Julián Calero compareció este domingo ante los medios de comunicación en la sala de prensa de El Requexón, antes de dirigir el último entrenamiento de la semana. El entrenador del Real Oviedo repasó la actualidad del equipo y analizó el próximo compromiso liguero, que enfrentará a los azules con la UD Las Palmas mañana lunes, a partir de las 16:15 horas, en el Carlos Tartiere.
El técnico comenzó valorando la eliminación en la Copa del Rey, reconociendo el disgusto del vestuario, aunque con la mirada puesta ya en la competición liguera. «A nadie nos gusta caer en primera ronda y, por tanto, estamos disgustados, evidentemente», señaló. Calero recordó que el objetivo de los equipos de Segunda División debe ser competir y disfrutar de la competición copera, pero insistió en la necesidad de pasar página: «Estábamos todos con un poco de disgusto, pero también sabiendo que tres días después teníamos la Liga y que no puedes lamerte mucho las heridas. Así que hacia adelante».
En relación con el menor tiempo de descanso respecto a su próximo rival, el entrenador azul no quiso buscar excusas. «Cualquier cosa que pueda decir suena a justificación y luego se argumenta como justificación», explicó. Calero reconoció que la prórroga y el largo viaje de vuelta han supuesto un desgaste añadido, además de las 48 horas más de descanso de Las Palmas, pero aseguró que «eso no va a condicionar mucho las ideas que tenía para mañana».
El preparador oviedista también quiso cerrar definitivamente el capítulo de la Copa y evitar cualquier señalamiento hacia sus futbolistas. «No hablo ya de la Copa más. Hoy lo que me preocupa simplemente es la Liga, el poder reconducir a mis jugadores», afirmó. En este sentido, defendió el esfuerzo de los futbolistas que participaron en el encuentro copero y rechazó cualquier crítica individual: «Yo no acuso con el dedo a ningún jugador mío en ningún caso. Los chicos intentaron hacerlo lo mejor posible». Calero reconoció que algunos jugadores llegaban de lesiones y todavía necesitaban ritmo de competición, pero subrayó que ahora toca recuperar al grupo física y mentalmente.
Sobre la UD Las Palmas, el técnico azul destacó el potencial de una plantilla confeccionada para estar en la zona alta de la clasificación. «Tienen un nivel de jugadores muy alto. Es un equipo hecho para estar en la parte alta de la clasificación», comentó, mencionando a futbolistas como Kirian o Jesé. Calero también tuvo en cuenta el reciente cambio de entrenador del conjunto canario, aunque considera que su identidad futbolística se mantendrá. «Las Palmas tiene una forma de comportarse con la que intenta juntar pases y acumular jugadores con balón», explicó.
Pese a la dificultad del encuentro, el entrenador quiso transmitir confianza y reivindicar el momento del Real Oviedo. «Estamos en el Tartiere, estamos en nuestra casa, venimos en una buena dinámica, siete puntos de nueve, haciendo bastante bien las cosas», recordó. Y fue contundente con el mensaje que quiere trasladar al vestuario y a la afición: «No voy a dejar que mis jugadores entren en la idea de que estamos mal, sino todo lo contrario. El equipo está bien, lleva siete de nueve y está en progresión». El objetivo pasa ahora por mantener esa línea y dar continuidad a los resultados.
En cuanto a la disponibilidad de la plantilla, Calero confirmó que Ilyas Chaira está preparado para regresar. «Tres o cuatro días más de entrenamiento le hacen generar más confianza en ese hombro y sí que está disponible», aseguró. El técnico destacó que el equipo va recuperando efectivos importantes: «Tanto Estanis como Ilyas son jugadores de peso en la plantilla». Sobre los lesionados, explicó que Carlos Fernández está cerca de incorporarse plenamente a la dinámica del grupo, mientras que Chris continúa siendo baja de larga duración.
Precisamente, la situación de los delanteros fue otro de los asuntos abordados. Calero reconoció que las lesiones han condicionado las alternativas ofensivas durante buena parte de la temporada. «Si tienes tres delanteros principales y los tres se te han lesionado, hay un punto de casuística que te condiciona mucho», explicó. El entrenador destacó el trabajo de Mingo y la aportación goleadora de otros futbolistas, aunque reconoció que el equipo necesita recuperar efectivos en esa posición: «Necesitamos ese delantero que nos dé ese punto de gol que necesitan los equipos que quieren estar arriba». También confía en que Morales pueda contribuir a mejorar los registros ofensivos.
Calero encontró similitudes entre la situación actual de su Real Oviedo y la que vivió en su etapa en el Levante, con el que consiguió el ascenso. El técnico recordó el proceso de adaptación que supone construir un equipo con numerosos jugadores nuevos. «Tenemos 17 o 18 jugadores nuevos y esto es un pequeño proceso y un pequeño peaje que estamos intentando pagar con el menor número de puntos», explicó. Su confianza en el crecimiento del conjunto azul es absoluta: «Tengo la sensación de que nuestro equipo va a crecer. No tengo la sensación, estoy convencido de ello». El entrenador recordó que aquel Levante también tuvo que superar momentos complicados antes de terminar conquistando la competición, y confía en que el Oviedo pueda seguir un camino de evolución similar.
Preguntado por la posibilidad de introducir cambios en el once inicial, Calero no descartó ninguna alternativa. «Los cambios en una plantilla de 25 futbolistas tienen que existir, tiene que haber variedad», señaló. No obstante, dejó claro que sus decisiones responderán siempre a criterios futbolísticos: «No me gusta cambiar para contentar a nadie ni para hacer cosas que no sienta mi alma futbolística». El técnico explicó que busca mantener una estructura cuando el equipo funciona, aunque también está dispuesto a introducir variantes si considera que pueden mejorar determinadas situaciones del juego.
La competencia en el centro de la defensa fue otro de los temas de la comparecencia. Calero considera que es una posición en la que las rotaciones pueden producirse de manera natural, especialmente por la acumulación de tarjetas. «Creo que tengo centrales que nos dan buena competencia y lo voy a manejar con naturalidad», afirmó. El entrenador aseguró que jugarán aquellos futbolistas que considere más adecuados para cada encuentro y destacó que contar con más alternativas le permitirá gestionar mejor los esfuerzos y las necesidades del equipo.
Por último, el preparador oviedista explicó cómo ha preparado el encuentro ante un rival que estrena entrenador. Calero reconoció que siempre existen incógnitas cuando se produce un cambio en el banquillo, especialmente en lo relativo a las posibles modificaciones tácticas. «Hemos mirado un poco todo y hemos sacado conclusiones para hacer un plan de partido lo más ajustado a lo que creemos que puede pasar», indicó. Sin embargo, insistió en que la principal preocupación debe estar en el propio equipo y en mantener el nivel competitivo mostrado en las últimas jornadas.
«En estos tres últimos partidos hemos competido con dos líderes: a uno le hemos ganado y a otro le empatamos en su casa, que venía de siete victorias consecutivas», recordó. Calero también señaló que el equipo debe mejorar su regularidad para sostener ese rendimiento durante más tiempo. «Vamos a ver si conseguimos esa constancia, porque creo que podemos hacerlo ahora recuperando todos los jugadores que estamos recuperando». El técnico confía en que noviembre y diciembre permitan al Real Oviedo dar un paso adelante y ganar la fortaleza necesaria para seguir creciendo.