El técnico azul, Lobo Carrasco, ofreció esta mañana una charla coloquio en el ovetense colegio Loyola con motivo del 450 aniversario del nacimiento de San José de Calasanz, uno de los precursores de la pedagogía moderna.
Al acto, que se llevó a cabo en el abarrotado salón de actos de la escuela, acudieron la totalidad de los alumnos que cursan la Enseñanza Secundaria Obligatoria (E.S.O.).
Así, durante los cerca de 45 minutos que duró el evento, Carrasco agradó a un público que aplaudía sus manifestaciones y que en la parte final de la charla le sometió a varias preguntas relacionadas con la actualidad del equipo.
El preparador alicantino acudió esta mañana al colegio Loyola e impartió una charla coloquio titulada “La intelectualidad futbolística”, donde mostró especial hincapié en la voluntad que han de tener todas las personas para realizar cualquier actividad y recordó que “no existe el éxito sin disciplina ni orden”.
Carrasco señaló durante su intervención el papel fundamental que ocupa el cerebro en toda actividad humana que se realice y recalcó que “en la vida hay que saber cual es nuestro camino. Cuando nos llega el momento tenemos que tener las cosas muy claras, y esas cosas nos las dice el cerebro”. El técnico recordó que el cerebro es “algo vital, muy importante”.
A continuación, el preparador puso de ejemplo a Diego Cervero, capitán del equipo, máximo goleador de la categoría con 12 goles y a punto de terminar la carrera de Medicina. Carrasco alabó al ariete y señaló que “cuando le damos una orden para que la ejecute, su cerebro es capaz de procesarlo rápidamente y de llevarlo a la práctica en los entrenamientos y en los partidos”. Para el técnico, “cuando un futbolista estudia, es mas futbolista”. Carrasco añadió que “el contacto permanente con los libros ayuda al entrenamiento de la memoria”, con lo que el proceso y la ejecución de las ordenes se realizan con una mayor rapidez.
Respecto a su misión en el conjunto azul, el preparador alicantino no se escondió y reconoció que es “devolver a la entidad al lugar que se merece”. No obstante, Carrasco va más allá y añadió mas responsabilidades como la de “fomentar el cerebro de los jugadores para que tengan perspectivas. Lo importante es construir en su cerebro todo aquello que les queremos enseñar. Por tanto, se puede definir a los técnicos como los constructores de sueños deportivos realizables”.
Posteriormente, el preparador azul reconoció que “mis jugadores no deben de tener el complejo de Hamlet”, es decir, no deben de dudar en sus acciones ya que si lo hacen se convierten en personas débiles. Una vez en este punto, Carrasco alabó de nuevo a Cervero y señaló que “Diego tiene cerebro y autodeterminación. Se cree más fuerte que todos los centrales que puedan estar defendiéndole. Éso es bueno para nosotros”.
En la parte final de la charla, Carrasco respondió a todas aquellas preguntas que el joven auditorio quiso formularle. Así, en cuanto a su apodo de “Lobo”, Carrasco comentó que se debe a que, durante su época de jugador, se parecía físicamente al futbolista paraguayo Lobo Diarte, que militó en varios equipos españoles durante la década de los años 70.
Respecto al ascenso del Real Oviedo, el técnico señaló que “hay que cimentar nuestra ideas y no abandonarlas. Si lo logramos, en tres temporadas podemos estar en Segunda División, y en cinco años en Primera”.
Una vez finalizado el acto, el entrenador atendió a un grupo de estudiantes que se encargan de la publicación de la revista escolar.