Una inoportuna rotura de fibras privó a Iker Lasarte de disputar el decisivo partido de vuelta ante el Caravaca. El de Ondarroa, que fue el habitual lateral izquierdo durante toda la temporada, no esconde que le gustaría continuar en el club azul y ayudar a devolverlo al lugar que se merece por historia y por afición.
En el entrenamiento del miércoles, las caras de los jugadores aún reflejaban la tristeza por no haber podido conseguir superar al Caravaca…
“Sí. La verdad es que la eliminación ha sido un palo muy fuerte. Estábamos muy mentalizados de que íbamos a superar al equipo murciano, pero una incomprensible decisión del árbitro nos puso las cosas más difíciles. El regreso a los entrenamientos el miércoles fue muy duro porque hubo afloraron muchos sentimientos ya que el objetivo por el que luchábamos desde hacia 11 meses, se nos escapó en 180 minutos y de una manera trágica”.
La lucha por el ascenso os deparó un grupo fuerte
“En el sorteo no tuvimos mucha suerte porque sabíamos que tanto el Antequera como el Caravaca eran buenos equipos. Sabíamos que el playoff era la parte más importante de toda la temporada y ha sido una pena que hayamos caído a las primeras de cambio. No hemos podido saborearlo mucho. Afrontamos el partido de ida con mucha ilusión, pero nos encontramos con un resultado adverso que llegamos a igualar en el Carlos Tartiere”.
El resultado adverso en tierras murcianas marcó la eliminatoria…
“No tengo ninguna duda. Allí no estuvimos a la altura del partido y de la situación. Sabíamos que con ese resultado, el partido de vuelta era muy complicado. En el Tartiere, el equipo salió muy enchufado y tuvimos el pase muy cerca, pero está claro que la eliminatoria se perdió allí”.
Ese revés en “El Morao” propició el cambio de entrenador en el banquillo
“Sí. Durante toda la temporada se pudo ver que Carrasco no tenía mucho respaldo de la afición y necesitábamos el apoyo de nuestros seguidores tras el mal resultado de Caravaca. Sabíamos que si estaba el mister en el partido de vuelta, la gente igual no nos apoyaría tanto como finalmente nos apoyó”.
Además a nivel personal, en el partido de Caravaca sufriste una rotura de fibras que te dejó fuera de combate para el encuentro en el Tartiere
“Mi lesión ha sido una pena. En el partido de ida ya noté que tenía algo más grave de lo que en un principio parecía. Forcé mucho durante la semana para intentar llegar al de vuelta, pero me fue imposible. El ambiente que se vivió en el campo era espectacular y nunca había visto algo igual. Me llegué a emocionar y tuve que retirarme al vestuario mientras mis compañeros hacían los ejercicios de calentamiento. En ese momento tuve mucha envidia porque no podía estar en el campo ayudando a mi equipo ya que era el partido de nuestras vidas”.
La afición os respaldó en el partido de vuelta
“Ya dije que el ambiente era increíble. Sabíamos que iba a venir gente, pero no sabíamos como iba a actuar. Se portaron de manera fenomenal y su apoyo resultó crucial. La verdad es que el club tiene que mirar al futuro con optimismo porque tiene un impresionante respaldo de la afición. Reunir 24.000 espectadores en un partido de Tercera División es algo único. El Real Oviedo es un grande y su afición también”.
Futuro ligado al club
“Ya he dicho en más de una ocasión que me he sentido muy bien en el club. Estoy muy integrado en la ciudad y si quieren los dirigentes, mi intención es la de continuar en el Real Oviedo y ayudar a devolverlo al lugar que se merece tanto por historia como por afición”.