*Los de Raúl González golean (4-0) al Llanes y atraviesan su mejor estado de forma cuando restan dos partidos para que concluya la Liga y comience la fase de ascenso a Segunda B
*José Luis, Moisés, Villanueva y Cervero fueron los autores de los cuatro goles
Real Oviedo, 4;Llanes, 0
ALINEACIONES:
Real Oviedo: Aulestia; José Luis, Fariña, Dani Hedrera, Invernón; Mario Prieto, Curro (Gonzalo, min. 56); Villanueva, Nacho Méndez (Moisés, min. 56), Jaime (Valiente, min. 71); y Diego Cervero.
Llanes: Alberto; Dani, Tito, Esteban, Miguelín; Javi; Saúl (Mario, min. 73), Pedro (Rafa, min. 73), Chus, Pablo Prieto (Edu, min. 66); y Rodri.
ÁRBITRO:
Iglesias Hortal, perteneciente a la delegación del Nalón. Amonestó a los locales Fariña y José Luis, y a los visitantes Tito, Javi y Esteban.
GOLES:
1-0, min. 43. José Luis, de potente derechazo desde el interior del área.
2-0, min. 59. Moisés, tras asistencia de Jaime.
3-0, min. 63. Villanueva empuja a la red un rechace del poste a previo disparo suyo.
4-0, min. 84. Cervero, tras asistencia de Jorge Valiente.
INCIDENCIAS:
Encuentro correspondiente a la 36ª jornada del campeonato de Tercera División, disputado en el estadio Carlos Tartiere ante 4.364 espectadores. Césped en buen estado.
El Real Oviedo inició su decisivo mes de mayo, donde se jugará el ascenso a Segunda B, con una merecida victoria (4-0) ante el Llanes, conjunto que también acudió al estadio ovetense con la clasificación matemática para el playoff. Los de Raúl González despacharon un encuentro muy serio en todas sus líneas y disfrutaron de ocasiones para haber aumentado su ventaja en el marcador, especialmente con acciones en la primera mitad.
El equipo azul se mostró fiel a su estilo de juego, aunque a diferencia de los últimos partidos, en los que consiguió abrir muy pronto el marcador, el conjunto llanisco planteó un sistema defensivo, con marcaje al hombre en la parcela central, que impidió a los de Raúl González mover el balón de una banda a otra con su habitual rapidez. No obstante, esa presión visitante fue superada con jugadas por ambas bandas, donde Jaime y Villanueva se mostraban incisivos. Así, las acometidas locales llegaron fundamentalmente desde los costados, disfrutando hasta de cuatro ocasiones a puerta vacía para anotar el primero.
El canterano está totalmente adaptado a su posición en la banda izquierda y en cada jugada deja constancia de su exquisita visión de juego y técnica individual. Por la otra, el mierense está atravesando por uno de sus mejores momentos de la temporada. Velocidad, regate y desborde son algunas de sus aportaciones en la banda derecha, donde se entendió muy bien con su compañero José Luis, ganándole siempre ambos la partida al visitante Miguelín y llegando con claridad a la línea de fondo. Su primera “conexión” se produjo en el minuto 10, cuando el riosellano centró al segundo palo, donde Cervero remató en semi-fallo y envió el balón ajustado al poste derecho de la meta defendida por Alberto. El máximo goleador de la categoría también lo intento en el 27, aunque su remate en plancha se marcho muy cerca de uno de los postes.
Otro de los futbolistas que buscaron romper el entramado defensivo fue Nacho Méndez. El canterano, que regresó al once después de varias jornadas ausente, intentó siempre entrar en contacto con el balón e incluso buscó sorprender al cancerbero llanisco hasta en tres ocasiones que no tuvieron el premio deseado. La primera tocó en un defensor y finalizó en saque de esquina; la segunda se marchó alto, cuando tenía toda la portería vacía tras asistencia de Jaime desde el costado izquierdo, y la tercera se estrelló en el cuerpo del zaguero Tito.
Todas estas ocasiones de gol hacían presagiar que estaba cerca el primer tanto de la tarde, algo que cobraba mayor importancia debido a la enorme resistencia que oponían los visitantes en la parcela central, donde impedían que los dos pivotes, Mario Prieto y Curro, entrasen en contacto con el balón.
Finalmente, el encargado de derribar el entramado defensivo visitante fue José Luis en el minuto 43. El riosellano, especialmente motivado ante el conjunto del oriente, recibió un balón interior de Jaime y batió a Alberto con un potente derechazo desde el interior del área que se coló ajustado al primer palo. Y es que el goleador ya había avisado de sus intenciones previamente con una jugada individual que concluyó con un disparo desviado.
Por su parte, el Llanes, a pesar de su planteamiento defensivo, inquietó a Aulestia en dos ocasiones. El de Ondarroa demostró su potencial y desbarató los disparos de Saúl en el minuto 2 y de Pedro en el 40. Especialmente importante fue su segunda intervención, cuando el centrocampista aprovechó un balón largo para encararle.
Tras el tiempo de descanso, la tónica siguió siendo la misma, aunque con el paso de los minutos, los locales dejaron patente su filosofía de juego vistoso de mucho toque y circulación de balón, algo que chocaba con el fútbol físico que tanto caracteriza al conjunto de Florín. Sabedor de que en esta segunda mitad los llaniscos podían comenzar a apurar sus opciones en el partido con balones aéreos, el entrenador oviedista dio entrada a Gonzalo por Curro para dotar de una mayor presencia física en el centro del campo. Al mismo tiempo también dio entrada de Moisés en sustitución de Nacho Méndez. Muy importante fue la presencia del canario, un jugador que dejó muestras de su exquisita calidad en una de sus primeras intervenciones, y que anotó el segundo tanto de la tarde al aprovechar un balón de Jaime para batir a Alberto con un disparo a media altura.
Con el 2-0, los visitantes comenzaron a acusar el esfuerzo físico realizado durante la primera mitad y comenzaron a dejar mayor libertad a los centrocampistas locales, algo de lo que se aprovecharon los de Raúl González para desplegar su habitual fútbol. En este último tramo de partido volvió a aparecer la figura de Sergio Villanueva. El centrocampista, que cuajó una destacada actuación, está atravesando por uno de sus mejores momentos de la temporada y anotó el tercero al empujar el rechace de uno de los postes tras previo disparo lejano suyo. Tres goles en dos partidos bien merecen una mención especial para este jugador que está llamado a ser una de las bazas ofensivas del equipo en su lucha por ascender a Segunda B.
En el tramo final llegó el tanto de Diego Cervero. El máximo artillero de la categoría, que ya lleva 34, no faltó a su cita con el gol y se aprovechó una asistencia de Jorge Valiente desde el costado derecho para empujar el balón en la meta llanisca.
En definitiva, merecida victoria del Real Oviedo ante uno de los equipos que lucharán por ascender dentro de unas semanas a Segunda B. Los de Raúl González afrontan su último mes de competición atravesando por uno de sus mejores estados de forma de la temporada, algo que se antoja muy importante de cara a la fase de ascenso en la que se espera que ya se consiga el objetivo en la primera eliminatoria. Las bases para conseguirlo son sólidas, tal y como se puede observar cada domingo.