En la mañana de ayer, tras el entrenamiento de la primera plantilla, el técnico del Real Oviedo, Toño Velázquez, habló con los medios de comunicación presentes en el Requexón para comentar el partido del pasado sábado y el plan de trabajo para esta semana.
¿Cuesta más encajar las derrotas cuando se producen como en Durango?
Las derrotas siempre cuestan. Pero si juegas bien los noventa minutos y pierdes te queda otro cuerpo. Cuando queda algo por hacer siempre es peor.
Esta semana habrá que trabajar un poco el ánimo ¿o ya han cambiado de cara los futbolistas?
Los futbolistas, desde el momento en que se acaba el partido y hasta el primer entreno de la semana pueden recapacitar y visualizar el partido que jugaron, pero a partir de ahí lo que importa es el domingo siguiente. Ese partido está olvidado ya.
El partido de Durango dejó cosas a las que agarrarse en lo positivo, porque el primer tiempo fue muy bueno.
Fue bueno sin más, porque no conseguimos ningún gol, aunque sí se jugó con sentido, se trianguló, hubo cambios de orientación, hubo ocasiones de gol y defensivamente no crearon ni una sola ocasión de gol. En ese sentido sí se puede decir que fue bueno el primer tiempo, pero los partidos duran hasta que pita el árbitro.
El equipo se comportó exactamente igual que en el Tartiere, no hubo cambios de casa a fuera.
Esa es la idea. En ese sentido tienen algo que decir los jugadores, porque los planteamientos no sirven de nada si la disposición y el ánimo no lo confirman. Tenemos el planteamiento y la disposición pero después hay que tener el ánimo. Hay que jugar con los puntas, hay que abrir a bandas, hay que centrar… si eso no lo consigues después o no tienes intención de jugar de esa manera, las disposiciones o los sistemas poco importan.
El problema es que deja un lastre muy grande ese partido, deja el equipo tocado en cuanto a bajas.
Este equipo tiene mucha igualdad. Todo el mundo tiene sus opciones y las tendrá durante la temporada. Hay cuatro bajas pero hay cuatro que quedaron sin vestir el otro día y uno que estuvo enfermo. Por lo tanto, tenemos gente de sobra, nunca será algo a lo que agarrarse, sobre todo con plantillas de tanto número.
Ya se empezó a contar con la cantera, y en su debut hubo buena respuesta de Labrado.
No es nada que me sorprendiera. Pero un partido se puede hacer bueno o malo. Aquí no se dan oportunidades, la gente tiene una trayectoria, tiene una línea de trabajo durante años en la casa, culminada en el División de Honor, que es la máxima categoría en juveniles y de donde salen cantidad de futbolistas a competir en Segunda y en Segunda B. Por lo tanto, nada que extrañar, es la línea, la vida que tenemos, y se debe ratificar independientemente de que un debut, un partido, salga bien o mal.
Y otra semana importante para trabajar y que el equipo coja lo que quieres.
Las semanas de trabajo van a ser todas igual, independientemente del resultado, porque considero que debe ser así. Los futbolistas deben tener compromiso y ánimo máximo todas las semanas.
¿Te preocupa que puedan acusar el esfuerzo en los entrenamientos, ese cambio en el plan de trabajo?
No son planes de trabajo duros ni mucho menos para la época del año en que estamos. Son planes de trabajo normales y corrientes, consensuados con la preparación física estipulada de antemano. Es una preparación física que cualquier profesional que se precie soporta sin problemas.
¿Te has marcado algún plazo para tener el equipo con tu idea?
No suelo marcarme plazos nunca. Los equipos van pidiendo y se les va dando la exigencia que van teniendo y que van adquiriendo. Los futbolistas son los máximos responsables desde el trabajo diario y tienen que contribuir. Vamos a ver en qué línea nos movemos.