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Cien años de la fundación de la Sportiva Ovetense

Con el tiempo acabaría siendo el segundo equipo del Real Oviedo

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No había transcurrido ni un mes desde que el 26 de marzo de 1926 se fundase el Real Oviedo, fruto de la fusión entre el Real Stadium Club Ovetense y el Real Club Deportivo de Oviedo, cuando la capital de Asturias contempló el nacimiento de otra entidad futbolística, la Sportiva Ovetense, que también alcanzaría cotas de relevancia, aunque en un plano mucho más modesto.

La Sportiva Ovetense surgió como respuesta al Real Oviedo por parte de los opositores a la fusión entre el Stadium y el Deportivo y de aquellos que no habían tenido acomodo en el nuevo club. El ámbito de influencia de la Sportiva se situaba en el entorno de lo que hoy es la zona del Campo de los Patos. Y allí se fundó la Sportiva el 16 de abril de 1926. El 24 del mismo mes echó a andar tras la celebración de su primera asamblea general.

La aprobación del profesionalismo en el fútbol español, también en 1926, supuso una clara diferenciación entre el balompié profesional y el aficionado. Mientras que el Real Oviedo quedó integrado en el primero, la Sportiva se convirtió desde el comienzo en el referente local del segundo. Podía ser considerado el segundo equipo de la ciudad, pero estaba lejos de llegar a más. Si bien alguno de sus impulsores tenía la esperanza de que la Sportiva le hiciese sombra al Real Oviedo, tal posibilidad pronto quedó totalmente descartada. Alcanzó su techo la Sportiva al competir junto al Real Oviedo en el Campeonato Regional de Asturias de Primera Categoría en la temporada 1933-34. La Sportiva sufrió en dicha competición dos goleadas frente al Real Oviedo, en los que fueron sus únicos enfrentamientos de carácter oficial. La Sportiva había logrado, con gran mérito, competir en Tercera División, pero el Real Oviedo había alcanzado el ascenso a Primera División. En esa edición del Campeonato de Asturias ambos clubes compartieron como terreno de juego local el Stadium de Buenavista de manera comunal. Con esos partidos la ciudad volvía a saber lo que era un derbi local, algo que no sucedía desde los tiempos del Stadium y el Deportivo, pero sin que hubiese opción para la rivalidad, dada la enorme diferencia de potencial existente entre ambas entidades. Para entonces ambos clubes ya se habían acostumbrado a mantener una relación de colaboración que suponía que la Sportiva fuese, de facto, el equipo filial del Real Oviedo. Así fue como un puñado de los jóvenes valores que surgían en las filas sportivistas terminaron irremediablemente bajo la disciplina del Real Oviedo.

El nombre de Sportiva Ovetense era una forma de recuperar el pasado, recordando al primer Deportivo Ovetense que existió, el cual había sido  conocido popularmente como la Sportiva. Era el equipo dominante en Oviedo cuando en diciembre de 1915 se creó la Federación Regional, que posibilitó el nacimiento del fútbol de competición en Asturias. Aquel Deportivo había sido el responsable de la existencia del campo de Llamaquique, la primera instalación futbolística fija que existió en Oviedo, y cuando desavenencias internas lo condujeron a la desaparición fue relevado por el Stadium Ovetense como buque insignia del fútbol de la capital de Asturias.

Se hizo habitual referirse a la Sportiva como los Sacaveras, por las camisetas que utilizaban en ocasiones, de franjas verticales negras y amarillas, como son los colores que lucen en su piel las peculiares salamandras que viven principalmente en el entorno de la catedral de Oviedo y que son conocidas en asturiano como sacaveres.

La trayectoria de la Sportiva por los campeonatos de aficionados se vio jalonada de varios éxitos, como proclamarse en dos ocasiones vencedora en la competición asturiana, lo que le permitió clasificarse para el Campeonato de España, en el que llegó hasta las semifinales.

Tras la conclusión en 1939 de la guerra civil española, ante la dispensa especial que le fue concedida al Real Oviedo para no competir durante la temporada 1939-40 en Primera División, la Sportiva Ovetense se convirtió durante ese periodo en el máximo referente futbolístico de la ciudad. Disputó por segunda vez el Campeonato de Asturias de la máxima categoría y lo hizo con brillantez, pues firmó un segundo puesto que le permitió intervenir en el torneo de Copa, entonces del Generalísimo, en el que quedó emparejada con el Celta de Vigo.

Al hallarse sin feudo en el que jugar, pues el estadio de Vetusta que había heredado desapareció como recinto futbolístico después de la guerra civil, y al sufrir graves problemas económicos, acrecentados por la dura posguerra que vivía España, su anunciada intención de convertirse oficialmente en filial del Real Oviedo se hizo realidad cuando en 1943 el primer equipo de la capital de Asturias se vio obligado por normativa a contar con un conjunto aficionado. Así, los derechos federativos de la Sportiva fueron adquiridos por el Real Oviedo.

Desde entonces pasó a competir ya como el segundo equipo del Real Oviedo, en un principio bajo la denominación de Sociedad Deportiva Vetusta, el escogido por la Sportiva cuando se vio obligada por la normativa del régimen franquista a cambiar de nombre. Así es como el actual Real Oviedo Vetusta hunde sus raíces en aquel conjunto, la Sportiva Ovetense, de cuyo nacimiento hoy se cumplen cien años.

La fotografía que ilustra este texto muestra a los jugadores de la Sportiva Ovetense justo antes de un partido, de carácter amistoso, que disputaron frente al Real Oviedo el 19 de marzo de 1931 en el estadio de Teatinos.

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