El colegiado internacional Enrique Mejuto González ha acudido esta mañana al campus de verano que el Real Oviedo organiza durante este mes de julio en las instalaciones deportivas del Requexón.
Los cerca de 60 niños que participan en este segundo turno del evento deportivo se mostraron muy contentos por la visita de un árbitro langreano que destaca por su sencillez y amabilidad, cualidades que volvió a sacar a relucir durante el encuentro y que se intensificaron con el niño Mateo, quien tras finalizar su entrenamiento, se cambió de camiseta y compareció ante Mejuto González con la elástica oficial del Comité de Árbitros. El invitado se sorprendió ante esa iniciativa e instó al joven asistente a sentarse junto a él, hecho que Mateo aceptó sin dudar.
Así, y tras esa inesperada sorpresa que recibió a su entrada, Mejuto González se reunió alrededor de 50 minutos con los jóvenes deportistas en el gimnasio del complejo deportivo. En su intervención, el invitado reconoció su satisfacción por acudir al campus del Real Oviedo y recordó a los asistentes que “son unos privilegiados por poder disfrutar de unas instalaciones como las del Requexón, que son propias de un club equipo importante como es el Real Oviedo”. Añadió que “ojala el equipo azul vaya ascendiendo y recuperando la categoría que se merece”.
Durante el encuentro, el colegiado mostró especial hincapié en la formación de los niños como futbolistas, pero reconoció que “lo más importante es la formación de las personas. El fútbol es un deporte que te permite adquirir unos valores que puedes transmitir luego a la vida cotidiana. Eso es lo verdaderamente importante”.
Al igual que ya dijera durante una visita anterior con motivo de los encuentros para padres de deportistas que se llevaron a cabo en el pasado mes de abril. Mejuto González volvió a recordar que “el papel de los padres es básico en los niños jóvenes. En el mundo del fútbol, por ejemplo, los padres no tenemos que dirigir a los hijos dentro del campo. Tenemos que dejar esa labor al correspondiente entrenador que estará más capacitado que nosotros”.
A continuación, los jóvenes sometieron al colegiado a una divertida batería de preguntas que se centraron principalmente en la Eurocopa de Austria y Suiza, y en los partidos de Liga. Mejuto, siempre diplomático, respondió que “por norma general, los futbolistas tienen una buena predisposición a la hora de jugar un partido. El fútbol inglés y el español pueden resultar diferente, pero cada vez menos. Las reglas son las mismas y ahí es cuando entra el árbitro. Debemos de ser flexibles, pero siempre teniendo el control de la situación”.
Finalmente, y ya una vez terminado el acto, el colegiado no dudó en reconocer que “siempre es agradable participar en actos como el de hoy. El Real Oviedo es un club grande e importante que siempre me ha mostrado su apoyo. Es un equipo al que quiero y aquí estamos con estos niños del campus, ofreciéndoles una charla que creo que puede ser productiva para ellos de cara a un futuro”.
Mejuto González se mostró encantado con que los profesionales del fútbol acudan al campus para dar charlas a las jóvenes promesas y señaló que “es una iniciativa muy brillante. El trabajar con los niños es el primer eslabón en la cadena de formación de futbolistas y con estas charlas ven a los jugadores que salen en la televisión, muy cerca. La labor pedagógica que les podemos enseñar los profesionales es muy importante para enriquecerles futbolísticamente”.
Finalmente, antes de abandonar las instalaciones deportivas, el internacional quiso lanzar un último mensajes a los jóvenes y comentó que “la preparación es esencial. Todos debemos de hacerlo porque trabajar en el mundo del fútbol es complicado”.