Cinco de los ocho fichajes realizados hasta la fecha jugaron en categoría superior
Xavi Moré, Perona, Jorge Rodríguez y Miguel, que continuan de la pasada temporada, también figuran en ese grupo de la plantilla
El proyecto del Real Oviedo para la temporada 2010/11 se apoya en la experiencia en categorías superiores de algunos de sus jugadores para tratar de conseguir el ascenso a Segunda División el próximo mes de junio. Cinco de los ochos actuales fichajes y cuatro jugadores renovados del año pasado configuran ese grupo de oviedistas que tienen en común su participación en categorías superiores. Gran parte del resto de la plantilla acumula muchos partidos en Segunda B.
El plantel, dirigido por Pichi Lucas por segunda campaña consecutiva, apenas lleva diez días de pretemporada y aún se encuentra asimilando las ideas del berciano en su estilo de juego, que será muy similar al que ya se empleó la pasada Liga. En su primer test de preparación, los azules golearon (0-5) al Colloto.
El conjunto carbayón está llamado a ser uno de los rivales a batir del grupo segundo de Segunda B y buscará dar el salto a finales de temporada a la categoría de plata del fútbol español, objetivo que se repite por segundo año consecutivo.
La eliminación en la lucha por el ascenso de la pasada temporada a manos del Pontevedra supuso un mazazo para los intereses de la entidad carbayona. La buena línea del equipo en la segunda vuelta había invitado al optimismo, pero la desolación volvió a aparecer en el municipal ovetense en el momento menos oportuno. En cualquier caso, y por enésima vez, el club se sobrepuso rápidamente y dio comienzo a un nuevo proyecto deportivo, que tuvo como principales consecuencias la renovación de Pichi Lucas como entrenador y un profundo cambio en la primera plantilla.
Algunos de los integrantes del equipo que subió a Segunda B en la campaña 2008/09, como por ejemplo Dani Hedrera, Rubén González, Curro, Armando Invernón o Mario Prieto, y otros fichados una temporada después para tratar de conseguir el segundo ascenso consecutivo, casos de Rubén García, Rayco o Javi Barral, fueron algunos de los futbolistas que no continúan esta temporada en la disciplina carbayona.No era cuestión de buscar culpables ni nada por el estilo, si no que el club optó por elaborar una plantilla con jugadores experimentados en el fútbol profesional.
“Trataremos de confeccionar una plantilla competitiva para buscar el ascenso a Segunda División”. Esos son los términos que empleó el pasado mes de junio el director deportivo del Real Oviedo, José Manuel Martínez, a la salida de una de las reuniones que mantuvo con los representantes del Consejo de Administración para explicarles de una manera más detallada el nuevo proyecto azul de la temporada 2010/11.
El mercado de fichajes veraniegos se ralentizó en exceso debido especialmente a la tardía finalización del campeonato de Segunda División, categoría en la que los rectores oviedistas pusieron sus ojos para potenciar el equipo, siempre que las negociaciones con los futbolistas entrasen dentro de los parámetros asequibles para una entidad como la carbayona, que milita en Segunda B.
Descender deportivamente una categoría siempre es un paso complicado para los futbolistas, pero los responsables deportivos les hicieron ver que el Real Oviedo es un club especial. 84 años de historia, un masivo respaldo social y un objetivo tan claro como el ascenso a Segunda División fueron algunas de las claves que ayudaron a que hombres con muchos partidos en Segunda División, como López Ramos, Víctor Díaz, Aitor Sanz, Falcón o Nano se decantasen por la oferta carbayona en detrimento de otras.
Estos cinco jugadores, que integran la nómina de incorporaciones junto a Richi, Negredo y Prosi, se unen a Jorge Rodríguez, Xavi Moré, Miguel y Perona en el apartado de jugadores experimentados en el fútbol profesional.
De esta manera, el Real Oviedo tendrá un buen número de futbolistas en su plantilla con pasado en categorías superiores, algo que no garantiza el ascenso a final de temporada, pero sí que aumenta las opciones de conseguirlo.