El Real Oviedo sufrió una nueva derrota tras caer derrotado por 2-3 ante la UD Las Palmas en el Carlos Tartiere, en el encuentro correspondiente a la duodécima jornada del campeonato. Los azules, muy superados durante la primera mitad, llegaron a verse tres goles por debajo en el marcador, pero protagonizaron una reacción en el tramo final que estuvo cerca de cambiar el desenlace del encuentro. Sin embargo, el esfuerzo de los últimos minutos no fue suficiente para rescatar un resultado positivo.
El conjunto canario salió al césped del Tartiere con las ideas muy claras y pronto se hizo con el control del partido. Las Palmas dominó la posesión, encontró espacios y consiguió imponer su ritmo ante un Real Oviedo que no terminaba de encontrarse sobre el terreno de juego. Los visitantes aprovecharon su gran momento para anotar hasta en dos ocasiones y marcharse al descanso 0-2 a favor.
Tras la reanudación, el míster Julián Calero decidió mover el banquillo con un triple cambio en busca de una reacción inmediata. Estanis, Morales y Jacobo saltaron al terreno de juego en sustitución de Mingo, Nacho Vidal y Aldasoro, en un intento de aportar nuevas soluciones y cambiar la dinámica de un partido que se había puesto muy complicado.
Sin embargo, el primer golpe de la segunda mitad volvió a llevar la firma del conjunto visitante. Las Palmas encontró de nuevo el camino del gol y estableció el 0-3, dejando al Real Oviedo ante una montaña muy difícil de escalar.
Pese al duro escenario, los azules no bajaron los brazos. En el minuto 62, el conjunto carbayón encontró el premio a su insistencia con el tanto de Carlos Domínguez, que puso el 1-3 en el marcador y dio un nuevo impulso al equipo y a la grada del Carlos Tartiere. A partir de ese momento, el encuentro cambió. El Oviedo dio un paso adelante, comenzó a acumular llegadas y se lanzó decididamente en busca de una remontada que, hasta entonces, parecía muy lejana. Las Palmas, por su parte, reculó para proteger su ventaja y trató de cerrar los espacios ante el empuje de los locales.
Los azules encontraron entonces sus mejores minutos del encuentro. Con más intensidad, presencia ofensiva y determinación, comenzaron a generar peligro y a creer en sus posibilidades. El Tartiere también empujó, consciente de que el equipo estaba encontrando por fin el camino para meterse de lleno en el partido.
La reacción oviedista tuvo su continuidad en el minuto 82, cuando Goti firmó un auténtico golazo de falta para establecer el 2-3. Un lanzamiento espectacular que redujo la distancia a un solo tanto y devolvió toda la emoción al encuentro en los últimos compases. Con el marcador tan ajustado, el Real Oviedo se volcó en busca del empate y tuvo ocasiones para firmar el 3-3 aunque el resultado no cambió.
El tropiezo supone un nuevo golpe para los carbayones, que encadenan otra derrota después de la sufrida el pasado jueves en la Copa del Rey frente al Numancia.