Los de José Manuel Martínez igualaron sin goles ante el Zamora en un partido en el que jugaron en inferioridad numérica durante los últimos 30 minutos por la expulsión de Richi
*Falcón, que se retiró lesionado, recibió su quinta cartulina amarilla y será baja para recibir el domingo al Caudal Deportivo
Zamora C.F., 0; Real Oviedo, 0
ALINEACIONES:
Zamora: Sergio Sánchez; Ibai Rejas, Catú, Jeffrey, Héctor Peña; Agustín (Mario Nuñez, min. 25), Etxaniz; David Ferreiro, Germán Beltrán (Akinsola, min. 73), Adrián Martín; e Iker Torres.
Real Oviedo: Aulestia; Víctor Díaz, López Ramos, Jorge Rodríguez, Richi; Aitor Sanz, Falcón (Miguel, min. 84), Marc Castells; Jandro, Perona (Jandrín, min. 90) y Manu Busto (Negredo, min. 65).
ÁRBITRO:
Vidal Araujo, perteneciente al Comité Gallego. Amonestó a locales Etxaniz, David Ferreiro, Iker Torres y Mario Nuñez, y a los oviedistas Marc Castells, Falcón y al fisioterapeuta Manuel Barreto. Expulsó a Richi por doble amonestación en el minuto 63.
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada de Segunda B, disputado en el estadio Ruta de la Plata ante cerca de 2.000 espectadores. Césped en buen estado. Presencia de seguidores azules en las gradas. El consejero Ataulfo Valdés y el delegado de MediaSports en el club azul, Pablo Bastida, siguieron el partido desde el Palco Presidencial.
El Real Oviedo sumó un punto en su enfrentamiento de esta tarde ante el Zamora Club de Fútbol en un partido en el que despachó un buen inicio, con dos claras ocasiones de gol en los primeros 30 minutos, pero que acabó sufriendo más de lo esperado después de la expulsión del defensa Richi cuando restaba media hora para la conclusión. Los de José Manuel Martínez se mostraron muy sólidos en todas sus líneas, tratando de circular el balón en la zona central y sin apenas conceder ocasiones de gol a su rival a lo largo de los 90 minutos.
Los azules eran conscientes de la importancia de sacar algo positivo de su visita a Zamora e iniciar así su escalada hacia posiciones más altas de la clasificación que le permitieran ir alejándose de los puestos de peligro. Ese ímpetu, ya anunciado durante toda la semana tanto por el cuerpo técnico como por los propios jugadores, se vio reflejado en el terreno de juego desde el primer minuto de juego. El cambio de esquema que el técnico de Magaz puso en liza para este partido ante el Zamora tuvo como principal novedad la presencia de tres centrocampistas, Marc Castells, Falcón y Aitor Sanz, que dotaron al equipo de un mayor empaque en la zona ancha, al mismo tiempo que garantizaron una mayor presencia en las segundas jugadas, tanto defensivas como ofensivas.
Precisamente, en una de esas segundas jugadas llegó el primer acercamiento del equipo oviedista a la meta defendida por Sergio Sánchez. Era el minuto 2 y se produjo el primer zarpazo de los visitantes, que a punto estuvieron de adelantarse en el marcador con un disparo de Falcón, que recogió una dejada de Jandro en el borde del área, para poner a prueba al guardameta Sergio Sánchez.
Esa oportunidad aumentó la moral del conjunto oviedista, que tenía la posesión del balón y lo jugaba con mucho criterio para intentar derribar el entramado defensivo de los locales, que se replegaban hasta campo propio. Bien dirigidos en la parcela central por Aitor Sanz y Falcón, los dos centrocampistas encargados de crear el juego ofensivo, los de José Manuel Martínez confiaban en la calidad de sus jugadores más adelantados para acercarse con peligro a las inmediaciones del área zamorana. Uno de los más activos fue Jandro, que regresaba al once inicial después de cinco partidos ausente de él por decisión técnica, fue uno de los más activos y creó muchos problemas a su marcador. De sus botas nacieron dos precisos centros al corazón del área que no encontraron rematador.
Ante esas aproximaciones, el gol parecía estar cerca y los azules reclamaron penalti tras una caída de Manu Busto dentro del área en el minuto 21. El cántabro pisó el área local para encarar a su marcador Ibai Rejas, que se vio obligado a derribarle, aunque el colegiado no señaló pena máxima.
2 después fue el turno de Perona. El valenciano aprovechó un preciso centro desde la banda derecha de Víctor Díaz para cabecear picado el balón, pero el guardameta local, en una bonita estirada, dejó el balón suelto en el área para la llegada de Manu Busto, que chutó fuera.
El Real Oviedo se estaba gustando y despachaba un buen inicio de partido en el Ruta de la Plata. Jugaba el balón con criterio y había llegado con peligro a la meta rival, pero los locales, en un intento de desquitarse de esa presión visitante, estiraron tímidamente sus líneas para tratar de poner a prueba al guardameta Aulestia, que vivía unos minutos plácidos. El de Ondarroa atajó dos centros mansos al área de David Ferreiro y únicamente se vio obligado a intervenir con seguridad en el minuto 39 para atajar en dos tiempos una rápida combinación local en el borde del área.
Tras el tiempo de descanso, los de José Manuel recuperaron el control del balón y del partido. Aunque el comienzo de la reanudación no fue tan fuerte como el de la primera mitad, los azules tocaban el balón y no pasaban apuros en tareas defensivas. En el minuto 59, y en una acción muy parecida a la que llegó el segundo gol en la jornada anterior ante la Cultural Leonesa, Aitor Sanz volvió a ganar la línea de fondo y su centro se envenenó de tal manera que el guardameta Sergio Sánchez se vio obligado a despejar a saque de esquina para evitar cualquier peligro extra.
Los oviedistas le habían vuelto a coger la sintonía al partido, pero la expulsión de Richi en el minuto 61 hizo variar el planteamiento. El defensa malagueño recibió dos cartulinas en apenas 4 minutos, la segunda de ellas tras una agarrón típico en toda acción a balón parado y con el juego parado.
El entrenador José Manuel Martínez movió su banquillo y dio entrada a Negredo en detrimento de Manu Busto, que jugó su partido número 50 como oviedista en Liga.
Al jugar con un hombre más, los locales se vieron obligados a dar un poco más en su juego e intentaron llegar con una mayor asiduidad a la meta de Aulestia. El preparador local, Íñigo Liceranzu, hizo un cambio de “piezas” y el delantero Akinsola sustituyó a Germán Beltrán. El recién incorporado trató de sacar provecho de su velocidad, pero la línea defensiva azul no concedió prácticamente ninguna ocasión de gol.
En el otro área, Perona disfrutó de su segunda oportunidad del partido para romper la igualada inicial, pero de nuevo se encontró con el portero Sergio Sánchez. El valenciano chutó potentemente de zurda al primer palo desde el interior del área, pero el cancerbero, haciendo gala de unos fenomenales reflejos, desvió a saque de esquina. A su salida, Jorge Rodríguez estuvo a punto de marcar en el segundo palo con un derechazo que se marchó rozando el poste derecho.
Los minutos finales transcurrieron con los locales tratando de llegar a la meta carbayona y con los de José Manuel Martínez replegados en campo contrario para contrarrestar esa inferioridad numérica e intentar aprovechar la velocidad de Perona y la envergadura de Miguel, que salió desde el banquillo.