El técnico azul añadió que “la derrota en Villaviciosa debe de servirnos para aprender y rectificar todos los errores que cometimos”
El Real Oviedo recibe este domingo (17.00 horas, Carlos Tartiere) al UP Langreo, un conjunto contra el que cayeron (1-2 en el global de la eliminatoria) en semifinales de Copa Federación. Los azules se enfrentarán, por tanto, a un equipo que conocen bien y que llega al estadio ovetense después de resultar derrotado ayer, jueves, en la final de Copa Federación por penaltis ante el CD Tuilla.
Como contraste a lo lejos que ha llegado en la Copa, el equipo langreano, que entrena el exoviedista Paco, no está teniendo un brillante comienzo de Liga y ocupa una de las plazas de descenso con tan sólo 5 puntos.
Así, el técnico azul, Lobo Carrasco, sabe que se enfrentarán a un rival que atraviesa una mala racha y que puede acusar el cansancio físico y mental con el que llegarán tras caer en la final de ayer en la tanda de penaltis. No obstante, los oviedistas también llegan de perder su primer partido de liga (1-0 ante el Lealtad) y el preparador alicantino espera recuperar la buena trayectoria de resultados mostrada hasta el momento. Carrasco manifestó que “el domingo nos enfrentamos a un conjunto que ya conocemos después de los partidos de Copa Federación. Intentaremos volver a la buena senda de resultados que todos queremos. No obstante, tenemos que respetar al Langreo, un conjunto que tiene mucho potencial a pesar de su irregular comienzo liguero y que estoy seguro que terminará la temporada en los puestos altos de la clasificación”. El entrenador espera que sus jugadores “sean capaces de aprender, rectificar y saber poner las cosas como queremos nosotros, ante un conjunto que ya nos dio un susto (los azules perdieron su único partido en casa ante el Langreo) en Copa Federación”.
Respecto a la derrota sufrida ante el Lealtad en Las Callejas, Carrasco explicó que “toda derrota sirve para aprender. Debemos de rectificar aquellas cosas que no hicimos bien y, a partir de ahí, estoy seguro de que mejoraremos. No obstante, no debemos de olvidar de que la liga es regularidad y tenemos que ir sumando de tres en tres. Si algún día tenemos que empatar o perder que sea de la manera en la que lo hicieron los jugadores en la segunda parte”.
El preparador azul sabe que “voluntad y actitud no son suficientes para llevarse los partidos” y espera que sus jugadores pongan “otras cosas que estamos mejorando para intentar subir el porcentaje de aciertos”. La clave para conseguir la victoria el domingo radica, según Carrasco, “en jugar bien e intentar hacer las cosas que hemos aprendido y desarrollado en los entrenamientos”.
En el decisivo encuentro de vuelta de semifinales de Copa Federación, el Langreo presentó una línea defensiva formada por 5 hombres que impidió a los azules trenzar muchas jugadas de ataque. Respecto a una posible ansiedad de sus jugadores por abrir esa defensa, Carrasco reconoció que “la ansiedad es un don que corresponde a equipos muy curtidos. Nosotros debemos de apartar el reloj y el marcador de nuestra cabeza porque nos puede meter en una ansiedad que no es buena. Así, los técnicos queremos que el equipo vuelva a la dinámica que tiene y que las dificultades que nos presentes los rivales se puedan ir salvando. Si no es así, nos veremos abocados a ir leyendo sobre el partido lo que hay que rectificar para mejorar y optimizar los recursos que tenemos”.
Por la cabeza de Carrasco no pasa sufrir un nuevo traspié ante el Langreo y añadió que “si pensase en las derrotas no hubiese venido a Oviedo. Yo pienso en ofrecer todo mi valor como técnico a los jugadores para que ellos vean como tenemos que emplearnos y lo que queremos implantar en el equipo. A partir de ahí, debemos de hablar en el terreno de juego y ahora nos toca demostrar la fuerza que tenemos para dar la vuelta a ese revés que sufrimos en Villaviciosa. Tenemos que tener una mentalidad fuerte para volver al camino en el que estábamos”.
Por último, el técnico azul ve a sus jugadores en muy buena disposición para el domingo y reconoció que “el grupo tiene muchas ganas de jugar. Hay mucha competitividad entre ellos por entrar en el once y eso es bueno para los técnicos”.