Al término del encuentro ante el CD Llanes, el técnico Lobo Carrasco compareció en la sala de prensa del estado ovetense y comenzó su intervención señalando que “me ha gustado mucho el juego de mi equipo. Hemos estado muy alegres con el balón y con una personalidad enorme”.
Respecto a la solidez defensiva que el conjunto llanisco llevó a cabo en la primera mitad, el alicantino reconoció que “si Centrón hubiese logrado el primer gol en nuestra primera aproximación, está claro que ellos se hubieran tenido que abrir. Lo que está claro es que el Llanes es un equipo que se desenvuelve muy bien fuera de casa y que casi ningún equipo le ha podido hacer el daño futbolístico que le hemos conseguido hacer en la segunda parte. Y todo ello, con mis máximos respetos a un equipo que maneja muy bien las cosas por su altura y su buena colocación en el terreno de juego”.A continuación, Carrasco reconoció que “hay diez mil y pico seguidores del Real Oviedo y por ellos vamos a pelear hasta el final”.
Tras el descanso, los azules mejoraron en su juego ofensivo y el preparador oviedista comentó que “hemos adelantado a uno de los medios para arropar a Cervero, que era una isla, y que en la primera parte estaba vigilado. De ahí que teníamos que utilizar la precisión porque el Llanes tenía una solidez defensiva importante. Entonces, ese cambio tras el descanso, nos ha dado muchas posibilidades de remate”.
Carrasco añadió que “en el momento que aumentamos el nivel de precisión en la elaboración de juego, hemos creado mas peligro al rival. Los regateadores, los jugadores que tenemos por fuera trabajando las bandas, han tenido mucho atrevimiento para ayudar a los laterales e incidir en jugadas por banda para hacer daño a defensas tan fuertes como la del Llanes, con una envergadura enorme”.
Finalmente, el técnico reconoció que “estamos fuertes, alegres y seguimos enfrentándonos a todos los retos que tenemos delante. Además, el vestuario está súper unido y estoy encantado. No obstante, tenemos que mejorar cada partido, y fuera de casa lo vamos a demostrar, por eso los jugadores están enfadados cuando ganamos 0-1. Tenemos que trabajar mucho e ir exigiéndonos más día a día para crear un aire fuerte de compromiso importante que nos permita no tener miedo a ningún adversario”.