El técnico azul destaca la reacción del equipo para rescatar un punto ante el Almería, valora la capacidad competitiva de los suyos y pone en valor el trabajo colectivo y la aportación de los jugadores que entraron desde el banquillo
El entrenador del Real Oviedo, Julián Calero, compareció tras el empate de su equipo en el UD Almería Stadium con una mezcla de satisfacción por la reacción del equipo y ambición por el resultado. El entrenador azul destacó la personalidad de los suyos para reponerse a un 2-0, mantener la fe hasta el final y firmar un segundo tiempo de gran nivel ante uno de los rivales más exigentes de la categoría.
Calero puso el foco en la respuesta del equipo tras el descanso y en la capacidad para no rendirse cuando el marcador era adverso: «La pinta que tenía el partido y la dinámica tras el 2-2 es positiva. Creo que hicimos un segundo tiempo extraordinario, sin perder la fe e intentándolo. El primer tiempo, sinceramente, les he dicho que no sabíamos qué habíamos hecho mal para perder 2-0».
El entrenador azul destacó también los argumentos futbolísticos que encontró el Oviedo para competir y buscar la remontada, con ocasiones, intervenciones del guardameta rival y presencia ofensiva: «Evidentemente no fuimos contundentes en los dos goles... pero un larguero, dos o tres paradas de Andrés y posesión ante un Almería que juegue a eso… es para estar satisfecho y contento, pero a mí me gusta ganar y haciendo este partido lo normal es ganar. Dicho esto, ir 2-0 ante el Almería en el minuto 87 lo normal es perder y empatamos».
Calero quiso poner en valor, además, la actitud de toda la plantilla y la convicción que mantuvo el equipo incluso en los momentos más difíciles: «Tenemos que ir descubriéndonos. Ya dije que éramos una caja de bombones y estábamos por descubrir. Competitivamente hemos estado muy bien y hay que felicitar a todos, a los titulares y a los que entraron después. Los chicos no se han rendido en ningún momento y la vida es esto, levantarte cuando te caes y no perder la fe».
El técnico incidió en que el equipo nunca dejó de creer en sus posibilidades y explicó los riesgos asumidos para tratar de cambiar el rumbo del encuentro: «No ha habido ni un solo jugador que bajase la mirada, si lo hubiésemos hecho nos caen cinco. Fuimos a apretarles arriba, arriesgando en las transiciones y estando atentos en las vigilancias. Lo hicimos y si hubiésemos marcado antes…».
Preguntado por el retraso del vuelo, Calero descartó que hubiera tenido influencia en el rendimiento del equipo: «Lo del vuelo no ha influido en nada. Teníamos todo muy controlado para llegar con tiempo de antelación, decidimos que los jugadores descansen en sus camas y para eso cogemos un vuelo chárter. Llegamos con tiempo suficiente y no hay excusa ninguna».
Sobre el valor del empate, el técnico reconoció que siempre prefiere sumar los tres puntos, aunque consideró importante la respuesta del Real Oviedo frente a un rival que atraviesa un buen momento: «Vale más ganar siempre. Es cierto que, en la casa del líder, en este estado de forma y que todo lo que les pasa es cosas buenas, incluido hoy. No es casualidad, están bien entrenados y tienen una gran plantilla, así que es importantísimo el punto y ver que somos capaces de competir bien».
Por último, Calero destacó la recuperación de Jacobo, al que vio de nuevo cerca del nivel que llevó al club a apostar por él durante el pasado verano. El entrenador recordó sus cifras goleadoras y la importancia que puede tener en los próximos compromisos.
«Hoy hemos recuperado a Jacobo, hoy ha vuelto el jugador al que fichamos en verano. Tiene unas cifras de goles muy importantes y es este jugador, ha venido para estas cosas y hay que valorarlo», concluyó finalmente.