El técnico del primer equipo del Real Oviedo ha comparecido ante los medios de comunicación y ha realizado las siguientes declaraciones:
-¿Cómo está el equipo de cara al partido del domingo en Mieres?
- El equipo está bien, sólo tenemos la baja de David Alba y me alegro mucho de que no haya lesionados para el partido del domingo.
-¿Tiene las ideas claras para visitar al Caudal?
-Las cosas siempre estuvieron claras, no hablaremos de la alineación ni de la forma de jugar porque hemos trabajado el partido pero ellos no saben la alineación.
-Es una buena prueba para darle la vuelta a la dinámica de los últimos encuentros.
-Todos los partidos son complicados y difíciles y la Segunda B es una categoría especial. Nosotros nunca hemos mirado al contrario ni al escenario, de ahí que siempre miramos para dentro y pensamos que el problema no está en los demás si no en nosotros mismos. Nosotros debemos mejorar.
-Han vivido una semana dura…
-Sí, quizá haya sido la semana más complicada desde mi llegada hace casi diez meses. Hay que hacer autocrítica.
-¿Qué es lo que le ocurre al equipo?
-El equipo tiene que conseguir ser más regular y constante. Debe ser reconocible, no puede ser que en un partido nos guste a todos y al siguiente sea irreconocible; no puedes ser que un domingo seas un equipo perfectamente trabajo con una idea de juego y una semana después parezca que son once tíos que encontraron en la calle. Si conseguimos cambiar esas cosas no habrá problemas porque el equipo tiene mucho contenido, pero los rendimientos individuales poco constantes nos llevan a un rendimiento colectivo poco constante.
-Los jugadores han reconocido que los responsables de esta situación son ellos mismos.
-Este es un grupo buen, quizá deban hablarse mucho más, gritarse más y cogerse por la pechera de vez en cuando porque son muy buena gente. Ellos han hecho autocrítica y la pelota parece que está en su tejado, pero nadie puede equivocarse porque al final el que lo paga es el entrenador. Son conscientes de todo ello y no hay ninguna queja en el día a día, pero deben aprender a competir. El trabajo diario no se traslada a los partidos y creo que los jugadores han dado un paso adelante pero hay que verlo en los encuentros. No me quito ni un ápice de mi responsabilidad, pero dependemos del rendimiento individual y colectivo.
-¿Le ha molestado algo de lo sucedido esta semana?
-Entiendo el tema de las pintadas porque también estábamos enfadados. Y el tema de la filtración es una cosa que ocurre en todos los vestuarios. Lo que sucedió allí pasa en todos los vestuarios. No es que sea un lugar sagrado pero es donde todos se expresan libremente y cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que es una situación tranquila y normal, mientras que lo ilógico es que se filtre. Ocurre en cualquier vestuario del mundo y lo que no encontramos razonable es que se filtre.
-¿Qué opinan de esa filtración?
-Les ha unido más, les ha hecho más fuertes porque el grupo se ha cohesionado. Me gustaría que todo eso se traslade al terreno de juego.
-¿Qué Real Oviedo espera ver en Mieres?
-Me gustaría ver un equipo agresivo, intenso, concentrado, rocoso, que supiese jugar esa clase de partidos, en ese escenario y que sepa competir. Es lo que buscamos con ese tipo de reuniones. Queremos que se enfaden, que den lo máximo y que lo dejen todo. Muchas veces no se trata de perder y sí de la forma en que se pierde. No queremos tener dos caras.
-Querrán cerrar el año con una victoria…
-Es el último partido del año, no hay otro partido. Tenemos que encarar todos los partidos con un compromiso máximo porque cuando vestimos esta camiseta no hay otro partido. Si tú estás motivado, yo estoy el doble. No podemos poner excusas.
-El Caudal no había perdido en su casa hasta el pasado lunes, ¿qué rival espera?
-Me parece que el Caudal es un equipo que va a salir de ahí perfectamente porque tiene jugadores de calidad, con experiencia y me parece buen grupo. Respetamos mucho al contrario, no podemos ir a cada cita pensando que el rival va a estar motivado, que irán al límite, que tiene siete ex jugadores nuestros, que es su partido del año…Eso es pararnos, pasa en cada partido contra rivales de Asturias. Un equipo construido para conseguir un ascenso tiene que pasar por encima de todas las circunstancias y si no lo haces no estás preparado.
-¿Qué cree que le puede estar pasando a los jugadores?
-Hay jugadores que te gustan en un partido y al siguiente también, pero al tercer o al cuarto partido parece que echas de menos al que no está. El desgaste de la plantilla es tremendo y para llevarlo hay que ser futbolista de arriba a abajo. Todos saben dónde están, la repercusión de la victoria y la derrota, con lo que tienen que ser fuertes para soportar cada día la presión de llevar esta camiseta.
-Para acabar, ¿considera que el margen de error del equipo ya se ha acabado?
-Hay que dejarse de excusas. Son futbolistas, te pagan por ello y es una profesión impresionante. Es un lujo dedicarte a esto y no se pueden poner argumentos que nos distraigan de rendir y demostrar que lo que hay que hacer es jugar al fútbol. No hay que dramatizar porque lo que hay que hacer es divertirse en el campo; lo demás no me interesa.