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Julián Calero: "Apoyo absoluto a la ciudad de Ceuta"

El técnico azul reivindica la identidad del equipo, reclama mayor regularidad a domicilio y analiza el estado de una plantilla condicionada por las bajas antes de visitar el Alfonso Murube

El entrenador del Real Oviedo, Julián Calero, compareció este viernes en la sala de prensa de El Requexón antes de que el Real Oviedo emprenda mañana viaje a Ceuta, donde el domingo disputará una nueva jornada de LALIGA Hypermotion en el Municipal Alfonso Murube.

El entrenador carbayón repasó el estado de la plantilla, defendió sus decisiones tácticas y reconoció que el equipo todavía está lejos de alcanzar su mejor versión, especialmente en lo que respecta a la regularidad competitiva.

Sobre la preparación del encuentro, Calero se mostró satisfecho con el trabajo realizado durante una semana algo más corta de lo habitual. «El equipo está bien preparado. Hemos tenido tres sesiones de entrenamiento y estamos intentando ajustar algunas cosas que creemos que nos pueden hacer más fuertes», explicó.

El técnico incidió especialmente en la necesidad de encontrar una mayor regularidad competitiva y acabar con las dos caras que viene mostrando el conjunto azul. «Este Jekyll y Mr. Hyde no nos gusta a nosotros tampoco. Nos gustaría ser una de las dos caras, pero muy reconocible: la cara buena, por supuesto. Vamos a intentar que en esta salida se nos vea un poquito más y, sobre todo, que compitamos bien».

En el apartado médico, Calero confirmó que mantiene las dudas de Youness y Aisar para el compromiso del domingo. Ambos arrastran problemas musculares y su presencia en la expedición dependerá de las sensaciones que tengan en las últimas sesiones.

«Youness y Aisar han tenido molestias musculares, andan justos. Vamos a intentar que Youness haga un poco para ver qué tal se encuentra, porque parece más una sobrecarga que otra cosa. Tenemos dudas», señaló el preparador, que añadió que Aisar también presenta «una pequeña molestia» y que el objetivo es comprobar si ambos pueden viajar.

Distinta es la situación de Estanis, que continúa avanzando en su recuperación, aunque todavía no está preparado para regresar a la competición. «Hoy también va a empezar con nosotros una parte muy pequeña con el grupo, pero evidentemente todavía no está. Vamos a ver si en las próximas semanas puede ir incorporándose y pronto estar con nosotros».

La nota positiva la protagoniza Morales, cuya adaptación continúa mejorando. Calero confirmó que el atacante ya está en condiciones de tener una participación importante: «Cada sesión se le va viendo un poquito mejor. Yo creo que ya podría disputar, sin ninguna duda, cerca de 50 o 60 minutos. Ahora tenemos que valorar qué nos da desde el principio y qué nos puede dar luego».

Respecto a una posible ausencia de Youness, el entrenador reconoció que no dispone de un sustituto de idénticas características. «No tenemos otro como Youness en el equipo en cuanto a sus características de mediocentro posicional, referencia ancla que te da buen inicio y estabilidad defensiva». En cualquier caso, apuntó a Aric, Reina y Villahermosa como posibles alternativas, aunque matizó que todos ellos ofrecen perfiles diferentes.

Cuestionado por las modificaciones tácticas y los cambios en las alineaciones, Calero defendió su manera de gestionar la plantilla y negó que sus decisiones respondan principalmente a las características del adversario.

«Los cambios los hago en función de nosotros única y exclusivamente. Debido al gran número de bajas que teníamos, estaba intentando adaptar las piezas que nos quedaban. El día pasado metí cinco centrocampistas porque creía que necesitábamos consistencia, que necesitábamos ser más bloque», argumentó.

El técnico también respondió a quienes consideran que un equipo debe contar con un once reconocible. «Lo de saberse los equipos de memoria es un poco antiguo. El fútbol moderno ha cambiado mucho. Hay más partidos y una posibilidad de cinco cambios que hace que todos los equipos tengamos un plan A y un plan B preparado».

En este sentido, insistió en que seguirá buscando diferentes soluciones durante la temporada. «Creo que en el fútbol moderno hay que tener variabilidad. Y oye, si repetimos tres veces alineación porque ha ido muy bien, pues también estupendo. Una cosa no quita la otra».

Sobre las diferencias de rendimiento entre los encuentros disputados en casa y a domicilio, Calero reconoció la importancia del componente psicológico, aunque prefirió centrar el análisis en cuestiones futbolísticas.

«La parte mental influye muchísimo. Un equipo que cree puede. Y un equipo que no cree ya puede estar todo lo preparado física y técnicamente que no va a poder», aseguró, antes de recordar que las dinámicas pueden cambiar rápidamente: «Las dos primeras salidas ganamos. Los primeros partidos en casa no fuimos capaces de ganar ni de marcar y ahora hemos ganado los dos últimos y hemos marcado cinco goles. A veces no hay que volverse loco».

Más contundente se mostró al abordar las críticas sobre la identidad futbolística del conjunto carbayón. El entrenador rechazó que el equipo carezca de una idea definida y defendió el trabajo que viene realizando desde su llegada.

«Nosotros tenemos muy claro dónde queremos llegar, por mucho que alguno diga que el Oviedo no sabe a qué juega. Sabe perfectamente a qué juega», afirmó.

Calero explicó que su intención es construir un equipo protagonista, capaz de presionar, atacar y mantener el equilibrio colectivo. «Intentamos ser un equipo con una forma de competir muy clara, que intenta atacar, meterse en campo rival de una determinada manera, que es presionante y que luego trata de ser ordenado y mantener estabilidad».

Pese a ello, admitió que las circunstancias todavía no le han permitido desarrollar plenamente su propuesta. «Tenemos muchos patrones claramente identificables, pero todavía no hemos podido potenciar muchos de ellos por las circunstancias, la presión, el resultado, la necesidad y la falta de algunas piezas».

«Tenemos mucho margen y eso, por un lado, es bueno y, por otro, menos bueno, porque me gustaría que ese margen lo hubiéramos encontrado ya y estuviéramos mucho mejor», añadió.

La acumulación de problemas físicos fue otro de los asuntos abordados por el entrenador, que reconoció las dificultades que supone haber perdido a tantos futbolistas de posiciones similares, especialmente en ataque.

«No voy a poner ninguna excusa. ¿Que afectan? Pues claro, porque han sido todas en las mismas posiciones y creo que eran jugadores llamados a marcar diferencias», manifestó Calero, que aseguró no haber vivido anteriormente una situación semejante: «No me había pasado en la vida jamás tener hasta ocho bajas en una misma semana, pero sobre todo acumuladas en los mismos sectores, los del desequilibrio y los puntas».

Pese a todo, quiso respaldar a los jugadores disponibles. «Estoy contento con mi equipo, con mis jugadores, con mi club y con mi afición. Voy a tirar para adelante, voy a empujar todo lo que pueda y voy a intentar sacarles rendimiento».

También tuvo palabras de elogio para Enzo, aunque pidió prudencia ante la expectación que está generando el joven futbolista. «Desde el primer día que le vi sabía que es un chico que tiene posibilidades de ser futbolista. Le acompañan su entorno, su cabeza, su mentalidad y su humildad».

Calero considera que su polivalencia puede resultar muy útil para el equipo, pero no quiere precipitar su crecimiento. «Ahora lo único que pido es tranquilidad con él. Ya todo el mundo dice que tiene que ser titular todos los días, que es nuestro mejor jugador... Tenemos que seguir dándole la dosis adecuada para que su crecimiento sea estable».

En relación con los goles recibidos en los últimos encuentros, Calero rechazó que su propuesta deba identificarse necesariamente con un fútbol conservador.

«Creo que es un estereotipo que se me ha asociado. Si ves al Levante cuando yo estaba, en absoluto éramos un equipo defensivo. Nosotros jugamos a ganar el partido y, si ganamos 3-1, para mí perfecto», defendió.

El entrenador explicó que las características de sus futbolistas obligan a asumir determinados riesgos y que la mejora defensiva debe llegar desde el equilibrio colectivo, no desde una renuncia al ataque. «Lo que tenemos que hacer muy bien es qué pasa después de perder el balón, cómo finalizamos jugadas y cómo equilibramos al equipo para que eso suceda lo menos posible».

Por último, Calero comenzó su valoración del próximo adversario trasladando un mensaje de solidaridad a la ciudad de Ceuta por las difíciles circunstancias que atraviesa.

«Lo primero que quiero decir es el apoyo absoluto a la ciudad de Ceuta, a su gente, que sé que han sufrido muchísimo y están sufriendo. Desde aquí, desde Oviedo, desde toda España, tienen todo nuestro apoyo», expresó.

En el plano deportivo, el técnico azul advirtió de las dificultades que encontrará su equipo en el Alfonso Murube y destacó la evolución del conjunto ceutí durante las últimas jornadas.

«Sabemos que el desplazamiento es complicado, que ellos en casa son un equipo fuerte, que también jugaron muy bien en Castellón y que creo que han ido de menos a más», analizó.

Calero considera, además, que el rival ha conseguido fortalecerse pese a los problemas extradeportivos que ha tenido que afrontar. «Creo que en las últimas semanas se han adaptado, han aprendido a convivir con los problemas y eso les está haciendo más fuertes».

Por todo ello, el preparador carbayón cerró su comparecencia insistiendo en la exigencia del compromiso del domingo: «Tenemos que saber que vamos a tener un rival complicado y que tenemos que hacer muchas cosas bien».