El Real Oviedo firmó una victoria de enorme valor en Balaídos tras imponerse con autoridad al Celta de Vigo en un encuentro que ya se vivía como una auténtica final en la lucha por la permanencia.
El conjunto dirigido por Guillermo Almada salió al terreno de juego con la determinación que exigía el momento, y no pudo tener un arranque mejor. Apenas habían transcurrido los primeros compases cuando Reina, muy atento dentro del área, aprovechó un rechace del guardameta celeste para adelantar a los azules y desatar la ilusión de los oviedistas.
El gol no cambió el guion esperado. El Celta reaccionó con rapidez, decidido a restablecer la igualdad cuanto antes, pero se encontró con un muro infranqueable bajo palos. Aarón Escandell firmó una actuación sobresaliente, interviniendo con seguridad y firmeza para desbaratar cada intento local y sostener la ventaja visitante.
Lejos de conformarse, el Real Oviedo supo golpear de nuevo antes del descanso. En una acción brillante, Ilyas Chaira puso un preciso centro desde la derecha que encontró la llegada de Fede Viñas, quien conectó un remate espectacular para firmar un auténtico golazo y ampliar distancias en el marcador.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto azul mantuvo su ambición intacta. Sin dar opción a la reacción rival, volvió a asestar un golpe definitivo. Fede Viñas, de nuevo protagonista, culminó con acierto una gran asistencia de Thiago Fernández para firmar su doblete y el tercero de la tarde.
El Celta, obligado por la situación, movió el banquillo y volcó todos sus recursos ofensivos en busca de recortar distancias. Sin embargo, se topó con un Real Oviedo sólido, ordenado y muy concentrado en tareas defensivas, que supo cerrar todos los espacios y proteger su portería hasta el pitido final.
Victoria contundente y de enorme mérito para el conjunto azul, que suma tres puntos vitales y encadena su segundo triunfo consecutivo de la temporada. El equipo se sitúa a seis puntos de la permanencia y afronta ahora dos compromisos consecutivos en casa con la moral reforzada, la confianza recuperada y la esperanza más viva que nunca.