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Agónica victoria azul en el Carlos Tartiere

El Real Oviedo doblegó (2-1) al Rayo B gracias al tanto de Moré en el tiempo de descuento y se sitúa en segunda posición con 46 punt...

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El Real Oviedo doblegó (2-1) al Rayo B gracias al tanto de Moré en el tiempo de descuento y se sitúa en segunda posición con 46 puntos

 

Jornada 26ª del campeonato de Segunda B

Real Oviedo, 2; Rayo Vallecano B, 1

 

ALINEACIONES:

Real Oviedo: Dani Barrio; David Fernández, Mantovani (Javi Cantero, minuto 59), Baquero, Álvaro; Xavi Moré, Aitor Sanz, Héctor Simón (Cerrajería, minuto 72), Iker Alegre (Fran Sol, minuto 59); Casares y Pepe Díaz

Rayo Vallecano B: Isma; Owusu, Alcañiz, Gabri, Mario; Nono, Cuerva, Nana, Perea (Nanclares, minuto 79); Dalmau (Juanito, minuto 86) y Jorge Sáez

 

ÁRBITRO:

López Parra, perteneciente al comité Cántabro. Amonestó a los locales Álvaro y Mantovani, y a los visitantes Owusu, Alcañiz, Gabri y Nono.

 

GOLES:

0-1, minuto 22: Gabri, de cabeza

1-1, minuto 62. Pepe Díaz, con la derecha, desde lejos

2-1, minuto 90: Xavi Moré, de penalti

 

INCIDENCIAS:

Encuentro correspondiente a la vigésimo sexta jornada del campeonato de Segunda B disputado en el Carlos Tartiere ante 5.650 espectadores. Tarde muy fría y lluviosa, con agua-nieve en algunos momentos. Césped en mal estado. Se jugó con luz artificial.  

 

 

Victoria agónica del Real Oviedo en el Carlos Tartiere. El gol de penalti de Xavi Moré en el tiempo de descuento del segundo tiempo permitió al conjunto azul superar (2-1) al Rayo Vallecano B y sumar los tres puntos después de tres jornadas sin conseguirlo. Con este resultado, los locales suman 46 puntos y ascienden hasta la segunda posición del grupo, a 8 del Tenerife, líder.

 

El técnico carbayón, Félix Sarriugarte, recuperaba efectivos para esta visita del filial vallecano. Aitor Sanz y Pepe Díaz fueron las únicas novedades en el once titular respecto a la derrota del pasado domingo en Tenerife, en detrimento de sus compañeros Iván Rubio y Fran Sol, respectivamente. Cerrajería disfrutó de minutos en los instantes finales del segundo tiempo.

 

La dolorosa derrota encajada el pasado domingo ante el colista escoció mucho en el seno del equipo azul, que saltó al terreno de juego con el objetivo de encarrilar pronto el partido para evitar males mayores. Los de Sarriugarte eran todo voluntad, pero tuvieron en el césped a su peor enemigo. Las lluvias caídas en la capital asturiana durante las últimas semanas dejaron el campo con mucho barro, obligandole a variar su habitual patrón de juego.

 

Es cierto que el Real Oviedo llevaba más el peso del partido, pero no acababa de finalizar las escasas ocasiones de las que disfrutaba. Todo lo contrario que su rival, que aprovechó al máximo su primera llegada al área local. Perea botó una falta desde el costado izquierdo del ataque y el defensa Gabri, que se había incorporado al ataque, cabeceó el balón al fondo de la portería. Era el minuto 22 de partido.

 

Los de Sarriugarte acusaron ese gol encajado. El nerviosismo apareció durante el tramo final del primer periodo en los futbolistas azules, quienes continuaban sin llegar con excesiva fluidez al área visitante. El único que lo intentó fue Héctor Simón con sendos remates lejanos que se marcharon desviados.

 

Tras el paso por los vestuarios, el Real Oviedo se tranquilizó y comenzó a recuperar sensaciones. Cierto es que a punto estuvo de encajar un gol en una contra bien llevada por Nono que desbarató el cancerbero Dani Barrio ayudado por el barro de su área. Ese susto espabiló aún más a los locales, que comenzaron su asedio al área vallecana. Sarriugarte reajustó sus líneas y dio entrada a Cantero y Fran Sol en sustitución de Mantovani e Iker Alegre, respectivamente. Buscó profundidad por banda y utilizó dos referencias ofensivas como son Pepe Díaz y el citado Fran Sol. La apuesta, claramente ofensiva, salió bien al de Durango.

 

El delantero Pepe Díaz llevó la igualada al marcador en el minuto 61 con un gol un tanto extraño. Su disparo desde lejos sorprendió al guardameta visitante Isma tras un mal bote dentro del área. Lo más difícil estaba hecho y restaba media hora para completar una remontada que no se lograba desde hacía más de un año. El propio Pepe Díaz con otro lanzamiento lejano, Cantero a la salida de un saque de esquina y Casares tras acción individual estuvieron a punto a marcar el segundo, pero no lo consiguieron.

 

Los minutos transcurrían y el nerviosismo se iba generalizando en las gradas del municipal ovetense. Pero si algo tiene claro este Real Oviedo es que no se da nunca por vencido. Apretaba y acechaba el área visitante a la espera de una acción peligrosa. Un guión que tantas veces le fue cruel ahora le fue de cara. Se jugaba el tiempo de descuento cuando Pepe Díaz porfió un balón en el área vallecana y cayó derribado por una doble entrada de futbolistas rivales. El colegiado cántabro López Parra señaló el penalti claro. Xavi Moré olvidó su error de la pasada semana desde los once metros y volvió a asumir la responsabilidad. Envió el balón lejos del alcance del guardameta Isma y el oviedismo explotó de alegría. La remontada se había logrado y ese tanto del centrocampista vallisoletano sirvió para que los azules consiguiesen la victoria ante el Rayo B, situándose en segunda posición con 46 puntos.