El delantero Alex regresó ayer al equipo después de su desvanecimiento hace diez días en un entrenamiento que provocó su ausencia ante el Nalón. Ante el Real Avilés, el ariete madrileño anotó el segundo gol del partido y fue un auténtico incordio para la defensa visitante con su lucha y continuos desmarques.
El desvanecimiento de hace diez días ya se ha olvidado y ha regresado al equipo a un nivel muy alto
“Sí, la verdad es que me encontré bastante bien en mi regreso. Y en líneas generales, el equipo realizó un buen partido y creo que pudimos haber conseguido algún gol más ante el Avilés. Por tanto, la imagen que dio el equipo fue muy buena y desde dentro se vio que le dimos mucho ritmo al partido, jugamos a uno o dos toques y se vio que el rival se vio desbordado en algunos momentos”.
Su movilidad y trabajo en la línea atacante tiene que ser un incordio para la defensa rival
“Sí. El entrenador me conoce y me pide que haga unas determinadas cosas porque cada uno de nosotros tiene unas características distintas. Algunas de las mías son la movilidad y el desmarque, y otros compañeros aportan otras cosas. Eso es lo que ofrezco al equipo. Habrá días en los que estaré mas acertado, y otros menos, pero siempre intentaré aportar mi lucha y trabajo por el bien del Real Oviedo”.
Satisfecho por la victoria y por el gol
“Para un delantero, el conseguir un gol siempre le anima para seguir trabajando al máximo. No obstante, lo principal es ayudar al equipo y si encima tengo la suerte de marcar un gol, pues mucho mejor”.
Siete victorias consecutivos es el mejor registro oviedista en el categoría… Llegado a este punto, habrá que intentar seguir ampliando esa racha
“Por supuesto. En el equipo tenemos la intención de seguir consiguiendo victorias para superar ese record porque superarlo tiene que ser muy bonito para todos. Siete victorias seguidas y seis encuentros sin encajar un gol son datos que otorgan mérito a la plantilla. Es muy complicado conseguirlo y queremos seguir con esa racha porque esta temporada será la última del equipo en Tercera División y hay que superar ese registro para que siempre se nos recuerde”.
Mucha seguridad en el equipo, algo que ayuda a crecer aún más
“La gente tiene que ver que el equipo está bien construido y cuando tenemos el balón, le damos una velocidad más al juego porque tenemos muchos recursos ofensivos. Creo que la gente lo percibe y se está enganchando con el equipo. Tenemos que seguir en esta línea porque tan sólo llevamos nueve jornadas y queda mucho campeonato. Las bases se están construyendo y tenemos que seguir así”.
A los rivales les está costando aguantar el tipo ante el Real Oviedo
“Sinceramente pienso que somos nuestros propios enemigos porque si le metemos ritmo al partido, especialmente en el Carlos Tartiere, no nos va a poder seguir ningún equipo. El Avilés es un buen equipo que intentaba salir jugando a pesar del resultado adverso, pero es que les ganamos 3-0 y pudimos haber conseguido algún gol más. Ahí está la prueba. Si trabajamos y somos humildes, creo que no nos puede parar ningún equipo”.