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El Real Oviedo logró su primera victoria de la segunda vuelta

Manu Busto decidió, desde el punto de penalti en el minuto 90, un partido ante el Barakaldo que fue muy trabado y en el que apenas hubo oca...

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Manu Busto decidió, desde el punto de penalti en el minuto 90, un partido ante el Barakaldo que fue muy trabado y en el que apenas hubo ocasiones de gol

Barakaldo C.F., 0; Real Oviedo, 1
ALINEACIONES:
Barakaldo C.F.: Etxebarrieta; Uranga, Fran, Ariño, Larrucea; Kevin (Martín, min. 73), Eneko, Koldo; Natxo, Líbano (Gulin, min. 83) y Goñi.
Real Oviedo: Aulestia; Gonzalo, Negredo, Jorge Rodríguez, Ernesto; Jandro (Víctor Díaz, min. 85), Pelayo, Marc Castells, Nano; Miguel (Perona, min. 69) y Manu Busto (Falcón, min. 90).

ÁRBITRO:
Corral García, perteneciente al Comité Gallego. Amonestó al local Kevin y a los visitantes Negredo, Ernesto, Nano y Miguel. Expulsó con roja directa al local Larruceea en el minuto 90.

EL GOL:
0-1, min. 90. Manu Busto, de penalti

INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la vigésimo segunda jornada del campeonato de Segunda B, disputado en el estadio Lasesarre ante cerca de un millar de espectadores. Presencia de seguidores azules. El delantero Borja Rubiato fue el descarte que el técnico José Manuel Martínez realizó en los prolegómenos del partido.

EL Real Oviedo se impuso por la mínima (0-1) al Barakaldo Club de Fútbol y sumó su primera victoria de la segunda vuelta. El encuentro fue muy táctico, con ambos conjuntos cometiendo muchas imprecisiones en los pases que evitaban cualquier aproximación al área rival. En el minuto 90, y tras un saque de esquina, el colegiado señaló pena máxima favorable a los azules por manos del defensa Larrucea, que fue expulsado. Manu Busto, desde los once metros, anotó el solitario tanto de los visitantes.

El técnico José Manuel Martínez introdujo tres novedades respecto al once inicial que el pasado domingo empató ante la Gimnástica de Torrelavega. Dos de ellos fueron obligados, las sanciones de Aitor Sanz y Xavi Moré, dos de los jugadores habituales en los últimos partidos, permitieron a Marc Castells y Nano regresar al equipo titular después de varias jornadas ausente de él por decisión técnica, mientras que Manu Busto ocupó la posición de Perona, que disfrutó de minutos en el segundo tiempo.

El enfrentamiento de esta tarde-noche entre Barakaldo y Real Oviedo estaba considerado por ambos como un partido muy importante dadas sus situaciones clasificatorias. Los dos necesitaban los tres puntos en juego y es cierto que el encuentro comenzó con mucho ritmo para posteriormente ir diluyéndose con el paso de los minutos.
Los locales tienen un estilo de juego muy definido y no tardaron en hacerlo público. Su clasificación, marchan últimos del grupo, les aprieta y desde el primer minuto dejaron claro que no iban a elaborar mucho sus jugadas de ataque, a pesar de las buenas maneras que mostraron variosbl de sus jugadores, especialmente el centrocampista Kevin. Así, buscaban balones largos a su delantero Líbano, incorporado en el mercado de invierno procedente del Ontiyent, y que éste luchase con los centrales carbayones. En el primer minuto, el ariete pudo adentrarse en el área rival, pero se entretuvo ante Jorge Rodríguez, que finalmente despejó el balón. 2 después cabeceó a las manos de Aulestia.
El entrenador local había pedido a los suyos que ofreciesen argumentos para “enganchar” a sus aficionados y lo habían hecho muy pronto, aunque los asturianos se aproximaron con mucho peligro en el minuto 3 por medio de Miguel, que culminó una jugada de Manu Busto en la banda izquierda.

Ese empuje inicial hacía presagiar un partido muy vistoso, con llegadas a ambas portería y ocasiones de gol. La realidad fue bien distinta.

Los azules retocaron tácticamente su línea defensiva y ya no pasaron ningún tipo de apuro. Se mostraban muy serios en todas sus acciones, aunque ofensivamente no estaban cómodos. Los locales se replegaban en campo propio y juntaban muchos hombres en el centro, impidiendo las combinaciones de los centrocampistas con el delantero Manu Busto, que acompañaba en la línea más adelantada a su compañero Miguel.
Ante ello, las llegadas al área de Etxebarrieta no eran habituales y únicamente llegaban en jugadas puntuales. Nano y Jandro aprovecharon dos acciones trenzadas por banda para adentrarse en el área local, pero sus respectivas finalizaciones no fueron las deseadas y el esférico se marchaba por la línea de fondo.
br>La primera mitad estaba a punto de llegar a su fin y ambos equipos dieron un paso al frente para tratar de romper esa igualdad en el marcador. El local Natxo chutó desviado desde el interior del área tras una indecisión de la zaga carbayona, mientras que el oviedista Manu Busto recogió un centro raso de Nano y soltó un colocado derechazo que se estrelló en el cuerpo de un defensa.

Tras el tiempo de descanso, los oviedistas aumentaron su dominio, básicamente territorial. Los locales no estaban cómodos y los visitantes, apoyados en la buena labor de los pivotes Castells y Pelayo, trataban de mover el balón con claridad. El técnico José Manuel Martínez movió su banquillo y dio entrada a Perona en detrimento de Miguel. Los azules optaron por retirar a su referencia ofensiva y emplear dos jugadores con una mayor libertad de movimientos. Manu Busto lo intentó desde lejos, pero el cancerbero local atajó sin problemas.

Los minutos pasaban, el partido estaba a punto de llegar al 90, y ambos conjuntos parecían dar la sensación de dar por bueno el punto, pero la realidad era bien distinta. Los de José Manuel Martínez querían lograr su primera victoria de la segunda vuelta y gozaron de dos ocasiones de peligro. Ambas llegaron a balón parado y tuvieron al recién incorporado Víctor Díaz como protagonista.
En la primera, el sevillano voleó de zurda un saque de esquina, y, en la segunda, con la derecha en una acción en la que el colegiado señaló pena máxima tras interceptar el defensa local Larrucea el balón con la mano dentro del área.
Era el minuto 90 y no había margen de error. El delantero Manu Busto fue el encargado de ejecutarlo y de batir al guardameta vasco con un colocado derechazo que permitía a los suyos lograr la primera victoria de la segunda vuelta.

El Real Oviedo lograba así sumar tres puntos en un partido muy trabado, sin apenas ocasiones de peligro, y que acabó decidiendo un penalti en el minuto 90.