Skip to main content
De Rehberger a Núremberg

El Real Oviedo disputará este sábado en Baviera su cuarto partido frente a un equipo alemán

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

Desde la presencia del alemán Friedrich Rehberger en el Real Stadium Club Ovetense, hace más de un siglo, hasta el partido que va a disputar el Real Oviedo en Núremberg, este sábado, han sido varias las interacciones del fútbol oviedista con el balompié germano.

Corría el año 1920 cuando llegó a Oviedo un joven dentista alemán que respondía al nombre de Friedrich Rehberger. Se establecería y echaría raíces en la capital de Asturias, donde adoptaría el nombre de Federico Rehberger Kreigs. De constitución atlética y habituado a jugar al fútbol en su país, Rehberger no tardó en enrolarse en las filas del Real Stadium Club Ovetense, entidad de cuya fusión con el Real Club Deportivo de Oviedo nacería en 1926 el Real Oviedo. Conocido en el mundo del fútbol como el Alemán Veloz, Rehberger durante dos temporadas se hizo indiscutible en la delantera del Stadium, en la que destacaba por sus rápidas galopadas. Eran los tiempos de los Oscar, Justo, Julio Alonso, Rogelio Barril y demás futbolistas que harían historia con el Real Stadium. 

Rehberger contraería matrimonio con Pilar Menéndez. Ambos darían origen a una estirpe familiar ovetense que llega hasta nuestros días. Los descendientes de Friedrich Rehberger prosiguieron con la profesión de dentista. Primero Guillermo Rehberger Menéndez, hijo de Friedrich, y en la actualidad Guillermo Rehberger Olivera, nieto del Alemán Veloz, han continuado ejerciendo la odontología en Oviedo hasta el día de hoy, en que la clínica dental Rehberger López-Fanjul ofrece sus servicios en la capital de Asturias y es desde hace varias temporadas uno de los patrocinadores del Real Oviedo.

En los años 20 del pasado siglo, el incipiente fútbol español se hallaba ayuno de un torneo de liga que ocupase la mayor parte de la temporada, sin más competición oficial que los campeonatos regionales, que se extendían solo durante unos pocos meses, y la Copa del Rey, que la disputaban únicamente los mejores equipos de España, por lo que los partidos amistosos estaban a la orden del día. Entre estos encuentros los que más interés suscitaban eran aquellos que contaban con la presencia de conjuntos llegados desde el extranjero, como sucedía en ocasiones con equipos de otros países europeos que llegaban a España para realizar giras.

Así fue que para despedir 1922 y recibir 1923, el Real Stadium concertó dos encuentros con el Essener Turnerbund, que se jugarían el 31 de diciembre del año saliente y el 1 de enero del entrante. De ese modo se convirtió el Essener Turnerbund en el primer conjunto alemán que disputó un partido de fútbol en Oviedo. En el irregular campo de Llamaquique y con un componente de la expedición visitante actuando como árbitro, por deferencia de los locales, en el primer encuentro los foráneos vencieron por cuatro goles a tres, con Barril, Amable y Muslera como goleadores por el bando casero. Las crónicas resaltan el hecho de que el tanto de Amable fuese logrado de cabeza al rematar un centro desde la banda, algo no excesivamente frecuente entonces. En el segundo partido entre ambos contendientes, jugado un día después, el marcador registró un empate sin goles.

En la temporada siguiente y como cierre del ejercicio futbolístico, los días 15, 17 y 19 de junio de 1924 y ya en su nuevo campo de Vetusta, el Real Stadium volvió a enfrentarse a un equipo alemán: el Sport-Club Freiburg. En el primer encuentro, arbitrado por Friedrich Rehberger, el triunfo fue para los visitantes por dos tantos a cinco. Formaron por parte de los de casa los siguientes hombres: Oscar; Mariscal, Trucha; Vigón, Julio Alonso, Justo; Emilio, Armando (Quilojas), Mori, Antonio el Tiesu, Servando. Por parte del Stadium fueron Servando y Armando los goleadores del partido, en el que Trucha falló dos penaltis. En el segundo partido, en el que apenas hubo variaciones en la alineación del Real Stadium, el resultado fue de 2-2, con Mariscal y Julio Alonso como autores de los tantos del equipo carbayón. Y en el tercer encuentro, con unas condiciones adversas a causa de la fuerte lluvia, ganaron los de casa por 1-0, con gol logrado por Mariscal al lanzar una pena máxima.

Tendrían que pasar casi treinta años para que otro conjunto balompédico alemán jugase en Oviedo. En esta ocasión, ya con el Real Oviedo como adversario, durante el parón liguero motivado por un compromiso de la selección española, el 28 de diciembre de 1952 se presentó en el Stadium de Buenavista el Tennis Borussia Berlin, el cual cayó derrotado ante el equipo carbayón por cuatro goles a dos. El entrenador del Real Oviedo, Urquiri, dispuso para afrontar aquel partido una formación que combinaba algunos titulares como eran Falín, Salaberry o Areta, con varios canteranos. Realizó bastantes sustituciones a lo largo del choque. Marcaron para el Real Oviedo Luis Manuel, Daniel y Areta, este último en dos ocasiones.

En el verano de 1990, concretamente el 13 de agosto, visitó el Carlos Tartiere el Bayer Leverkusen, conjunto de la Bundesliga, para disputar la tercera edición deI Trofeo Caja de Ahorros de Asturias. Venció el equipo alemán en la tanda de lanzamientos desde el punto de penalti tras concluir el partido con empate a dos goles. Entrenaba a los carbayones Javier Irureta, que dispuso una alineación inicial compuesta por Viti, Gaspar, Gorriarán, Luis Manuel, Jerkan, Rivas, Berto, Bango, Gračan, Carlos, Janković. Intervinieron también durante el partido Zubeldia, Sañudo, Elcacho, Fermín y Sarriugarte. Anotaron Carlos y Bango.

Y como cierre de la concentración veraniega del año 2000, que el Real Oviedo desarrolló en la localidad austriaca de Irdning, el 4 de agosto de dicho año la expedición oviedista se desplazó hasta territorio alemán, a la cercana localidad de Traunstein, en la región de Alta Baviera, donde se enfrentó al Múnich 1860, equipo que vivía años brillantes en los que disputaba la Liga de Campeones y le hacía sombra al Bayern de Múnich. Radomir Antić formó de inicio con Esteban, Keita, Danjou, Martinović, Boris, Nađj, Onopko, Tomić, Iván Ania, Losada y Møller. Durante la segunda parte intervinieron también Óliver, Claessens, Óscar Pérez y Geni. Dos goles de Møller y otro de Iván Ania pusieron un 3-0 en el marcador que los germanos maquillaron con dos tantos que establecieron el 3-2 definitivo.

La fotografía que ilustra este texto muestra un lance del partido que disputaron el Bayer Leverkusen y el Real Oviedo en el estadio Carlos Tartiere de Buenavista en el verano de 1990.