El defensa Bravo llegó al Real Oviedo hace seis semanas, tiempo en el que tan sólo ha podido disputar dos encuentros con la camiseta azul. La microrrotura en su gemelo derecho sufrida la semana posterior a su debut en Cudillero le privó de estar disponible para Carrasco hasta hace apenas dos jornadas, cuando fue suplente ante el Ribadesella. La pasada semana sufría molestias en el sartorio derecho, pero el malagueño se recuperó a tiempo y pudo estar a disposición de su técnico para el encuentro ante el Sporting B.
Esta mañana, el defensa no se ejercitó junto al resto de sus compañeros y continúa con su trabajo físico tras unas semanas entrenándose a menor ritmo. Bravo comentó que “me encontraba un poco mas cansado de lo normal e incluso tenía un poco de sobrecarga, y decidí trabajar aparte para estar muy pronto al mismo nivel que mis compañeros.
Es cierto que a las molestias en el sartorio derecho le impidieron entrenarse con el grupo la semana pasada. No obstante, para suplir esas carencias físicas, el malagueño tiró de veteranía y colocación que le permitieron ser uno de los destacados en El Molinón. Bravo señaló que “siempre se intenta solventar los problemas de alguna manera, pero lo importante es aportar trabajo y que el equipo siga ahí arriba e ir cogiendo confianza”.
Respecto a los primeros 40 minutos de juego que el Real Oviedo desplegó en el estadio gijonés, el defensa reconoció que “la primera parte del equipo fue muy buena, pero tras el descanso no estuvimos en la misma línea. Los primeros 45 minutos nos tienen que servir para seguir mejorando y creciendo”.
A continuación, el malagueño hizo referencia a esas ocasiones rojiblancas del pasado domingo que Aulestia solventó muy bien y declaró que “esas ocasiones tienen un riesgo muy grande. Actualmente, quizá estemos pasando algunos momentos de riesgo muy grande, pero tenemos tiempo para trabajar esas carencias que estamos teniendo y de cara a la liguilla, hay que tratar de no cometer errores porque no ahí si que no hay tiempo para reaccionar”.
Bravo espera que el equipo cambie el juego msotrado en los últimos partidos en el Carlos Tartiere y manifestó que “tenemos que meternos en la cabeza que hay que subir el nivel de exigencia de los partidos y para eso trabajamos”.
Finalmente, Bravo espera debutar este domingo en el Carlos Tartiere y comentó que “ya tengo ganas de jugar mi primer partido en nuestro campo”. Su último recuerdo, sin contar los minutos que calentó ante el Ribadesella CF, se remontan a la época del conjunto azul en primera división, cuando vistiendo la camsieta del Málaga marcó un tanto de falta directa. Bravo recordó que “aquello queda bastante lejos. Son momentos que tiene uno y ahora toca otra etapa en la que hay que apretar los dientes y seguir trabajando fuerte”.