Los triunfos ante Real Madrid Castilla y Gimnástica permiten a los de Pichi Lucas afrontar cargados de moral sus dos próximos encuentros lejos del Carlos Tartiere
El Real Oviedo está atravesando uno de los momentos más dulces de lo que lleva transcurrido de temporada y muestra una línea ascendente que hace ser optimista de cara a conseguir ese objetivo marcado de optar al ascenso a Segunda División.
El conjunto de Pichi Lucas ha conseguido enlazar por primera vez en esta temporada dos victorias consecutivas y además muestra una brillante solidez defensiva que le hace ser uno de los conjuntos menos batidos de todo el fútbol español con 8 goles, de los que la mitad se encajaron en los encuentros como visitantes ante el Guadalajara y Cerro Reyes.
La victoria lograda hace una semana ante el Real Madrid Castilla en Valdebebas y la de ayer, sábado, con la Gimnástica de Torralevega han cargado de moral a una plantilla que está logrando reconducir un comienzo de competición que no era el esperado al no sumar el primer triunfo hasta la jornada cuarta cuando se superó (0-2) al filial del Atlético de Madrid.
En los partidos posteriores se empató y se optó por cambiar el inquilino del banquillo azul en un intento de reconducir esa situación deportiva. Raúl González, que cumplía su segunda temporada, fue relegado de manera interina por Fermín Álvarez durante dos partidos a la espera de conocer el nuevo técnico.
El elegido para iniciar esa “escalada” en la clasificación fue Pichi Lucas. El berciano hizo bueno el dicho de “entrenador nuevo, victoria segura” y logró sus tres primeros puntos en su debut ante el Club Deportivo Tenerife B. Posteriormente llegaron dos empates consecutivos ante Cerro Reyes y Puertollano, y una derrota ante el Alcalá, conjunto al que se eliminó en la primera ronda de la Copa del Rey, que ponían un poco más cuesta arriba ese camino.
En cualquier caso pareció que el traspié de Alcalá hirió el orgullo de los jugadores oviedistas. Se recibió al Club Deportivo Leganés en el Carlos Tartiere y se empató, aunque se merecieron los tres puntos por juego y ocasiones de gol. Posteriormente llegaron los partidos ante el Real Madrid Castilla y Gimnástica de Torrelavega en los que se sumaron los tres puntos y hacen que el Real Oviedo esté a cuatro puntos de los puestos que dan derecho a optar al cambio de categoría.
Precisamente esa positiva racha llega en un momento en el que los oviedistas afrontarán dos partidos lejos del municipal ovetense. Las salidas a Villanovense y Vecindario se antojan complicadas, pero la ilusión y confianza que rebosan en estos momentos los de Pichi Lucas les convierten en uno de los equipos más en forma de las últimas jornadas. Habrá que esperar a los resultados para comprobar si la trayectoria nos indica que se puede mirar a cotas mas altas, pero los oviedistas debemos de ser optimistas y confiar en nuestro equipo, un equipo formado para estar en los puestos altos de la clasificación.
Ojala que en la próxima comparecencia de los oviedistas en el municipal ovetense, que será el domingo 20 ante el Lanzarote, se pueda conseguir una nueva victoria y despedir el 2009 en puestos de ascenso a Segunda División, después de que lo iniciásemos como líderes en Tercera División.