El nuevo jugador del Real Oviedo Néstor Susaeta ha realizado las siguientes declaraciones:
-¿Cómo fueron las negociaciones para que finalmente acabe incorporándose al Real Oviedo?
-Hace unos días hablé con Carmelo del Pozo, con quien había coincidido durante mi etapa en el Rayo Vallecano. Me explicó el proyecto que se estaba haciendo con vistas a la próxima temporada y me preguntó si me gustaría ser partícipe de él. Valoré la propuesta con mi familia porque el Real Oviedo es un club importante en el que hay una situación de normalidad después de la ampliación de capital y con una historia y una afición que están ahí detrás. Me ilusionó mucho el interés y lo que me fue contando del club, con lo que tampoco me lo pensé mucho.
-Lleva cuatro temporadas jugando entre Primera y Segunda División, con lo que quizá haya gente que se sorprenda con su fichaje por un equipo de Segunda B…
-Para mí el Real Oviedo no es un equipo de Segunda B aunque ahora mismo esté jugando en esa categoría. Tiene un campo muy bueno, unas instalaciones deportivas en las que se puede trabajar con tranquilidad y una ciudad y una afición realmente fieles. No se me van a caer los anillos por volver a esta categoría después de cuatro años ya que me atraen los proyectos ambiciosos. Se está confeccionando una plantilla muy buena, con jugadores de una tremenda calidad que seguro que podrían estar jugando en categorías superiores.
-La exigencia será máxima desde el primer día.
-Ese tipo de exigencia me motiva muchísimo. Estamos en el Real Oviedo y hay que regresar cuanto antes al futbol profesional, que es donde la entidad se merece estar. Vamos a trabajar duro para conseguirlo, con tranquilidad pero sabiendo en todo momento lo que nos estamos jugando. Este tipo de retos me atraen y me siento cómodo porque soy un futbolista que nunca se esconde.
-Usted ya sabe lo que es visitar el Carlos Tartiere…
-Sí, jugué en él durante mi etapa en el filial de la Real Sociedad. Me acuerdo que ganamos aquel partido ante el Real Oviedo, en el que habían jugadores como Michu, que años después acabaría siendo compañero mío en el Rayo Vallecano.
-Comentaba anteriormente que el papel de Carmelo del Pozo fue muy importante para que finalmente acabase firmando por el Real Oviedo.
-Carmelo me conoce perfectamente y sabe lo que puedo dar en el terreno de juego. La verdad es que cuando coincidimos en el Rayo Vallecano me salió una temporada bastante buena y ojalá que pueda repetirla en el Real Oviedo. La exigencia es máxima, pero no me asusta. La confianza que tenemos es mutua.
-Su fichaje ha levantado mucha expectación entre la afición carbayona…
-La verdad es que me halagan ese tipo de cosas y ojalá que pueda devolverles el cariño. A la afición del Real Oviedo no la voy a descubrir ahora, más si cabe después de todo lo que ha pasado en los últimos años. Solo le puedo decir que voy a trabajar al máximo cada día y a esforzarme por esa camiseta como si fuera un canterano porque creo que el compromiso de cada uno de los jugadores con el club tiene que ser máximo. La gente de Oviedo es exigente, algo que es bueno porque te obliga a estar siempre a buen nivel. Hay que hacer una buena labor para que los seguidores acaben disfrutando a final de temporada.
-Para acabar, ¿cómo se define como futbolista?
-Me puedo adaptar a cualquiera de las tres posiciones de mediapunta, con desborde y velocidad si juega por banda y último pase si lo hago por dentro. Además suelo ser bastante preciso en las acciones de estrategia. A ello hay que sumarle que soy un futbolista atrevido en el terreno de juego, no me gusta esconderme en ninguna situación.