El entrenador del Real Oviedo Juan Antonio Anquela, valoró el triunfo de su equipo ante el Reus definiéndolo como "más duro de lo que dice el resultado. Hemos tenido fortuna y acierto, el que nos ha faltado otros días, y también ocasiones para haber hecho más goles. No ha sido fácil para nada".
El técnico jienense lamentaba tener lesionados, pero le restaba importancia, señalando que "es normal, pero te pillan así todas seguidas. Ya saldremos de esta, no hay que darle más trascendencia".
El entrenador del conjunto oviedista analizaba el transcurrir del encuentro, reconociendo que "en la primera parte nos fuimos haciendo dueños de la situación, hicimos el primer gol, estuvieron a punto de empatarnos en una indecisión en defensa, y a partir de ahí fuimos mejores y creamos las suficientes ocasiones como para no sufrir. Todavía nos queda, pero es evidente que en algunas fases del partido hemos hecho lo que queremos, pero todavía concedemos demasiado. Tenemos que mejorar en esa faceta y hacerlo lo más rápido posible".
Juan Antonio Anquela, preguntado por el cierre del mercado, insistía en el mismo mensaje que ha lanzado en los últimos días. "Lo que podemos lo hemos traído, la gente se piensa que el Real Oviedo puede llegar al nivel que se ha puesto el mercado, donde algunos equipos han puesto los traspasos y los fichajes. Yo estoy muy contento con mis futbolistas, son los míos y voy con ellos a muerte", señalaba.
Sobre el ambiente en el Carlos Tartiere, el entrenador oviedista señalaba que "es un espectáculo el ambiente en este estadio. Si estamos al nivel de nuestra gente, seremos un equipo muy grande, porque ellos son muy grandes. Todo el partido animando. Es impresionante. A veces me hace responsabilizarme más, el no estar a la altura de ellos. Son increíbles"
Finalmente, y preguntado sobre los dos próximos compromisos de Copa y Liga en siete días, Anquela era contundente apuntando que "solo estoy pensando en la Copa. Estoy muy orgulloso de los niños que han estado con nosotros en pretemporada, los que tengan que jugar jugarán, y yo quiero pasar. El que se ponga la camiseta sabe lo que se pide. Pueden decirnos que somos malos, o que no estamos acertados, pero que nos dejamos la vida y el alma en cada balón, en este equipo no está permitida otra cosa".