pronto se volvieron a escuchar las palabras de aliento a los jugadores, que, con el partido ya finalizado, respondieron con aplausos a la afición. La victoria de esta mañana ante el Tenerife tiene un valor doble debido a que, a aparte de conseguirse ante un rival directo por los puestos de promoción, permite al Real Oviedo conseguir su sexta victoria consecutiva en el municipal ovetense.