El juvenil Ernesto debutó ayer, ante el Eibar, con el primer equipo oviedista. El lateral zurdo, considerado como una de las promesas del Requexón, disputó los primeros 45 minutos y no le tembló el pulso de jugar con los “mayores” ante un conjunto que milita en Segunda División. “La verdad es que disputar mi primer partido con el Real Oviedo es algo que no olvidaré en la vida. Ojala pueda tener muchas más oportunidades de jugar con el primer equipo porque significaría que estoy haciendo las cosas bien”, comentó Ernesto.
Sin duda alguna, la prueba de ayer ante el Eibar será una cita inolvidable para el canterano. Su debut con el Real Oviedo le quedará guardado en la retina para siempre y prueba de ello es que no olvida ningún aspecto específico del partido. “El gol que encajamos en el primer minuto nos condicionó un poco para el resto de la primera mitad, aunque nos rehicimos y creamos alguna ocasión peligrosa de gol”, reconoció el futbolista.
Ernesto no acusó el salto de categoría, cuando hace apenas seis días estaba jugando con los juveniles ante el Calasanz, y ayer parecía acumular una gran experiencia a sus espaldas, rayando a un gran nivel. Precisamente esa buena labor no pasó desapercibida ni para sus compañeros, ni para el propio entrenador Raúl González, que a la conclusión del partido de Zarautz le reconoció públicamente su buena al labor al señalar que “cumplió perfectamente y no ha desentonado en el equipo. Es un chico en edad juvenil que ha disputado su primer partido con el primer equipo y encima ante un conjunto profesional. De ahí que esté contento con su labor”.
Ernesto es un lateral izquierdo de exquisita técnica y al que le gusta prodigarse en acciones ofensivas, aunque no por ello descuida su zona en el apartado defensivo. Cumple la edad de juveniles esta temporada, aunque ya ha disputado varios partidos con el equipo filial que dirige Fermín Álvarez.
Oviedista y buen compañero, el canterano no ocultó que “Nacho Méndez y Pelayo, con los que tuve la suerte de compartir vestuario, se están afianzando en el primer equipo y son los ejemplos a seguir por todos los jóvenes que venimos por detrás”.
Finalmente, y ya una vez que ha debutado con el Real Oviedo, a Ernesto le gustaría poder disfrutar de algunos minutos en el estadio Carlos Tartiere. “Para todos los que pasamos por El Requexón, el jugar en nuestro campo es lo máximo. Ojala que tenga la fortuna de poder disfrutar de algunos minutos en él. Sería un nuevo sueño”.